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COVID-19. Nuevo récord de contagios en Chile y el gobierno aumenta las medidas represivas

Con 9000 contagios el gobierno de Sebastián Piñera continúa fracasando al enfrentar la crisis sanitaria. La salida necesaria: un plan de emergencia.

Rebeca Rodríguez Osorio Médica. Agrupación de trabajadores de la salud "Abran Paso"

Domingo 11 de abril de 2021

Al mismo tiempo que se registran 9000 contagios en el país, las medidas restrictivas del gobierno se fortalecen. Lejos de cualquier evidencia científica el gobierno responde a la crisis sanitaria fortaleciendo medidas como el toque de queda que en nada aporta a disminuir la cantidad de contagios.

El día de ayer 10 comunas retrocedieron a cuarentena, alcanzando así un 90% del país en cuarentena. Sin embargo, lejos de la responsabilidad individual a la que el gobierno culpabiliza, la real crisis sanitaria y focos de contagio se concentran en los lugares de trabajo, donde miles de personas arriesgan su vida para poder comer.

¿Y los recursos dónde van? En plena crisis sanitaria y con el número récord de contagios alcanzado ¿no deberían ir a fortalecer las condiciones de trabajo y aumentar el número de recursos disponibles en el sistema de salud?

Mientras se abren nuevas unidades de cuidados críticos en todo el país, la escasez de recursos para sostener estas unidades y las ya existentes escasean. El llamado delirante del gobierno a unidad nacional pretende ocultar esta situación.

Un plan contra la crisis sanitaria irremediablemente requiere de un plan de emergencia, el que debe considerar:
1) Ingreso universal de emergencia para desempleados, trabajadores informales y dueñas de casa de $550.000.

2) Prohibición inmediata de los despidos y suspensiones, asegurando el pago íntegro del sueldo.

3) Unificación del sistema sanitario privado con el público, nacionalizando clínicas y laboratorios privados que lucran con la salud y la vida de las personas, para poner toda la infraestructura al servicio de combatir la pandemia, bajo control de sus trabajadores/as, las comunidades científicas y usuarios. Sueldos dignos y contratación inmediata de personal bajo condiciones dignas. Es necesario un plan de trazabilidad, seguimiento y aislamiento para controlar la pandemia. Vamos por un sistema de salud público y gratuito, financiado en base a la renacionalización de los recursos naturales bajo control de trabajadores.

4) Fin al toque de queda y de militarización. Derogación de las leyes represivas y libertad a los presos de la revuelta.

5) Impuesto extraordinario a las grandes fortunas, bancos y empresas mineras para financiar el plan de emergencia.

Sin poner esto en el horizonte y aceptando las absurdas medidas del gobierno, la crisis sanitaria solo puede continuar profundizándose.