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LEY MIGRACIÓN. Nuevo retraso en reforma migratoria

El gobierno volvió a atrasar la reforma que debió haber sido ingresada en enero. El subsecretario del Interior aseguró que fue debido a los incendios y que sería ingresada en el mes de marzo.

Miércoles 8 de febrero de 2017

El año pasado, el gobierno dio prioridad a una serie de reformas que requería realizar prontamente; dentro de estas se encontraba la reforma a la ley migratoria, la cual tiene más de 40 años de antigüedad, dándose como plazo el mes de enero.

Pero, tras diferencias de opinión y presiones de la Derecha, el gobierno volvió a retrasar su ingreso a debate, esta vez, según aseguró el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, “lamentablemente, tuvimos un incendio muy importante a partir del 19 de enero y hemos estado abocados a eso", pero asegurando que la nueva ley sería ingresada en el mes de marzo.

Originalmente, el proyecto contempla una nueva institucionalidad que, según informó el medio Pulso, implicaría una directriz común entre el Ministerio del Interior y la Cancillería, con oficinas en ciudades importantes del país.

Sin embargo, Aleuy comentó este lunes que la nueva institucionalidad no implicaría la conformación de un Servicio de Extranjería, como medida para jerarquizar la protección a los migrantes, sino que, restándole importancia: “Como hemos dicho otras veces, lo importante ante el fenómeno de migraciones es que el conjunto de la institucionalidad del Estado atienda las necesidades de los inmigrantes y no existe ninguna institución que tenga la virtuosidad suficiente para hacerlo por sí sola, por tanto no es relevante el número de personas ni el tipo de organización. Lo relevante es que el Estado asuma y respete los derechos de los inmigrantes de forma adecuada”.

Es decir, la reforma migratoria pretenderá modificar trámites, mas no entregar mayores facilidades para los inmigrantes en la protección de sus derechos, como tampoco implicará conformar un servicio que atienda en específico las necesidades de este sector de la población.

Con este límite, se abre la puerta para que la Derecha golpee la mesa, y para que el gobierno presente una ley aún más reaccionaria que imponga restricciones al derecho a migrar, como así también que redoble las sanciones con un sector que accede a los trabajos más precarios y que debe soportar la opresión que viven los extranjeros por ser “extraños”.