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Red Internacional
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OPINIÓN. Ocho años sin Luciano Arruga: no a la baja de edad de imputabilidad

Nuevamente la política de mano dura se presenta en la agenda de los políticos dominantes estigmatizando y criminalizando a la juventud.

Viernes 6 de enero de 2017

Hace tres años Insaurralde, dirigente kirchnerista, anunciaba su postulación electoral pidiendo a gritos bajar la edad de imputabilidad. Hoy, con irónicas frases demagógicas el ministro Germán Garavano, usa la misma estrategia y argumenta la campaña de criminalizar a la juventud bajando la edad de imputabilidad.

“Nuestro objetivo es que en el futuro haya menos jóvenes en conflicto con la ley penal; que cada vez sean más los que estudien y trabajen y que sean valorados socialmente para lograr una sociedad más pacífica”, remarcó el ministro.

Apurados en la carrera electoral Massa y Stolbizer, piden que se llamen sesiones parlamentarias extraordinarias en febrero para tratar el tema de la reforma en el régimen penal juvenil. En eso todos se ponen de acuerdo, poner el foco de culpabilizar del delito a los jóvenes pobres con una clara intencionalidad de desconocer a los garantes del delito que son la Policía y las fuerzas de seguridad como denunciaban los propios vecinos de Flores vinculando a la Policía de la comisaría 38° con el crimen de Brian.

El derecho a la educación

Con un gran cinismo el Gobierno vincula el delito a la juventud contraponiéndola con la educación. Sin embargo, durante el 2016 el presupuesto educativo nacional fue subejecutado, no se gastaron $ 12 mil millones de pesos. Los trabajadores de la educación venimos denunciando y enfrentando la política sistemática de ataque y ajuste a la educación pública. No es exclusividad del macrismo este ataque. Cristina y Scioli en sus mandatos pagaron salarios a la baja de los docentes y mantuvieron condiciones de desfinanciamiento sin llegar siquiera al 6 % del PBI, como festejaban con la ley de financiamiento educativo la burocracia K.

Ahora Macri se asienta en esa “herencia” y redobla la apuesta, ataca a la escuela pública como lo hizo este año con el “Operativo Aprender” (evaluación externa) o con el recorte a la educación como es el cierre del programa Nuestra Escuela (formación docente) dejando a casi 3.000 capacitadores sin trabajo y más de 40 mil docentes sin concluir sus postítulos. Niega el derecho a estudiar a más de 500 mil jóvenes que año tras año dejan la escuela por faltas de recursos económicos.

Los trabajadores de la educación defendemos la escuela pública porque es una conquista del pueblo trabajador, exigimos para todos los jóvenes becas de estudio para concluir la secundaria y estudios superiores, defendemos el derecho a condiciones de vida y de trabajo dignas para la juventud pobre que se ve empujada a trabajos precarios, mal pagos en condiciones paupérrimas. ¿Qué le ofrece el macrismo a la juventud? Cárcel y criminalización.

Acabar con el delito, es acabar con la impunidad y mafia policial

Poner en el centro del debate la baja de edad de imputabilidad en las puertas de un año electoral, no se trata solo de un frío cálculo para conquistar electorado. Se trata como sostiene el periodista Ricardo Ragendorfer de “la construcción de un enemigo público; por caso, los “pibes chorros”. Una suerte de Doctrina de la Seguridad Vecinal cuyo blanco predilecto no son exactamente las personas en conflicto con la ley sino los varones pobres de dichos arrabales. Una doctrina cuya autoridad de aplicación es, desde luego, la Policía”.

Como muestra sobra recordar que en 15 días se cumple un nuevo aniversario de la desaparición seguida de muerte de Luciano Arruga, un joven de 16 años que se negó a robar para los grandes organizadores del delito: la Policía Bonaerense del partido de La Matanza. Su destino fue un intento de disciplinar a la juventud y mostrar que la impunidad y el control social están en manos la Policía, fuerza que mantuvo el kirchnerismo con más de 9.000 agentes en funciones formados en la dictadura y hoy condecorados y premiados con mayor presupuesto por el macrismo.

Hoy a 8 años la familia de Luciano Arruga y miles de jóvenes siguen levantando la bandera que a Luciano lo mató la Policía y lo desapareció el Estado, como a esos más de 1.200 jóvenes víctimas del gatillo fácil, de los que ni Macri ni Massa ni el kirchnerismo hablan. Por eso los trabajadores de la educación junto a los jóvenes nos disponemos a enfrentar el fortalecimiento de las fuerzas represivas del Estado, la única fuerza política que plantea esto claramente es el Frente de Izquierda como los expresó NIcolás del Caño en este diario. Gritamos bien fuerte: ¡NO a la baja en la edad de imputabilidad!