Se intensifica el conflicto en Venezuela, traspasando la crisis incluso más allás de sus fronteras. El giro a los gobiernos de derecha en el contienente, sumado a la ofensiva de la MUD en las calles y su llamado a la desobediencia para acelerar las elecciones generales, acorralan a Maduro quien incrementa los mecanismos de represión y control puestos en la policía y Fuerzas Armadas.
E.E. Vergara Valparaíso, Chile
Domingo 23 de abril de 2017
FOTO: AFI
Una gran tensión recorre las arterias de Venezuela, donde importantes manifestaciones, tanto de la oposición derechista al régimen de Maduro, como el oficialismo han salido a mostrar su fuerzas en las calles.
A las masivas marchas del miércoles 19 y jueves 20, que terminaron con tres personas muertas (2 policías y un civil), el día de hoy la derecha salió a las calles de Caracas, en la denominada “marcha del silencio”, buscando mostrar su rechazo latente al gobierno.
Esto ha aumentado el clima de violencia que se vive en el país, donde la política de Maduro a consistido en disponer de un amplio contingente policial y militar, buscando contener la ofensiva de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), que ha pasado de la Asamblea General (AG), al enfrentamiento directo en las calles.
Conflictos más allá de las fronteras, y el giro derechista en Latinoamérica
Ante dicho escenario, ha habido una respuesta internacional por parte de diversos países a nivel latinoamericano, donde producto de un giro derechista en los gobiernos como Argentina, Brasil o Perú, ha significado también tensionar más el conflicto, llevándolo más allá de las fronteras venezolanas.
Es aún más complejo en el caso de Uruguay, donde siendo aliado clave durante el gobierno del ex Tupamaru, José “Pepe” Mujica, hoy con el presidente perteneciente al Frente Amplio, Tabaré Vázquez, parece haber dado un importante giro en su relación con Venezuela, llegando la embajada, incluso a condenar el accionar del gobierno, en una carta firmada por ocho países (Uruguay, Brasil, Argentina, Chile, Colombia, México, Paraguay, Perú y Costa Rica). En la carta se señala que "resulta imperativo que la hermana República Bolivariana de Venezuela retome la senda de la institucionalidad democrática y que su gobierno fije las fechas para el cumplimiento del cronograma electoral, libere los presos políticos y garantice la separación de poderes constitucionales".
El contexto ha llevado entre otras cosas a que la senadora conservadora del Partido Nacional Uruguayo, Verónica Alonso, manifestara como una respuesta al problema, que el ex presidente Mujica interviniera dialogadamente con el presidente Maduro, por su renombre internacional, una salida “negociada” o “buscarle un salvoconducto a Maduro” como señaló en una entrevista televisiva según el medio El Nacional.
El clima convulsivo y el choque en las calles
Ante la intensidad del conflicto, el presidente Maduro ha propuesto un “Movimiento Vecinal por la Paz en Venezuela”, el cual ha denominado como un movimiento vecinal de clase media que garantice la paz en el país.
"Hemos estado conversando para organizar un gran movimiento de vecinos de la clase media por la paz, contra el fascismo, contra los fascistas, contra los golpistas, un movimiento de convivencia nacional plural, diverso" manifestó el mandatario en un encuentro con habitantes de las localidades de Montalbán y la Vega, y la capital Caracas, según informa el medio TeleSur.
Sin duda el permanente enfrentamiento y choque en las calles entre el gobierno y la oposición derechista junto con diversos sectores descontentos, ponen a Maduro contra la pared, quien ha tenido que incrementar los mecanismos bonapartistas y represivos para contener la situación. Esto expone a una derecha a la ofensiva en distintos niveles, y envalentona aún más sus objetivos de la mano de la injerencia imperialista y la derecha internacional, que busca instalarse con fuerza en la zona.
Ni uno ni otro bando es una salida para el pueblo trabajador, por lo cual se hace necesario pelar por una respuesta independiente. Como se señala desde la Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS) “es necesario pelear por un plan obrero de emergencia ante la crisis imperante y que se descarga sobre los trabajadores y el pueblo, y por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana donde la mayoría de la población, compuesta por los trabajadores y los sectores populares, decida sobre los grandes problemas estructurales del país, como la nacionalización del petróleo bajo control obrero contra los planes privatizadores y la lucha contra la injerencia imperialista.•