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Red Internacional
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HAMBRE EN PANDEMIA. Organizaciones sociales se movilizaron al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación contra el hambre

Denuncian que no llegan alimentos a los comedores ni a las organizaciones que asisten a familias en los barrios. Además exigen que el Gobierno Nacional aplique la Ley de Abastecimiento. Trabajadores de Madygraf acompañaron el reclamo.

Jueves 21 de mayo de 2020 21:24

A las 10.30 am salieron del Obelisco integrantes del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), el MTD Aníbal Verón y el Frente Popular Darío Santillán (FPDS), para hacer un recorrido que incluyó paradas frente al Ministerio de Producción, el Grupo Luzardi, y el Ministerio de Desarrollo de la Nación, donde terminaron la jornada y fueron recibidos por un funcionario de la cartera que tomó nota de sus reclamos. Hasta allí los acompañó también La Izquierda Diario Multimedio.

Según denuncian, en todo el país son más de 10000 los comedores que no están recibiendo alimentos suficientes para paliar el hambre y sostener la comida diaria de familias enteras que cada vez son más, producto de la crisis sanitaria y económica que se profundiza cada día. Se estima que son 2 millones las personas que a diario se alimentan de esta manera.

Esteban, miembro del FPDS, nos contaba al cierre de la jornada: “Pasamos por el Grupo Luzardi, que es el grupo que se hizo famoso por vender los fideos más caros de la historia, después pasamos por el Ministerio de Producción para reclamarle a la Secretaria de Comercio Interior, Paula Español, que aplique la Ley de Abastecimiento y ahora estamos cerrando en Desarrollo para pedir que el Gobierno Nacional aplique dicha ley porque la excusa que nos dan para que la comida no llegue a los comedores populares es que no hay oferentes para poder comprar la comida”.

El Grupo L, propiedad del empresario Victor Luzardi, fue el protagonista, junto al nombrado Ministerio de Desarrollo, de uno de los peores escándalos por sobreprecios en medio de la pandemia. El Gobierno nacional iba a pagar cada botella de 1,5 litros de aceite a $158,67, cuando el precio máximo de mercado era de $123, por dar un ejemplo.

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Con respecto a la repercusión por la muerte de Ramona Medina, vocera de la Villa 31, que llevó a que recién después de su muerte el Gobierno de Alberto Fernández convocara a algunas organizaciones, expresó que si bien saludaban que lo hayan hecho, las organizaciones movilizadas este jueves no fueron convocadas: “Entendemos que es imprescindible que el gobierno convoque al conjunto de las organizaciones sociales. Somos muchos los que estamos haciendo el laburo en los territorios. En los barrios donde estamos hay vecinos y vecinas positivos de Coronavirus, algunos compañeros de la organización”. Y agrega que además vienen haciendo un intenso trabajo con las familias, que requiere el acompañamiento de casos sospechosos y positivos a los centros de aislamiento porque “la intervención estipulada por el Ministerio de Salud lo que genera en los territorios es una situación de violencia hacia las familias que están sospechosas porque tienen algunos de los síntomas”. Cierra reconociendo la realidad de millones: ”la cuarentena no nos golpea a todos igual. Estamos todos en el mismo barco pero hay algunos están en primera y otros en el camarote.”

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Quienes también se hicieron presentes en la jornada, fueron los trabajadores de la fábrica recuperada Madygraf. No sólo son un ejemplo de lucha y organización, sino también de solidaridad. Desde el inicio de la pandemia se encuentran produciendo alcohol en gel, barbijos y guantes, que donan a hospitales, barrios humildes y a los sectores más postergados. Mientras los grandes empresarios continúan lucrando en complicidad con funcionarios de todos los gobiernos, ellos siguen dando ejemplo de solidaridad y unidad obrera: “Hace rato que venimos en unidad con los movimientos sociales por demandas comunes. Hoy estamos apoyando el pedido de la ley de abastecimiento alimentario que el gobierno está dando muchas vueltas en decretar. Además vemos la alteración de las prioridades: el gobierno les da cientos de miles de millones a las multinacionales para que paguen sus salarios y no pueden garantizar el alimento en las barriadas populares”.

Cuentan además que la fábrica donde trabajan está frente a las fábricas de Volkswagen y Ford, y dicen con bronca: “El presidente y Kiciloff fueron a reabrir la Volkswagen garantizándole casi el 40% del salario y no puede garantizar el alimento en las barriadas populares”. Y denuncian que a ellos les pasa algo parecido: “El Estado no nos da trabajo, se lo llevan todo a las editoriales como Perfil, a las grandes empresas como Morvillo y Clarín. Estamos peleando también por los subsidios minimos para que las familias se sigan sosteniendo.”

Luego de la movilización, la vocera del FOL, Marianela Navarro, dijo que las organizaciones fueron recibidas por un funcionario del Ministerio a quien, según sus palabras, “le transmitimos el conjunto de las demadas”, con prioridad en la “urgencia de que llegue la comida para los comedores comunitarios”.

Vemos una vez más, como las prioridades en plena pandemia siguen siendo a favor de los que más tienen. Acuerdos con empresarios, rebajas salariales, negociados con sobreprecios, están a la orden del día. Y con eso, hacen pagar la crisis a los mismos de siempre, a los trabajadores y trabajadoras, las mujeres y el pueblo pobre. Es más necesaria que nunca la discusión en el Congreso delImpuesto a las Grandes Fortunas presentado por Nicolás del Caño y Romina Del Plá, para que la crisis no recaiga siempre sobre los que menos tienen.