×
×
Red Internacional
lid bot

Rosario. Otro joven de 17 años asesinado en Tablada

Fabricio Fernández de 17 años fue acribillado el último sábado en barrio Tablada. Este viernes familiares y amigos se concentrarán frente a la Fiscalía para exigir justicia.

Micaela Beloso Dirigente de la Juventud del PTS

Miércoles 13 de abril de 2016 16:15

FOTO: Virginia Benedetto, La Capital.

Un joven de 17 años fue asesinado en la puerta de su casa mientras jugaba con sus amigos. El crimen ocurrió el pasado sábado en la zona de Garibaldi y Ayacucho y según la versión de los vecinos “los tiros no eran para él”. Familiares, amigos y la comunidad de la escuela a la cual asistía realizarán el viernes una concentración frente a la Fiscalía Regional para exigir justicia. Sus docentes, conmovidos como con cada pérdida reiteran el pedido: “Basta de matar a nuestros alumnos”.

Fabricio murió por dos tiros en el pecho que, según el relato de uno de los testigos, efectuaron dos personas que estaban a bordo de una moto. Varios vecinos señalaron que a Fabricio “lo confundieron con otro pibe”. Las mismas fuentes señalaron que los asesinos son soldados de una banda narco que controla la zona. Familiares, amigos y la comunidad de la escuela Juan Mantovani, a la cual asistía Fabricio, convocan para este viernes a las 10 de la mañana a una concentración frente a la Fiscalía Regional (Montevideo 1968) para exigir justicia.

El dolor es enorme para quienes conocieron a Fabricio. Con 17 años trabajaba haciendo changas, jugador de fútbol y estudiante del cuarto año de la escuela Juan Mantovani. Era muy querido por todos en su barrio y en el colegio. Fabricio fue parte de los estudiantes que el año pasado escribieron una carta de apoyo a la candidatura de Nicolás del Caño y participó de varias movilizaciones junto a sus compañeros, entre ellas la del 24 de marzo, en pedido de memoria, verdad y justicia, una movilización que repudiaba la impunidad de ayer y de hoy, la misma que en esta oportunidad se lo llevó a él.

Sus compañeras del Centro de Estudiantes lo recuerdan contando que era un pibe sensible con las luchas de los trabajadores, con las injusticias cometidas cotidianamente con el pueblo trabajador. Él era parte de ese colectivo. “Él era como yo, mi compañero de banco, nos veíamos todos los días. Me acuerdo de las asambleas en la escuela donde les hablaba a todos para que apoyen a la izquierda. Estamos muy mal, cuestan las palabras. Lo vamos a vengar, porque a el le pasó esto por vivir en un barrio, sabemos que fueron soldaditos en complicidad con la policía, pero no podemos hacer nada”, expresó a La Izquierda Diario una estudiante del colegio.

El escenario que se lleva la vida de los jóvenes de las barriadas populares es siempre el mismo, una adolescencia rodeada de balas que llueven hasta cuando están jugando a la bolita o tomando una coca en una esquina. Fabricio volvía de jugar al fútbol en la plaza del Che, situada a cuadras de su vivienda, plena tarde del sábado fue receptor de la violencia que ya se torna cotidiana.

El mismo barrio donde asesinaron a Jonatan Herrera, sus vecinos con el mismo dolor y bronca que contenían al padre de Fabricio, que entre llantos y desesperación declaró a medios locales: "Estaba jugando a las bolitas y lo mataron en la puerta de mi casa. Mañana debutaba en primera y me lo arrebataron". Una nueva víctima de la impunidad que reina en las periferias de Rosario que implica a bandas narcos, policía y Estado. Otro pibe más que ve truncada su vida como Jonatan Herrera, Pichón Escobar, Franco Casco, Jere, Mono y Patóm y tantos otros. Otra nueva familia desesperada en busca de justicia, otro salón de un colegio donde alumnos y docentes se ven inundados de angustia y saldrán el viernes a la calle a decir a basta.