Según el reporte del Staffing Industry Analysts 2016, México ocupa el quinto lugar en dicha industria en América Latina, la cual tiene un valor de mercado de mil 457 millones de dólares, de acuerdo a la firma Manpower Group, división México, Caribe y Centroamérica.
Marisol FN Agrupación de mujeres y disidencias Pan y Rosas
Viernes 7 de octubre de 2016
En el país existen alrededor de 900 empresas que ofrecen servicios de outsourcing. Sin embargo, sólo 100 de ellas están registradas en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y tan sólo 40 pagan los impuestos correspondientes.
El mismo reporte indica que para finales de 2016 el modelo de contratación por outsourcing crecerá un 5%, debido a la demanda de personal en temporadas altas como “el buen fin” o la época decembrina.
Outsorcing: paraíso para las empresas, miseria para los trabajadores
Según datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), en el país hay 4.9 millones de personas que laboran bajo el modelo de outsourcing o subcontratación. Este modelo de flexibilización laboral fue legalizado en la reforma laboral promovida en 2012 por el ex presidente Felipe Calderón.
Esto implica que las trabajadoras y trabajadores se encuentren en condiciones de informalidad y precarización, pues laboran con bajos salarios a cambio de largas jornadas de trabajo. Cuentan con contratos temporales –de días o meses- que no incluyen prestaciones ni seguridad social, atención médica y mucho menos vacaciones, aguinaldo o planes de retiro.
Al promover el modelo de outsourcing, las empresas hacen uso de la simulación y evasión fiscal y evaden sus responsabilidades laborales; todo bajo el amparo de los partidos políticos al servicio de los patrones y los gobiernos en turno que promueven reformas y leyes que beneficien la inversión y ganancias empresariales. El outsourcing también favorece los sindicatos blancos que cuidan los intereses de las empresas y que no mueven ni un dedo en beneficio de las trabajadoras y trabajadores.
Las cifras son alarmantes: el 94.1% de la población económicamente activa en México labora en condiciones de precariedad, como informamos aquí. Mientras la práctica del outsourcing genera 47.8 millones de dólares al año para las empresas, cada vez son más los trabajadores que sobreviven con uno y dos salarios mínimos, que apenas cubre el 79% del valor de la canasta básica y los coloca a ellos y a sus familias en condiciones de pobreza.
Trabajadoras del IEMS: contra el outsourcing y por los derechos laborales
El modelo de outsourcing tiene diferentes modalidades, entre ellas la tercerización de servicios. Es decir, una empresa contrata a otra para que le brinde un servicio y con ello evade la relación laboral con sus trabajadores. El ejemplo por excelencia de la terciarización es el servicio de intendencia y limpieza en las empresas.
En la Ciudad de México es el gobierno capitalino administrado por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), el que desde hace años viene promoviendo el modelo de contratación por outsourcing, particularmente en los servicios de intendencia del Instituto de Educación Media Superior (IEMS).
Desde hace más de siete años, las trabajadoras de intendencia del IEMS -en su mayoría mujeres madres solteras y de la tercera edad- se han organizado para luchar por su basificación, para que el gobierno de la CDMX las reconozca como sus trabajadoras y se haga cargo de sus responsabilidades como patrón-empleador.
Como respuesta, el gobierno de Miguel Ángel Mancera despidió a principios de año a las trabajadoras que se venían poniendo al frente de la organización de sus compañeras y compañeros. Las valientes trabajadoras de intendencia del IEMS han denunciado en múltiples ocasiones los abusos que como patrón viene cometiendo del gobierno de Miguel Ángel Mancera.
Desde el Movimiento de Trabajadores Socialistas (MTS) y como parte de la Campaña contra el Trabajo Precario impulsada desde La Izquierda Diario, invitamos a todas nuestras lectoras y lectores, así como a sindicatos y organizaciones de mujeres y derechos humanos, a rodear de solidaridad a las compañeras de intendencia del IEMS. Hoy están viviendo un intento de castigo por parte del gobierno, quien amenaza con demandas penales a mujeres que valientemente ha dicho basta a sus abusos como patrones y han tomado el camino de la organización para defender sus derechos como trabajadoras.
Puedes hacer llegar sus muestras de solidaridad en videos, fotos, audios o notas al correo: [email protected]