Mientras las y los trabajadores denuncian el vaciamiento de la obra social, la Gerencia de Recursos Humanos solicita el listado de quienes participaron en las asambleas de las distintas dependencias.

Valeria Jasper @ValeriaMachluk
Viernes 24 de mayo de 2019 22:31
Con fecha 23 de mayo, la Gerencia de Recursos Humanos de la obra social de jubilados y pensionados envió una mail a los directores zonales solicitando "a la brevedad el informe asistencial detallando legajo, nombre y apellido y cantidad de horas empleadas" de las y los trabajadores que han participado de las asambleas que se vienen llevando a cabo en las distintas dependencias desde el 20 de mayo.
La gerencia fundamenta dicho pedido en que "las horas de asamblea no están contempladas en el Convenio Colectivo de Trabajo, incumpliendo con su obligación contractual y procediendo al descuento de las mismas en los haberes mensuales"
Un claro pedido de listas negras, una persecución contra el ejercicio de derechos sindicales como es la organización de asambleas, establecido en el artículo 23 inciso e de la Ley 23.551 de Asociaciones Sindicales.
La obra social no escapa a las directivas que impone el FMI y que Macri con ayuda de los "opositores" peronistas cumple al pie de la letra, siendo las y los jubilados son uno de los sectores más afectados por estas políticas de ajuste.
En este marco varias agencias de Capital Federal y del interior del país vienen denunciando el vaciamiento de las prestaciones que ya no pueden recibir nuestros viejos y viejas.
Gastón Covino, delegado de Ate, en diálogo con este medio manifestó que " el conflicto viene desde hace años con el tema de las prestaciones médicas y sociales que cada día están peor junto a la falta de personal, teniendo en cuenta la jubilación de muchos compañeros, otros que optaron por el retiro voluntario o los traslados que después no se reemplazan. Por ejemplo, en la agencia donde yo estoy, en los últimos 5 años perdimos 20 puestos de trabajo"
Agregó que fueron elevados varios informes a Carlos Regazzoni y Sergiio Casinotti, los dos interventores de la gestión de Cambiemos, como a Luciano Di Cesare del anterior gobierno. "Nunca tuvimos respuesta a nada", afirmó Covino.
Falta de personal, pésimas condiciones edilicias, paritarias a la baja avaladas por las direcciones sindicales y el grave deterioro del menú prestacional, en un contexto de extrema miseria de nuestros afiliados y afiliadas que cobran jubilaciones miserables con las que deben elegir entre comer o comprarse los remedios.
"La situación está cada vez más insostenible para los jubilados y para nosotros los trabajadores. Estas políticas de ajuste ya no se soportan más, están sacando plata de Pami para mandar al Tesoro Nacional para pagar deuda externa; no tenemos por qué andar pagando la fiesta de unos pocos", sostuvo el delegado.
Desde inicios de esta semana, en varias agencias de Capital Federal se vienen realizando asambleas para definir acciones a seguir. " Votamos en asamblea cortar los números de atención ante la falta de respuesta que tenemos; en la sede central de Capital Federal el sector médico redujo el horario de atención. Asimismo votamos organizar una marcha a las puertas del edificio central de Pami, en la calle Corrientes para visibilizar el conflicto y exigimos a las conducciones sindicales que tomen las medidas correspondiente ante semejante persecusión que viola todas las leyes constitucionales. Es hora que todos nos pongamos en pie de lucha exigiéndole a los sindicatos que convoquen a defender el PAMI", agregó Covino.
Listas negras, amenazas de sanción y descuentos, la continuidad de trabajadores precarizados en las distintas modalidades de fraude laboral gestión tras gestión, persiguen el objetivo de detener lo inevitable: la bronca de las y los trabajadores sumado al sufrimiento que padecen a diario las y los beneficiarios viene acumulándose desde hace mucho tiempo.
Es necesaria la organización e imponer un verdadero plan de lucha para recuperar la obra social para sus verdaderos dueños: los trabajadores y los jubilados.