Las concentraciones convocadas por la Plataforma “Hablemos” reunieron a miles de personas abogando por un “diálogo” entre el gobierno de Rajoy y Puigdemont.
Sábado 7 de octubre de 2017

Varios miles de personas se han concentrado este sábado frente al ayuntamiento de Madrid, en la Plaza Sant Jaume de Barcelona y en otras ciudades, respondiendo a la convocatoria que hace unos días circulaba por rede sociales por la plataforma Parlem-Hablemos. La misma llamaba a concentrarse por el “diálogo” y las indicaciones eran asistir a la misma sin banderas y vistiendo de blanco.
Esa es la imagen que se ha visto, con varios miles de personas que han llegado a la plaza de Cibeles en Madrid. Ni banderas, ni pancartas, ni consignas y muy pocos lemas. Solo algunos a favor del diálogo y contra la política del gobierno como "Carles, Mariano, a ver si os hablamos", o "menos porrazo y más telefonazo". “Queremos hablar!", "Cataluña no estás sola" y "Madrid está con el pueblo catalán", fueron otros de los cantos.
Solo se vivió un momento de tensión cuando ha llegado un pequeño grupo de manifestantes, procedentes de una concentración cercana portando banderas españolas y gritando consignas en favor a la policía y la españolidad. Entonces la concentración “blanca” ha comenzado a gritar consignas por el diálogo, repitiendo: “¡Sin banderas!”.
Las concentraciones blancas tuvieron lugar de forma masiva en Madrid, Sevilla, Zaragoza, Barcelona, Valencia y otras ciudades. En la movilización de Barcelona estuvieron presentes miembros del Ayuntamiento de Barcelona en Comú y el secretario de UGT, Josep Maria Álvarez.
El líder de Podemos no asistió a la convocatoria, pero saludó por Twitter.
La gente es mejor que sus gobernantes. Siento orgullo y esperanza viendo Madrid así ahora mismo #ParlemHablemos pic.twitter.com/igEg6kLP7Q
— Pablo Iglesias (@Pablo_Iglesias_) 7 de octubre de 2017
Lo mismo hizo el líder del PSOE, Pedro Sánchez, quien estuvo este sábado en un acto en Valencia. El socialista indicó que apoyaba un diálogo con el gobierno catalán que lo incluyera todo “salvo la intransigencia, la ilegalidad y la unilateralidad”, dejando claro que ante una declaración unilateral de independencia (DUI) se alinea sin dudarlo con el Régimen del 78 y la ofensiva represiva del gobierno de Rajoy.
Diálogo y convivencia. La calle nos los pide. Estemos a la altura, estamos a tiempo. #parlemhablemos pic.twitter.com/17ri1I1lh6
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) 7 de octubre de 2017
Y mientras tanto… se manifestaba la derecha españolista
Al mismo tiempo, en la Plaza Colón de Madrid, se desarrollaba una concentración convocada por la Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES). Con el lema “En defensa de la nación, de la Constitución y del Estado de derecho”, la convocatoria estuvo repleta de banderas españolas, al grito de “España unida” y “cárcel a Puigdemont”. Esta concentración españolista y a favor de una salida “de fuerza” y mayor represión reunía a todos los sectores de la derecha española, desde el PP a la ultra derecha como VOX, y sectores fachos que se han expresado los días previos en otras acciones. Los organizadores habían traído buses desde diferentes lugares de España.
Adherían, entre otros colectivos, la asociación homófoba y ultracatólica Hazte Oír, el Foro de Guardias Civiles, la Fundación Valores y Sociedad, y todo un listado de agrupamientos conservadores, españolistas, pro franquistas y antiabortistas.En el acto estuvieron el secretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, y Santiago Abascal, presidente de VOX. Este último, secretario de DENAES, pidió el encarcelamiento para “los golpistas”, en referencia al govern catalán. Tampoco faltaron las referencias al líder del PSOE, Pedro Sánchez, llamándolo ·decidirse" y secundar la ofensiva represiva españolista. E PP y Ciudadanos, junto con la derecha, preparan una movilización para el domingo en Cataluña, para la que despachan buses desde todo el Estado español.
La utopía de un diálogo en los marcos del Régimen del 78
Las masivas marchas “blancas” de este sábado han expresado la existencia de un gran espacio político de “centro” que tiene una importante base social por fuera de Cataluña. A ese sector se dirige la política del “diálogo político”, impulsada por Podemos y un sector del PSOE, rechazando al mismo tiempo la ofensiva represiva del gobierno español como una posible proclamación unilateral de la independencia por parte del gobierno catalán.
La estrategia de Unidos Podemos es debilitar al gobierno de Rajoy y atraer al PSOE a un bloque por el “cambio progresista”, que en el futuro se pueda plantear un recambio de gobierno y una vía de renegociación pactada, como podría ser una reforma constitucional.
Sin embargo, esta es una política que se ubica de hecho como el ala “izquierda” del frente constitucionalista y del Régimen, al negarse a defender efectivamente el referéndum catalán ocurrido el pasado 1 de octubre, y no reconocer que la voluntad mayoritaria del pueblo catalán es favorable a la independencia, como se manifestó claramente en una jornada donde votaron más de 2 millones, a pesar de la fuerte represión.
En una situación de enorme polarización política, y bajo las amenazas de una escalada represiva en los próximos días, el mayor problema de esta política que sostienen un sector del PSOE-Podemos-En Común-IU-CCOO-UGT, es que siembra ilusiones en un acuerdo pactado con los actores del régimen del 78, en vez de defender sin condiciones al pueblo catalán en su derecho a autodeterminarse.
Como se denunciaba en un artículo que publicamos en Izquierda Diario como Tribuna abierta este sábado, el manifiesto que convocaba a las marchas “Hablemos”, no solo mostraba sus límites por lo que decía, sino por lo que no decía.
“La palabra Cataluña no aparece por ninguna parte. Tampoco se condena, y ni siquiera se señala, la brutal represión del 1-O: sólo existe una muy genérica alusión a “cosas que nunca hubiéramos querido ver y que nos apenan profundamente”. ¿Qué cosas son esas? ¿Por qué no se las llama por su nombre y se señalan las responsabilidades? ¿Será, quizás, porque hacerlo obligaría a posicionarse?”
En el caso de Unidos Podemos, en vez de seguir apostando a un bloque con el reaccionario PSOE de Pedro Sánchez (que con una mano pone un tuit en apoyo al “diálogo” y con la otra saluda el discurso del Rey), deberían promover una masiva movilización social, en Catalunya y todo el Estado español, por el derecho a decidir, en apoyo a la voluntad del pueblo catalán y para impulsar procesos constituyentes verdaderamente libres y soberanos. Algo que solo es posible en una lucha frontal contra todos los actores del Régimen del 78.