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Red Internacional
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Mundo Obrero. Paolo Rocca, un multimillonario que no sabe ni que existimos

Opinión de un trabajador de Ternium-Siderar sobre el reconocimiento de Paolo Rocca como el empresario más importante del Bicentenario.

Viernes 26 de agosto de 2016

Paolo Rocca fue nombrado como el empresario más exitoso de los últimos años, como un gran ejemplo. Obviamente que para sus pares es un modelo a seguir. Todos los años consigue enormes ganancias batiendo sus propios records. Evidentemente en lo que hace es bueno.

Todos sabemos que estas ganancias, esta fortuna que edifica constantemente, es gracias a nosotros los trabajadores. Es gracias a quienes hacemos que toda esa gran masa que Rocca creó junto con su grupo que son las grandes fábricas de acero, funcione. Y que a su vez funcionen sin el mantenimiento necesario, lo que en varios casos culmina en accidentes fatales, perdimos a varios compañeros acá adentro. A esto se le complementan los sueldos bajos que nos pagan y que año tras año nos dan paritarias por debajo de la inflación. Básicamente hacemos funcionar sus fábricas a pulmón, a sangre y sudor. Al menos es así en la planta en la que trabajo, y no es gracias a él y sus amigos.

Nos encantaría tener, a mí y a muchos compañeros, como lo tienen a Paolo Rocca quienes lo rodean, en un pedestal a nuestros dirigentes sindicales. Que sean tipos que admiremos y que nos inspiren ganas de seguir sus pasos. Lamentablemente esto no es así para nada. Estamos en esta situación precaria, no sólo por la muñeca en negocios de Paolo Rocca, sino también porque existe un gremio que está en sintonía con él. Porque existe este gremio burócrata que nos traiciona año a año y gracias a ellos es que hay cada vez menos gente, suspenden a compañeros, la empresa nos aprieta todo el tiempo, nos persigue.

Creo que la salida debería ser unidad de los trabajadores, en asambleas para votar y discutir entre todos nuestros problemas. En vez de dejar en manos de estos tipos que hacen su propio juego frente a nuestro patrón, llenándose entre sí sus bolsillos con nuestro esfuerzo.