Este sábado la banda cordobesa Ninfas festeja su primer año junto a las Tranki Punki y Alma Nómade. La Izquierda Diario dialogó con Sofi, Cami y Trini, tres de las diez mujeres que conforman una banda con una impronta latina y de género.

Luis Bel @tumbacarnero
Sábado 15 de octubre de 2016
¿Cómo nació Ninfas?
Todas nos dedicamos a la música de una u otra manera. Y ya nos veníamos cruzando, ya sea en las escuelas donde nos formamos o en distintos proyectos que compartimos. Y siempre estaba esto de “Nos tenemos que juntar a tocar”, hasta que en un momento nos empezamos a cruzar más seguido y decidimos hacer una juntada.
Eso fue el inicio. Armamos un grupo de Facebook al que le pusimos “Ninfas Latinas”, medio en broma también, y bueno, se empezaron a sumar. Fue como una amplia convocatoria a amigas músicas de Córdoba, al principio éramos como 20.
Primero era juntarse a compartir música, ese era el objetivo. Después, cuando nos fuimos conociendo, descubrimos que muchas teníamos intereses comunes en aprender los mismos estilos latinos, que algunas incluso no habíamos tocado nunca.
Y una vez se dio que varias salimos y terminamos tocando en una “jam” una cumbia de dos tonos, ahí nos dijimos “le tenemos que dar forma a esto porque está buenísimo”.
Entonces nos empezamos a juntar a ensayar hasta que se fue armando. Ahora ya tiene vida propia “Ninfas” y de las 20 quedamos diez.
¿Y con qué ritmos latinos experimentaron?
Hacemos son cubano, salsa, cumbia colombiana y cumbia de acá, algunos temas de Gilda, de Selena que es mexicana, un bolero que termina con una guajira, también un reggae de una de las chicas de la banda que termina en un cuartetazo. Un poco de fusión. La idea es seguir sumando ritmos.
Además tenemos temas propios, la mayoría son de Lucrecia Ortiz, que es pianista y cantante. Ella tiene cumbias, salsas, cha cha cha, boleros, cuando se sumó, trajo sus temas. Lucre estudió en Buenos Aires, en Avellaneda y sabe mucho de música latinoamericana, música popular, tango. Trajo todo ese bagaje y es un poco la directora que nos ayuda a organizar los temas y las ideas que tenemos.
Hay un montón de brotes de temas. Tenemos pensado a sacar un EP (extended play) y luego la idea es sacar un disco con temas propios. Pero es un camino largo y por ahora nos dedicamos más que nada a hacer fechas para tocar.
¿Cómo están conformadas instrumentalmente?
Hay 4 vientos, 2 trombones y 2 trompetas, bajo, tres cubano, piano, timbal, bongo, congas y cuatro que cantamos. Aparte, todas hacemos coros.
¿Y qué respuesta tuvieron en el público?
De entrada fue llamativo. Esa misma noche, en la “jam”, para muchos fue una sorpresa ver a tantas mujeres juntas haciendo música y divirtiéndose en el escenario.
Pensamos en que fuera una banda de mujeres, nos lo planteamos así, y que hiciera música popular y bailable. La idea es que las mujeres vayamos copando espacios en la música.
Vamos haciéndonos lugar. En un primer momento llamaba mucho la atención que fuera una banda completamente de mujeres, pero ahora uno ya puede ver que esto se va multiplicando y surgen otras. Eso también genera más trabajo para las músicas.
Lo pensamos así, algo que apunta a ser profesional, de lo que nosotros podamos vivir. La idea también es abrir el campo laboral a más mujeres. Trini, por ejemplo, ya tocó con Chébere, Sofi también está tocando y otras chicas de la banda.
También es una cuestión energética, de género. Muchos nos preguntan por qué todas mujeres.
¿Les costó más justamente por eso?
Sí, noto que a veces la dinámica de trabajar en ciertos espacios, como lo es la noche, a las mujeres que son madres se les complica. Laburar en esto y con esta dinámica se complica, es la realidad, pero porque la realidad está planteada de esa manera.
Pasa en todos los ámbitos, no sólo en la música. Es sabido que cobramos menos que un hombre por hacer el mismo trabajo. Las condiciones para que una, como mujer, como madre, pueda trabajar, no están justamente dadas para que se pueda dar eso de una manera más fluida, más igualitaria.
Por eso te decía de la cuestión energética, yo he trabajado en bandas mixtas y en “Ninfas” se maneja un entendimiento de género. Por eso está bueno poder visualizar este proyecto como algo novedoso, poder mostrarlo a la sociedad y que se pueda ver que somos muchas las que nos movemos en este rubro.
Es una elección que hicimos. Pero tampoco es que somos una secta de mujeres, tenemos otros proyectos que compartimos con hombres, con amigos.
La semana pasada se hizo el Encuentro Nacional de Mujeres…
Fuimos a tocar al Encuentro Nacional de Mujeres en Rosario, nos invitaron y fue una experiencia muy fuerte.
Antes de ir lo contábamos en las radios y lo primero que salía era el tema de las pintadas en las paredes. Y después vemos que al mismo tiempo que se hacía el Encuentro hubo más femicidios. Leer esas noticias, para nosotras que somos mujeres, nos duele y nos sensibiliza mucho.
Lo hemos hablado, y nos dijimos que esto nos toca y nos atraviesa mucho. Los sucesos de las últimas semanas, que fueron fuertes, y el hecho de que este evento, el “Caravanón ¡Bomba!” lo estamos organizando entre bandas de mujeres, que somos amigas, compañeras y estamos desde lo que hacemos atravesadas por todo esto.
Cuando empezamos a difundir el “Caravanón”, fuimos a varias radios, y nos preguntaban por el Encuentro y por cuántas paredes se habían pintado, entonces empezamos a tocar el tema “Cobarde” que es de Lucre y que habla de la violencia hacia la mujer.
Desde que somos chiquitas nos enfrentamos a la violencia, al abuso callejero y a un montón de cosas que se han naturalizado en la sociedad, se trata entonces, de cambiar eso de raíz. Es un tema que nos urge.
Estas cosas no surgieron ahora, pasaron siempre, lo que pasa es que la lucha las ha podido visibilizar. La lucha por la igualdad, por ganar espacios. Allá en Rosario conocimos otro grupo de 10 chicas que hacen cumbia y en la La Plata hay otro y acá en Córdoba también.
De a poco, incluso en el cuarteto, que es un campo en el que yo he estado, ahora estamos logrando abrir un poco. Muchas veces no es que te prohíban la entrada, pero es como decíamos arriba, la situación no te deja hacer ese trabajo.
Pero bueno, hay lugares que te abren las puertas, algunas radios o por ejemplo ustedes, este medio. Que no te invitan como si fueras una novedad o como un fetiche onda “bueno, a ver, una banda de todas mujeres”, sino realmente interesados por lo que hacemos por nuestro proyecto y por nuestro trabajo. En qué tenemos para decir.
¿Cómo se financia Ninfas?
Con Ninfas mismo. Hubo un gran esfuerzo inicial, pedimos préstamos a la familia, las primeras fechas lo que cobramos lo pusimos en un pozo en común.
Nos dividimos las tareas, hay 2 tesoreras, 2 productoras, 2 que se encargan de las redes, otras se encargan de los ensayos, otras de prensa, y si alguna no se siente cómoda con la tarea, se corre y prueba con otra.
Estamos aprendiendo mucho y nos ayuda a crecer también por fuera de la banda. Nos llevamos mucha riqueza del trabajo colectivo.
Recién ahora estamos levantando un poco con lo económico, pero cuesta. Nos gusta organizar nuestras propias fechas, hacernos cargo de todo.
A veces producimos cosas muy grandes y tenemos que laburar dos meses antes, más que auto-gestión decimos en broma que es auto-explotación (risas).
Son muchas cosas, muchos detalles. Después de pagarle a todo el mundo, empezamos a contar y nos queda… nada (risas), pero en realidad nos queda un montón. Mucha gente no lo puede creer. Hacemos el sonido, las luces, nos dicen “¡cómo están sonando!”.
Laburamos en la barra vendiendo cerveza, en la entrada, haciendo y sirviendo el locro y después subimos a tocar. Terminamos reventadas, pero muy felices.
Y toda esa energía se ve en el vivo y también se ve el disfrute. Si no, no lo haríamos. Tanto trabajo nos llevó en poco tiempo todo a viajar dos veces a Brasil y a producir un montón de fechas.
¿Cómo es el festejo del primer aniversario?
Es un triple cumpleaños. Festejamos Ninfas, Tranki Punki y Alma Nómade, las tres bandas juntas en Latitudes Club. Lo organizamos con Chaskiboom que es la productora de las tres bandas.
Las entradas se venden anticipadas a 100 pesos en el bar Favela 100 y van a salir 150 en la puerta.
Además, los que cumplan años el viernes, sábado o domingo, entran gratis y si hacen una lista de invitados, estos entran con el precio de las anticipadas hasta la 1 y media.
Así que los esperamos en la avenida Roque Sáenz Peña 883, frente al Parque las Heras, a partir de las 11 y media para festejar juntos y bailar hasta que no den más los pies.