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Red Internacional
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Crisis Política. Parlamento da voto de confianza a nuevo gabinete presidido por ex general Walter Martos

El pleno del Congreso peruano, después de escuchar la presentación del nuevo premier Walter Martos, le dio su voto de confianza al nuevo gabinete presidido por este ex general, quien goza de toda la confianza del presidente Vizcarra, así como de la derecha política y los empresarios.

Miércoles 12 de agosto de 2020

Foto: PCP

Así, el martes 11 de agosto en horas de la noche, el pleno del parlamento le termino dando su apoyo de manera abrumadora al nuevo gabinete Martos, quien conto con 115 votos a favor, 5 en contra y 4 abstenciones. Esta votación contrasta con los resultados obtenidos por el gabinete presidido por Pedro Cateriano quien, como se recuerda, días atrás fue rechazado categóricamente por este mismo parlamento.

Votaron a favor del nuevo gabinete presidido por Walter Martos los congresistas vinculados al grupo fujimorista Fuerza Popular, Alianza Para el Progreso de Cesar Acuña, el FREPAP, Unión Por el Perú, Podemos Perú, Somos Perú y el Partido Morado. Cuatro congresistas del Frente Amplio votaron en contra y tres congresistas de esta misma agrupación se abstuvieron.

Al parecer, las invocaciones a la unidad nacional hechas por el presidente Vizcarra durante la semana, la recomposición de los cargos ministeriales que habría generado espacio a los disidentes, así como la fuerte presión mediática y empresarial, contribuyeron significativamente a hacer que la mayoría parlamentaria de un viraje tan radical en tan poco tiempo, más aún si consideramos que Walter Martos, así como el resto de ministros que lo acompañan en su gabinete, son tan conservadores y neoliberales como el anterior gabinete presidido por Pedro Cateriano.

Por esa razón, y al margen de la demagogia mostrada el día de su presentación ante el parlamento, no podemos perder de vista que el nuevo gabinete se sostiene en realidad sobre las bases de las políticas de ajuste de Martin Vizcarra, por eso el nuevo premier no dijo nada sobre la posibilidad de derogar la suspensión perfecta que causa a diario miles de despidos, tampoco se pronunció sobre los groseros privilegios a los grandes empresarios a través del plan Reactiva Perú, ni menciono de donde sacaría los recursos para aplicar las medidas anunciadas en su discurso, tampoco se manifestó sobre la necesidad de parar los negocios de la salud que beneficia a los dueños de las grandes clínicas, farmacias o laboratorios privados.

Ese es el problema de fondo que ha llevado a la proliferación de la pandemia y que el gran empresariado quiere acallar por todos los medios y para eso necesita un parlamento genuflexo y alineado detrás de Vizcarra. Por eso, después del rechazo al gabinete Cateriano, los diversos medios de comunicación empezaron a difundir la idea que, si el congreso no le daba su confianza al nuevo gabinete presentado por el ejecutivo, la responsabilidad por la proliferación de los contagiados y fallecidos por Covid-19 recaería directamente en este poder del estado ya que los congresistas estarían entorpeciendo la labor del presidente de la Republica.

Lo que los medios de comunicación no dicen, es que en todo lo que va de la crisis sanitaria y la pandemia, la estrategia del gobierno se ha mostrado absolutamente insuficiente a pesar de que durante todo este tiempo conto con el apoyo de las diversas fuerzas parlamentarias. Es entonces por el fracaso de la estrategia sanitaria del ejecutivo orientada a favorecer a una minoría de empresarios, y no por la falta de apoyo parlamentario, que las cifras de contagiados y fallecidos se han disparado hasta convertirnos en uno de los países con la mayor tasa de propagación del Covid-19 del continente.

De esta manera el ejecutivo, con el apoyo de los grandes empresarios y sus medios de comunicación, sortean este primer impase con el parlamento, el cual, por sus límites conservadores ha terminado absorbido por el ejecutivo. Esto, sin embargo, no le asegura estabilidad social al gobierno, ya que a medida que crecen los contagios y fallecidos, también crece el descontento social.