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Red Internacional
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REPRESIÓN EN SALTA. Pistolas Taser: diputado saencista salió al cruce de los organismos de derechos humanos

Se trata del exintendente de Rosario de Lerma y actual diputado provincial, Ignacio Jarsun. “Por esta gente estamos como estamos y cada vez peor, más robos, más feminicidios, más violaciones, más muertes de personas de bien”, sostuvo.

Lunes 5 de octubre de 2020 15:23

El rechazo de los organismos de derechos humanos a su proyecto de dotar a la Policía de un nuevo instrumento de tortura, como lo son las pistolas Taser, enfureció a “Nacho” Jarsun. El diputado se despachó este fin de semana con un sin número de ataques a los organismos de derechos humanos. Nada muy lejano al “Son puro bla bla, no se comprometen”, del ministro de Seguridad de Buenos Aires, Sergio Berni.

Es que para Jarsun, proteger los derechos humanos o luchar por ellos, es algo inconcebible. Y mejor a que haya muerte es que haya tortura.

El repudio

Tras conocerse el pasado viernes el pedido realizado por el diputado provincial y su par Omar Exeni para que el gobernador Gustavo Sáenz y el secretario de Seguridad, Juan Manuel Pulleiro, defensor de la última dictadura militar como buen ex coronel, compren las pistolas Taser, organismos de derechos humanos locales manifestaron su repudio.

Es el caso de la Red por la defensa de los derechos humanos de Salta, así como la Asociación de DD.HH. Coca Gallardo y la Comisión de Familiares de Detenidos-desaparecidos por Razones Políticas y Gremiales, mediante un comunicado. El rechazo se extiende, además, a organizaciones políticas de izquierda y sociales.

Doctrina Chocobar

Fiel defensor junto a Berni de la doctrina Chocobar de Patricia Bullrich, Jarsun planteó en sus redes sociales un interrogante a los organismos, pero con un final anunciado. “Si un delincuente, ataca a un efectivo policial con un cuchillo o un arma blanca (aunque la realidad es que el delincuente hoy tiene armas de mayor calibre que la policía) ¿Qué debe hacer el policía? ¿Cómo creen que debería actuar el policía en ese caso? ¿Debe permitir que lo apuñalen? ¿Debe sacar su arma reglamentaria y disparar para defenderse del ataque? ¿No creen ustedes "defensores" de los delincuentes, que sería mejor poder paralizar al atacante y evitar que alguien muera?”.

Jarsun con estas preguntas pretende mostrarse como un desconocido no solo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Constitución Nacional, sino además de los casos de gatillo fácil y tortura, tan solo en su provincia. Con policías envalentonados en la cuarentena haciendo uso de una nueva modalidad represiva, a la chilena, disparando directamente a los ojos, incluso de niños.

En Colombia, el asesinato el mes pasado de un abogado referente de los derechos humanos por medio de descargas eléctricas con pistolas Taser en manos de la policía, desató una ola de protestas que fue respondida por el gobierno de Ivan Duque con más represión, detenciones y por lo menos 13 muertos.

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Femicidios y violencia policial

Vale recordarle al diputado, también, que muchos de los femicidios, incluso durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio, fueron cometidos por miembros de las fuerzas de seguridad en uso de sus armas reglamentarias. Desde la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi) sostuvieron que en el año 2018 uno de cada cinco femicidios fue llevado a cabo en Argentina por integrantes de las fuerzas de seguridad contra mujeres, travestis y trans. Algo que Salta hace unos años encabezaba.

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En ese marco también, de violencia policial, el viernes pasado, decenas de mujeres se concentraron en la plaza 9 de julio contra los femicidios y la violencia machista. Movilizándose, no casualmente, hacia la Central de Policía, en la calle Güemes, denunciaron la complicidad policial en el entramado de impunidad a la hora de no tomar denuncias y acudir a las víctimas de abusos y violaciones. Lugar de protesta elegido, también, cuando salen a las calles por integrantes de la diversidad sexual contra quienes se descarga el peso de las contravenciones en lo cotidiano.