×
×
Red Internacional
lid bot

Mujer trabajadora. ¿Por qué el TPP perpetúa la violencia de género hacia la mujer trabajadora?

La violencia en contra de la mujer no sólo es la que vivimos en la casa, o en la calle, la violencia es estructural, aquella que tiene que ver con la que ejerce el estado hacia nosotras, las mujeres y la diversidad sexual. Por ejemplo, el hecho de que se nos niegue el derecho al aborto legal libre seguro y gratuito, causa la muerte de miles de mujeres al año por abortos clandestinos

Lunes 22 de abril de 2019

El TPP no asegura las condiciones y los derechos de las mujeres trabajadoras, es más, precariza aún más sus vidas, por ejemplo, velando por el mantenimiento de las AFP o quitándonos los derechos laborales.
El gobierno empresarial de Sebastián Piñera, nos sigue atacando día a día con leyes y políticas que van abiertamente en favor de los empresarios y en contra de los trabajadores las mujeres y la juventud.
Las leyes impulsadas por el gobierno van desde apoyar a la ganancia de los empresarios a costa de la usurpación de nuestros derechos laborales (TTP) hasta la abierta persecución a los estudiantes la juventud como la ley Aula segura o el proyecto de toque de queda juvenil.
Este gobierno de derecha castiga al pueblo trabajador y se burla de su falsa promesa de “tiempos mejores”. Las mujeres representan hoy casi el 50% de la fuerza laboral a la par que en Chile tienen los contratos más precarios junto con los inmigrantes. El TPP profundizaría tal precariedad y las condiciones laborales que sostienen la violencia estructural a la que se ve sometida la mujer trabajadora.

¿Por qué la prioridad del gobierno de Piñera es la aprobación del TTP, cuando este perjudica al grueso de la población y a los derechos de las mujeres trabajadoras?

Te podría interesar: https://chilemejorsintlc.cl/16-razones-para-rechazar-el-tpp-11/

La ley del TTP declara con respecto a los derechos laborales:
(a) libertad de asociación y el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva;
(b) la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio;
(c) la abolición efectiva del trabajo infantil y, para los efectos de este Tratado, la prohibición de las peores formas de trabajo infantil; y
(d) la eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación.
Con estas definiciones, el TPP acepta lo arriba indicado y SÓLO LO ARRIBA INDICADO como leyes y derechos laborales, imponiendo una definición estrecha y retrógrada de ellos. De esta forma, para el TPP no son derechos ni leyes laborales:

* la huelga. (herramienta histórica usada por los trabajadores para defender sus derechos)
*el derecho a contrato,
*el derecho a indemnización,
*el derecho al descanso y vacaciones pagadas,
*el derecho a jubilación, a un sistema de seguro de salud,
*a permiso pre y post natal, a no ser despedida por embarazo, a amamantar, a protección contra el acoso laboral y otras que no se deriven directamente de los
cinco puntos que se aceptan.

Con esto se ven cuáles son las prioridades del gobierno de Piñera, de aumentar cada vez más las ganancias de los empresarios vendiendo nuestros derechos laborales, y su demagógico compromiso con las mujeres ya que la usurpación de derechos tan importantes como los mencionados anteriormente afectan directamente a la mujer trabajadora que es una de las más precarizadas ya que actualmente existe una brecha salarial con respecto a los hombres por el mismo trabajo y no tenemos derechos mínimos democráticos como el de el aborto legal libre seguro y gratuito que es el derecho a decidir sobre nuestra propia vida y cuerpo, ó el derecho a sala cuna. A su vez, en lo que va del año, y como consecuencia de un gobierno que no se preocupa de nuestros derechos sino que es de los empresarios y para los empresarios millonarios los femicidios se han duplicado.

Pero la situación es en realidad mucho peor. De acuerdo al capítulo 27 del TPP, éstos pocos derechos que nos dejan deben ser renegociados en forma periódica con el fin explícito de aumentar las garantías de ganancias al capital extranjero. Esto quiere decir que, mediante las renegociaciones periódicas, Chile podrá ser presionado por las empresas extranjeras, para que elimine todos los derechos laborales actualmente reconocidos en su legislación que no están incluidos en la definición del TPP y si no lo hace o exige a una empresa transnacional que respete algunos de los derechos que el tratado no reconoce, podrá ser llevado a una demanda en tribunales internacionales. Las empresas extranjeras demandarán al Estado por sumas impagables obligándolo a reprimir más brutalmente con la policía y otros medios a las, los y les trabajadores que se movilicen por un trabajo digno.
La firma del TPP muestra en concreto que la alianza entre el capitalismo y el patriarcado está plenamente vigente y se profundiza, y por lo tanto eso hace necesario que la lucha contra la violencia sea también una lucha contra el capitalismo y los empresarios que se enriquecen a costa de nuestras vidas.