Que este Primero de Mayo nuestra voz se escuche junto a miles de trabajadores, de manera independiente, contra la precarización, la discriminación, los crímenes de odio y la militarización.
Martes 30 de abril de 2019
En México hemos obtenido diferentes conquistas en algunos estados como el matrimonio igualitario, la adopción, el reconocimiento a las identidades de género, entre otras, resultado de diferentes luchas que ha dado la diversidad sexogenérica.
Pero también es el país famoso por las fosas clandestinas, los feminicidios y los crímenes de odio que gracias a la militarización y a la “guerra contra el narco” de los sexenios anteriores, han hecho que el índice de asesinatos vaya en aumento, e incluso utilizando esta para darle carpetazo, ya que intentan justificar nuestras muertes no solo como crímenes pasionales, sino también como ajustes de cuentas o daños colaterales.
En México según datos de Letra S entre 2013 al 2017 se cometieron tan solo 381 crímenes de odio, de estos datos el 54.9% fueron mujeres trans siguiendo con el 41.5% fueron personas gays. En cuanto a la ocupación el 20.7% eran estilistas, el 20.2 trabajadoras sexuales y un 15% empleados del sector público y privado. Esto demuestra que a las y los que asesinan vienen de los sectores más precarios, de la clase trabajadora.
Sin olvidar la precarización laboral, despidos o la no contratación por nuestra orientación sexual o identidad de género, según datos de Conapred y la CEAV el 30% de las personas que viven abiertamente su orientación sexual e identidad de género en el trabajo ha recibido comentarios, conductas o actitudes negativas, además 42% de los homosexuales a la hora de pedir un empleo les piden la prueba de VIH y un 48% a las mujeres trans.
En el caso de la juventud, no solo nos enfrentamos al rechazo de las universidades, a estudiar y trabajar al mismo tiempo en trabajos precarios, en los call center o en las cadenas de comida, y a la criminalización por el hecho de ser jóvenes.
También nos enfrentamos a la homolesbitransfobia principalmente los que vivimos en las periferias y en los barrios de las ciudades. El 30% de la juventud que es parte de la diversidad se han enfrentado a agresiones policíacas, y alrededor del 50.7% no demuestra afecto públicamente a su pareja por miedo a la homofobia, sin olvidar la violencia que hoy se sigue viviendo en las escuelas, con la familia, etcétera.
Pero quienes viven más la violencia son las mujeres trans: alrededor del 70% son orilladas a los trabajos más precarios, e incluso al trabajo sexual, que se tienen que enfrentar al acoso policíaco, los crímenes de odio, entre otros agravios.
En la Ciudad de México, a pesar de que se hace llamar ciudad amigable LGBT, la realidad es otra, ya que en los hechos se sigue viviendo la discriminación, los crímenes de odio y solo en unas cuadras de la CDMX podemos vivir libremente.
En México hemos visto el surgimiento del Frente Nacional por la Familia, las marchas que hubo contra el matrimonio igualitario, después de que la Suprema Corte de Justicia declara inconstitucional la prohibición de dicho derecho, la llegada del autobús naranja, la comisión de la familia propuesta por el PAN y el surgimiento de Encuentro Social, y toda una oleada de crímenes de odio, principalmente los transfeminicidios.
Una realidad que también se expresa a nivel internacional, con el fortalecimiento de la derecha como con Bolsonaro en Brasil, quien desde su primer día de gobierno empezó a implementar políticas contra las mujeres, los afrodescendientes, los LGBT, los nativos y los trabajadores.
La diversidad en tiempos de la 4 Transformación
Tanto en el triunfo de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y su toma de protesta como presidente, mencionó a la diversidad, algo histórico para un discurso presidencial y que incluso al interior de su contradictorio gabinete, donde hay desde neoliberales hasta sectores más progresista hay personas que hablan de la importancia del reconocimiento a nuestros derechos.
Aún así no hay que olvidar que algunos de sus diputados, como Candelaria Pérez en Tabasco y Adriana de Jesús en Campeche en 2016 que se pronunciaron y votaron contra el matrimonio igualitario. Ahora, por ejemplo, está el caso de Carlos Leal, diputado en la legislatura de Nuevo León que en sus cuentas de Twitter ostenta una larga lista de comentarios contra nuestros derechos y el derecho al aborto. Y tampoco podemos dejar de lado que cuando AMLO fue jefe de gobierno del entonces Distrito Federal, se congelaron propuestas de ley como el matrimonio igualitario con el discurso de que debería de ser consultado cuando ningún derecho debe de consultarse.
Asimismo, no debemos olvidar que gracias a la coalición del Morena con Encuentro Social, este último partido que atenta contra los derechos de la diversidad y las mujeres tenga varios diputados en el congreso federal y en congresos locales.
En el Estado de México se pospuso en varias ocasiones la votación de matrimonio igualitario por falta de quórum, ya que en varias ocasiones la bancada del Morena no se presentó al congreso local.
En este contexto, en estados como Yucatán y San Luis Potosí se votó en contra al matrimonio igualitario, además que mientras se siguen votando la reforma laboral y educativa dictadas desde Estados Unidos, que son medidas anti obreras, sin olvidar la aprobación de la guardia nacional que es la continuidad de la militarización del país que en los sexenios anteriores dejaron miles de muertos y desaparecidos y que a la par a permitido la criminalización a los migrantes, dejando en último lugar la los derechos de las mujeres y la comunidad sexodiversa, como con el derecho al aborto y al matrimonio igualitario.
Este Primero de Mayo que nuestras banderas sean una sola
Por eso importante que los LGBTTTI + que somos de los sectores que más vivimos la opresión y explotación, no solo en el trabajo, sino también sobre nuestros cuerpos, nuestra sexualidad, en la escuela, en las calles, nos movilicemos de manera independiente por la defensa de nuestros derechos, contra la precarización laboral, por cupo laboral trans, contra la homolesbitransfobia y los crímenes de odio.
Para poder vencer y conquistar nuestras demandas debemos buscar la unidad de las luchas de los explotados y oprimidos junto con los miles de trabajadores, como con los que vienen luchando por ejemplo los trabajadores del SITUAM, por mejores condiciones laborales, los trabajadores estatales contra los despidos, los médicos, los maestros, entre otros.
¡Marcha este primero de mayo con Pan y Rosas, la Agrupación Juvenil Anticapitalista y el MTS! Ciudad de México, Monumento a la Revolución, 9 a.m.