Los jóvenes han sido atacados mediáticamente porque supuestamente no toman las medidas de protección necesarias ante la pandemia. Sin embargo, la semana pasada demostraron lo contrario inundando los centros de vacunación.
Martes 3 de agosto de 2021
Imagen vía internet.
Durante la última semana de julio empezó la aplicación de la vacuna al sector juvenil de 18 a 29 años en las alcaldías de Tlalpan, Miguel Hidalgo, Gustavo A. Madero, Tláhuac, Iztacalco y Benito Juárez.
El Gobierno de la CDMX informó que en las cuatro primeras alcaldías ya se agotaron las dosis, por lo que “se está aplicando el biológico AstraZeneca con la finalidad de atender la demanda”.
La afluencia de los jóvenes a los centros de vacunación fue arrasadora, rebasando por miles lo esperado. Esto obligó a la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, a hacer un llamado “a respetar la sede y horario de vacunación que les corresponde” para “evitar aglomeraciones y que la demanda rebase la capacidad”.
El director general de gobierno de la Agencia Digital, Eduardo Clark, detalló que la demanda fue mucho mayor a la esperada: en las alcaldías Miguel Hidalgo y Benito Juárez se presentaron 25 mil personas más de las esperadas; en Gustavo A. Madero 34 mil; en Tláhuac 12 mil y en Tlalpan 11 mil.
En el caso del Estado de México, el gobierno estatal no ha dado fechas aún para la vacunación de este sector de la población en ningún municipio y hacen falta vacunas desde hace semanas, lo que puede haber contribuido a las aglomeraciones en la CDMX.
La juventud de los sectores más golpeado por la pandemia
Este hecho cuestiona el discurso del gobierno y los medios de comunicación que han tachado a este sector de ser personas irresponsables a las que no les importa su salud ni su vida, que no portan cubrebocas, no respetan la sana distancia y hacen fiestas, para culparlas del aumento de contagios en el país.
Sin embargo, la juventud es un sector que con la pandemia ha visto su vida severamente afectada, al perder su trabajo, o sufrir el recrudecimiento de la explotación laboral, al aumentar sus jornadas de trabajo o ver reducido su sueldo. Esto se suma a que sus derechos laborales ya eran de por sí casi nulos, pues la gran mayoría no cuentan con sindicato, ni servicio médico, mucho menos las prestaciones de ley, con salarios escasos para sobrevivir.
En cuanto a la educación, una gran cantidad de jóvenes se han visto en la necesidad de abandonar sus estudios para apoyar a su familia económicamente.
La juventud, el sector que debe encarar al gobierno
Llama la atención que las nuevas generaciones, en México y el mundo, estén cuestionando cada vez más y de distintas formas aspectos de su vida cotidiana o de la situación que impera en sus respectivos países.
Aunque personas mayores conservadoras los llaman “generación de cristal” con el ánimo de ofenderlos, los jóvenes parecen cada vez menos dispuestos a seguir soportando la degradación de sus condiciones de vida, impuesta por un sistema capitalista en crisis y decadencia; ni al orden establecido que lo sostiene. Como mostró en los últimos años la juventud que ha protagonizado las protestas callejeras en Chile, Colombia y Estados Unidos, por citar solo algunos países. Aunque esto se exprese en menor medida en otros.
Es por eso que hoy, más que nunca, los jóvenes debemos organizarnos, movilizarnos y ponernos al frente para exigir al gobierno que ponga en pie medidas urgentes y efectivas para reducir los contagios, cuidando la salud de la población y no los intereses del empresariado. Exijamos mejores condiciones de vida, trabajo, salarios dignos, salud, educación y todos nuestros derechos.