Así trabajan, así cobran, así se accidentan, así precarizan a la juventud trabajadora. El gran bigote de Bolsonaro. La rebelión que conmovió Brasil este 1/7 y su eco llegó a otros países.

Lucho Aguilar @Lucho_Aguilar2
Jueves 2 de julio de 2020 12:10
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Quizás algunos lo pudieron ver ayer. Las calles de muchas ciudades de Brasil se llenaron motos, bicis, mochilas, mucho ruido de motores y bocinazos. Rio de Janeiro, San Pablo, el interior paulista, Recibe, Belo Horizonte y decenas de ciudades se llenaron de “entregadores” o “motoviarios”, como se les llama a los jóvenes trabajadores de las apps.
La protesta duró más de siete horas.
La jornada se llamó Breque das apps. ¿Qué significa “breque”? Es un término que en la jerga de la juventud precarizada significa paro.
Para quienes no conocen les contamos:
Tenemos para ustedes el testimonio de uno de esos repartidores:
Merecemos algo mejor porque estamos salvando vidas, trabajando 15, 16 horas, trabajando más para enriquecer bolsillos de otros, por eso hoy paramos. Muchas veces pasamos hambre. Estamos cansados de eso
Es así. Ayer leía a otro de los pibes que decía "La comida es lo que más duele, tener que trabajar con hambre cargando comida en la espalda".
Pero además la rebelión tiene otra gran bandera que es la salud y la vida de los entregadores. Se duplicaron los accidentes y muertes desde que comenzó la pandemia.
Los reclamos
Entonces, ante este intento de aprovechar la crisis para precarizarlos aún más, ¿cuál es el pliego de reclamos? Incremento de valor por km. Incremento de valor mínimo. Fin de bloqueos y criterios de puntuación. Seguro contra robo y accidentes. Ayuda pandémica, o sea elementos de seguridad y licencia paga.
O sea: lo mismo que pedía ayer las y los pibes que hicieron la jornada de lucha en Argentina y otros países. Porque es un ataque internacional del capital a la juventud.
En Brasil lo llaman “uberización”: las maniobras empresarias para imponer la tercerización, la falta de contrato, donde los trabajadores son simples “colaboradores” que en muchos casos ponen sus elementos de trabajo y no tienen ni convenio ni ninguno de los derechos que tiene todavía la mayoría de la clase trabajadora. En Brasil hoy hay 4 millones trabajando en apps, de todo tipo no solo delivery.
Precarización y racismo
Esta situación se ha complicado, que como decíamos se complicó en la pandemia, afecta particularmente a los jóvenes pobres, que en general es la juventud negra. Son quienes tienen los peores trabajos y fueron protagonistas de la rebelión si uno sigue las imágenes.
Justamente Odete, que es corresponsal de Esquerda Diario de Brasil, nos contaba lo que pasó ayer y como a la cuestión laboral, central, se da en un marco de violencia racista, tanto en el trabajo como en las calles.
Odete, corresponsal de @EsquerdaDiario, cuenta los motivos del paro de repartidores que conmovió Brasil donde miles de jóvenes expresaron sus demandas y la influencia internacional antirracista y contra la violencia policial. #LasVidasTrabajadorasImportan pic.twitter.com/imZbb1wO2B
— Movimiento de Agrupaciones Clasistas (@MAClasistas) July 2, 2020
Efectivamente, las y los jóvenes negros son los más castigados. Les resumo el panorama. Unos 19 millones de brasileños se quedaron sin trabajo en mayo y la mitad no tuvo ningún ingreso durante ese mes. Pero esos índices son peores entre los jóvenes pobres y las mujeres. Para tener una idea, la mitad de los negros y mulatos en Brasil trabajan sin contrato formal, mucho más que los trabajadores blancos.
Pero además son víctimas muchas veces de la violencia policial. Vemos en EEUU la rebelión por el crimen de George Floyd. Bueno, la policía brasilera se cobró 6 veces más víctimas que la estadunidense.
Un gran ejemplo para la juventud de todo el mundo
Pero volviendo a la jornada de ayer. En los videos uno veía mochilas con la frase "Nuestras vidas valen más que sus ganancias", a los repartidores cantando "¡Los trabajadores unidos nunca serán vencidos!", banderas que decían "Mensajeros unidos contra la precariedad".
Además estas semanas vimos acciones de solidaridad con otras q están en “primera línea”: las trabajadoras de la salud. También la asamblea del Metro que votó apoyarlos. O el impulso que le dieron al paro internacional de apps, que llegó a Argentina y otros países; y el apoyo que recibieron de profesores y de estudiantes, así como de millones por redes sociales con el hashtag Brequedasapps.
Todo eso es muy valioso. Porque es un conflicto testigo. No solo para la clase trabajadora de Brasil, que es la que más sufre la pandemia, en un país con miles de muertos, con un Bolsonaro y los gobiernos tucanos como Doria (la derecha tradicional), queriendo precarizar más.
Esta rebelión también es un faro muy importante para toda la juventud precarizada de todo el mundo. Porque además si las empresas y los métodos de explotación son los mismos, la respuesta también tiene que saltar cualquier fronteras.

Lucho Aguilar
Nacido en Entre Ríos en 1975. Es periodista. Miembro del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2001. Editor general de la sección Mundo Obrero de La Izquierda Diario.