El Gobierno de Macri desoye el conflicto educativo. Pero los docentes bonaerenses paramos y movilizamos contra el ajuste de Vidal. El aumento del presupuesto lo impondrá un gran movimiento de lucha.

Federico Puy Docente | Secretario de Prensa Ademys
Jueves 12 de mayo de 2016
Fotografía: Joaquín Diaz Reck
El lunes 9 el diario Página/12 publicó una columna de opinión del dirigente de la Ctera y secretario general de Suteba Roberto Baradel. Bajo el título “Por una educación pública de calidad” Baradel plantea que “una preocupación permanente de los docentes es la de contribuir a una educación pública de calidad, concepto que -cabe aclararlo desde el comienzo- diferenciamos del de ’calidad educativa’, una definición impuesta en los 90 y que busca encuadrar a la educación como un producto más en los términos de las leyes del mercado”.
Los trabajadores de la educación sabemos muy bien de nuestro esfuerzo cotidiano por sostener la educación pública junto a los estudiantes y al resto de los trabajadores y el pueblo pobre.
Porque la consideramos una conquista que hay que refrendar día a día ante el ataque de los gobiernos nacional y provinciales y de las patronales nacionales y extranjeras que la consideran un gasto y ven como una conquista que la Ley de Educación Nacional en vigencia (impulsada por el kirchnerismo y apoyada por Ctera-Suteba) mantenga en su núcleo las consecuencias que impuso la odiada Ley Federal de Educación de la década menemista.
Entre esas “conquistas” están la provincialización de la educación y la consiguiente atomización del sistema educativo, es decir, de escuelas públicas en crisis recurrentes por falta de presupuesto, de docentes con 24 salarios distintos y derechos laborales desiguales y más de un millón de jóvenes en Argentina que ni estudian ni trabajan, los “ni-ni”.
Con la LEN mantuvieron la centralización verticalista de los contenidos, sin espacios reales de democratización del sistema educativo para una transformación de abajo hacia arriba.
El programa que ahora levanta la Ctera y que Baradel dice defender, de que progresivamente se lleve el presupuesto nacional de educación al 10 % de acá a varios años, es un error político importante ya que considerar a la educación sobre la base del PBI afecta lo distribuido según los vaivenes de la economía.
Al contrario, la Ctera debería tomar en consideración la propuesta del Frente de Izquierda de Nicolás del Caño de alcanzar el 30 % del presupuesto consolidado nacional, logrando fondos extra a partir del no pago de la deuda externa, el fin de los sobreprecios con las contratistas (infraestructura, comedores escolares, plan de netbooks) y el quite de subsidios a la educación privada.
Con ese presupuesto es posible garantizar un sistema educativo único, laico, público y gratuito.
Pero también debemos responder en forma contundente a la política de “meritocracia” que lleva adelante el Gobierno. Diego Rovella, titular de la Comisión de Educación en la Provincia de Buenos Aires, dijo que la medida sobre los aplazos apunta a “incentivar a los alumnos” y a mejorar la “calidad educativa”. Rovella coincidió con Finocchiaro al señalar que los gremios “están para discutir salarios”.
La “meritocracia” se instala con fuerza como un camino de competencia. Este tipo de políticas valora a la educación según lo que considera “resultados” en términos mercantiles, evaluados según un modelo de eficiencia empresarial antagónica de un criterio social y pedagógico. Y pone a los estudiantes como meros consumidores.
Esto viene de la mano de la descentralización de las políticas administrativas de manera tal que cada provincia cuenta con un presupuesto propio. Y a su vez se impulsa la inversión en la educación privada. Todo eso mientras se centraliza lo pedagógico, sin respetar los múltiples elementos sociales, divergencias y heterogeneidad que encontramos los docentes en las escuelas de toda la Provincia y del país.
Ahora bien, lo que no dice Baradel es que ante el ataque y el ajuste a la educación pública del gobierno de los CEOs de Cambiemos y la meritocracia que encarnan Macri-Bulrich, Vidal, Cornejo, también están Rosana Bertone, Alicia Kirchner y los gobernadores del FPV que en sus provincias son más macristas que Macri contra los docentes y la educación pública.
Por esto tomamos el guante del debate. Y como somos parte de los cientos de miles de docentes que defendemos la escuela pública, no de palabra sino en los hechos, en primer lugar exigimos que Suteba y Ctera llamen a un paro nacional educativo para que triunfe la lucha de los docentes universitarios y los estudiantes de todo el país, para que triunfe la lucha de los docentes y estatales de Tierra del Fuego y Santa Cruz y para derrotar el ajuste de Macri.
Con la inflación, los tarifazos y los despidos Cambiemos ataca todos los días a los que sostenemos la educación pública y producimos todas las riquezas de esta sociedad, los trabajadores.
Basta de palabras, Baradel. Para pelear por una educación pública hay que salir de la tregua con Macri y los gobernadores y poner en movimiento al más del millón de docentes de todo el país, cuya gran mayoría está muy lejos de la canasta familiar que ronda los $ 18.000.
En la Provincia de Buenos Aires, donde Baradel dirige a uno de los gremios docentes más importante, quien recién se inicia cobra $ 8.846, es decir que ni con el doble cargo llega a cubrir el costo de la canasta familiar. Y el presupuesto educativo, tanto en la provincia como en la nación tuvo un 0 % de aumento. Estos dos hechos ameritan una lucha en las calles, con paros, movilizaciones y un plan de lucha junto al conjunto del movimiento obrero, los estudiantes y la comunidad educativa.
Esa lucha podrá imponer un presupuesto educativo del 30 % del presupuesto nacional, una nueva ley de educación discutida por los trabajadores, los estudiantes y la comunidad educativa y un salario docente igual a la canasta familiar trabajando solo un cargo.
Los docentes de izquierda no esperamos. Integramos el FIT y estamos al frente de las seccionales de Suteba como las de La Matanza, La Plata, Tigre, Ensenada, Quilmes, Bahía Blanca, Berazategui, Escobar y Marcos Paz, como así también siendo oposición con congresales en UTE-Ctera y la conducción de Ademys. Por eso en Provincia ayer paramos junto a los judiciales y trabajadores de la salud bonaerenses, junto a los docentes de Santa Cruz y Tierra del Fuego y junto a los docentes y estudiantes universitarios, secundarios y terciarios que pelean en las calles de todo el país en defensa de la escuela pública, mayor presupuesto y por el boleto educativo gratuito universal.

Ariel Iglesias
Nació en Buenos Aires en 1969. Es docente (jubilado). Militante del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). Escribió en Ideas de Izquierda "La Educación en el país de los soviets"; "Chubut: Crónica de un triunfo popular contra la Megaminería". Escribe y edita La Izquierda Diario+ en Chubut.