Los trabajadores del Correo de Portugal (CTT) fueron a la huelga este viernes contra la reestructuración que puede dejar 800 despidos y por la nacionalización de la empresa.
Viernes 23 de febrero de 2018 16:23

Los trabajadores del Correo de Portugal (CTT) fueron a la huelga este viernes en protesta contra la reestructuración que anunció la empresa que lo opera y que podría dejar a 800 empleados en la calle.
Casi un 70% de los trabajadores había adherido a la huelga que no solo reclama contra los posibles despidos sino que cuestiona la privatización previa y reclama que el correo sea nacionalizado.
El paro comenzó en la medianoche y es el segundo que realiza CTT en los últimos dos meses y, al menos hasta primera hora de la tarde, cuenta con una adhesión del 68,13 %, según datos divulgados por el Sindicato Nacional de los Trabajadores de Correos y Comunicaciones (SNTCT), uno de los convocantes.
Los trabajadores protestan para exigir mejoras laborales y principalmente para mostrar su rechazo al Plan de Transformación Operacional de la empresa, que prevé reducir 800 puestos de trabajo en tres años con, entre otras medidas, el cierre de establecimientos con poca demanda.
Pese al dato de adhesión, CTT aseguró en un comunicado recogido por medios locales que todas sus sucursales "están abiertas", sin que la huelga haya afectado "el normal y regular funcionamiento de la red de atención".
El secretario general de la CGTP dijo que "La privatización de los CTT fue un error inadmisible, que pone en cuestión los derechos de los trabajadores, el servicio público y las ganancias que el Estado hoy podría estar recibiendo de los beneficios para reinvertir en el desarrollo de la empresa, y que se están transfiriendo hacia los accionistas".
La huelga de hoy se completa con una manifestación prevista para esta tarde en Lisboa, donde los sindicatos esperan concentrar a varios miles de personas para marchar desde la céntrica plaza de Marqués de Pombal hasta el Palacio de São Bento, residencia oficial del primer ministro, el socialista António Costa.