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Red Internacional
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MINISTERIO DE HACIENDA. Prat Gay recortó vacaciones a los trabajadores de Hacienda

Las nuevas autoridades a principios de julio, con directivas de Modernización, decidieron arrasar las vacaciones adeudadas del período 2013 y anteriores. Algunos perdieron hasta 70 días. Una nueva estafa a los trabajadores.

Jueves 15 de septiembre de 2016 19:24

En una nueva ofensiva y sin previo aviso, la actual gestión robó a los trabajadores una parte más de su trabajo (como si no alcanzara con la inflación y tarifazos). Ante los reclamos, los funcionarios se mostraron inflexibles y no brindaron solución sino que también pretendieron poner fecha de caducidad a las del período 2014 y 2015. La quita de las vacaciones del 2013 y anteriores afectaría a más de 600 empleados, y el resto prácticamente a la totalidad del personal.

Los usos y costumbres del Ministerio hacían que los trabajadores prorroguen las vacaciones sin perjuicio de perderlas y sin la necesidad de dejar constancia escrita de la falta de posibilidad de gozar de las mismas o de la necesidad de aplazarlas. Esto tenía como uno de sus fundamentos que en muchas oficinas las autoridades ponían restricciones a la posibilidad de gozar de esta licencia por motivos de servicio.

Pero cuando de pauperizar a los trabajadores se trata, no discriminan entre modalidades de contratación. Muchos trabajadores con el máximo nivel de precariedad (monotributistas) también recibieron la noticia de que se los “equipararía” a los de planta en este perjuicio.

Para citar un caso, el personal de mantenimiento (DTO), vio sustraídas las horas extras realizadas el mismo mes que se tomaban vacaciones. Al encontrarse en los escalafones más bajos, realizar horas extras no era una decisión sino condición para llegar a fin de mes. En vez de mejorar las escalas salariales, la actual gestión decidió cortar el mecanismo precario de compensación. Lo que se conoce como “tirar el agua sucia con el niño dentro”.

Con respecto a las vacaciones correspondientes a 2015, gracias a la presión que se hizo desde las oficinas y desde la Junta Interna de ATE se logró que se prorroguen hasta fines de 2017, lo cual fue una noticia positiva dentro del panorama general.
Para arrancar de raíz la mayor parte de estos problemas, se debe pelear por el pase a planta permanente a los trabajadores con una remuneración salarial acorde con el costo de vida actual.

La respuesta a este atropello como a otros, hay que darla de conjunto, articulando con las Juntas y activistas democráticos y combativos, así como también reclamando a los sindicatos (tanto seccionales como a nivel nacional) que dejen sus internas y se pongan al frente de la defensa de los derechos laborales.