La timonel UDI salió en respuesta a escaños reservados para pueblos indígenas. Su revancha hipócrita consiste en otorgar un cupo a las iglesias evangélicas de chile, las mismas que tienen sus inversiones en ENEL, CMPC y la bolsa de valores.
L.M. Estudiante Historia y Geografía Universidad Playa Ancha, Valparaíso.
Miércoles 18 de noviembre de 2020
Para la senadora oficialista, si es que la oposición está intentando “modificar las reglas del juego” agregando escaños reservados a los ya 155 constituyentes pactados, también se debiesen considerar escaños para los grupos cristianos.
Declaró “Cuando tú empiezas a alterar eso y le metes la mano en la urna a través de escaños reservados y ganan personas por sus características personas y no porque la gente los eligió por mayoría, entonces se te genera una distorsión de la realidad social del país”.
“Por lo tanto, si ese es el camino que, a mí en lo personal no me gusta, creo que la mejor manera de avanzar en eso, es que los grupos de interés importantes estén representados y que los valores cristianos estén inmersos en nuestra sociedad”, continuó la líder gremialista.
La mayoría de iglesias evangélicas (90%) del país son de la corriente metodista pentecostal, pero están agrupadas en cuatro asociaciones: el Consejo Nacional de Obispos y Pastores Evangélicos, la Coordinadora de Unidades Pastorales de Chile, la Mesa Ampliada Unión Nacional Evangélica (que defendió a Michelle Bachelet en el polémico Te Deum del 2017) y el Concilio Nacional de Iglesias Evangélicas (que protagonizó los abucheos contra la ex mandataria).
25.000 lugares de culto, pertenecientes a 3.200 organizaciones religiosas reconocidas por el Estado muestran que la inmensa mayoría de éstas congregaciones son autónomas, y son lideradas por su propio pastor, que en su mayoría inscribe los templos que se construyen con donaciones de los fieles a nombre propio y no a nombre de la corporación.
40 de esas iglesias poseen acciones en la Bolsa de Comercio: la Corporación Iglesia Adventista del Séptimo Día posee títulos de Almendral, Enel Américas y Engie Energía Chile. La Corporación Bautista Internacional es accionista de Enel Américas, CMPC y Empresas Gasco. La Iglesia Cristiana y Misionera posee acciones en las compañías eléctricas de Arica, Iquique y Antofagasta. La Corporación Iglesia de los Adventistas del Séptimo Día posee 61 propiedades, avaluadas en $1.197 millones de pesos. La Iglesia del Nazareno posee 19 propiedades avaluadas en $701 millones.
Poseen además un canal de televisión con extensión nacional (TNE) y más de cien radios, entre las que destacan Armonía (con 50 emisoras en todo el país) y Corporación (con 30 emisoras en todo el país)
Evangélicos en chile: enormes fortunas que no pagan impuestos
Pero estas enormes fortunas poseen el privilegio de no pagar impuestos. El Subsecretario de Hacienda de la época, Julio Dittborn, explicó en el momento que “la presente Circular, refleja el principio que el Estado chileno ha mantenido en relación a que las iglesias, confesiones y entidades religiosas reconocidas por el Estado, tienen un régimen tributario especial, teniendo como regla general la exención de tributos”, aclarando que “gracias al trabajo conjunto con las iglesias evangélicas logramos interpretar de mejor manera las disposiciones tributarias aplicables a las iglesias y entidades religiosas”.
No son un grupo excluido y no tienen ningún tipo de comparación con el pueblo mapuche. Son privilegiados, una ideología conservadora que posee la venia del Estado.
Para que realmente se escuche la voz del pueblo trabajador, es urgente mantener la pelea por una asamblea constituyente libre y soberana, que le ponga fin al privilegio de los empresarios y declare la total separación de la iglesia del estado.