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Red Internacional
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CATALUNYA. Puigdemont saluda al Estado genocida de Israel

Carles Puigdemont felicita al enclave imperialista de Israel por sus 70 años. Un estado “independizado” gracias a la invasión armada impulsada por Inglaterra y EEUU.

Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968

Viernes 20 de abril de 2018

En un tuit en inglés, el President Puigdemont saluda a Israel al cumplir “el 70 aniversario de su independencia”. Y, destaca en el mismo que su “… lucha contra la adversidad y su espíritu de autosacrificio ha ganado el respeto de Catalunya”.

En primer lugar, se equivoca al hablar en nombre de Catalunya. Israel puede ser que se haya ganado el respeto de él y de su partido que siempre han apoyado al sionismo. Pero eso no es Catalunya. Durante décadas el PDeCAT, la antigua Convergència, han actuado en el Principado como si fuese su propio cortijo. Prueba de ello son los casos de financiación del 3%, de la fortuna del “nada honorable” Jordi Pujol, del saqueo en el Palau de la música, etc.

En segundo lugar, no se puede hablar de “independencia” de Israel sino de ocupación ilegal de Palestina. El proceso de creación del Estado de Israel comienza con la ocupación inglesa de Palestina. Después de la primera guerra mundial el imperio británico fue constituyendo colonias sionistas y la Liga de las Naciones (anterior a la ONU) le dio cobertura legal al declararlo como protectorado.

El sionismo y el imperialismo inglés tuvieron por último que derrotar a sangre y fuego la rebelión árabe palestina que se dio entre 1936 y 1939, para finalmente poder proclamar 9 años después su Estado racista. Un estado en el cual es legal la tortura, los palestinos no pueden comprar un inmueble, etc. La ONU en el año 1947 aprueba la partición de Palestina cediendo el 52% de esos territorios al sionismo.

Y, por último, la dominación sionista sobre Palestina se ha sostenido sobre la base de un fuerte dominio militar financiado por EEUU y las potencias imperialistas. Levantaron un muro para encerrar al pueblo Palestino dentro de una cárcel al aire libre llamadas Franja de Gaza y Cisjordania. Ampliaron ilimitadamente las colonias sionistas controlando incluso las poblaciones de esa enorme cárcel. Claramente un “estado independiente, no racista y social”, ¿no?

El clan del 3% y el Estado de Israel

Las posiciones pro sionistas de Carles Puigdemont se encuentran fuertemente enraizadas en la orientación de Jordi Pujol y la antigua Convergència. Es decir, no son flor de un solo día. Jordi Pujol ha reconocido públicamente en varias ocasiones que el sionismo y la constitución del estado de Israel han sido fundamental para la formación de su ideario y la política de Convergència.

No solo coincide en muchos aspectos ideológicos, sino que también ha sido y es un firme defensor del Estado de Israel. Tanto es así que prologó el libro Jordi Pujol y los judíos. Construir la tierra prometida diciendo "Puedo entender que se levante el muro que aísla Israel del territorio palestino, pero no puedo entender, ni aceptar, la política sistemática de asentamientos judíos en territorio árabe". Más asentamientos, no, pero el muro, sí.

Artur Mas, al frente de Convergència, seguía la misma línea. “Como en Israel, en Cataluña también hay un pueblo determinado a ser libre”, declaró al recibir un premio de la Associació Catalana d’Amics d’Israel (ACAI) y de la Comunidad Israelita de Barcelona con motivo del Yom Ha’atzmaut (festividad de la “independencia” de Israel). Pero también Puigdemont era parte de éste corifeo, quien había afirmado “Vemos en Israel un proyecto nacional y cultural muy parecido al nuestro”.

La izquierda independentista reacciona contra Puigdemont

El tuit de Puigdemont ha sido respondido rápidamente por sectores de la izquierda independentista. Desde la cuenta oficial de la CUP se ha contestado, también en inglés, criticando al President.

El comunicado dice “Nosotros no respetamos la forma en que Israel ocupó, violó y mató al pueblo palestino. Nunca aceptaremos un apartheid o estado colonialista. Es una lástima felicitar el sionista y racista Estado de Israel. Debe ser condenado y sancionado”. También, una importante organización de la CUP ha respondido, Endavant OSAN.

Esta es una traducción de la denuncia de Endavant “70 años desde que se inició el Naqba (1). El pueblo palestino habla del Naqba, el cual significó 70 años de asesinatos, expulsiones de sus casas y la implementación de un estado racista, incluyendo un muro ilegal. Es un régimen criminal cometiendo un genocidio.”

Aquellas personas que luchamos por los derechos democráticos y sociales de los pueblos y de los trabajadores no podemos más que estar de acuerdo en la denuncia contra Carles Puigdemont. No es posible bajo ningún punto de vista defender al Estado de Israel como ejemplo de lo que hay que hacer.

En primer lugar, porque no queremos que un pueblo oprima a otro. La región vive en un conflicto permanente, porque la resistencia del pueblo palestino a sus opresores no cesa. Y, los momentos de “paz” se deben a que la ocupación-represión funciona brutalmente. Prueba de ello es el muro y la creciente ampliación de colonias invasivas sionistas.

Además, de ninguna manera se puede pretender la creación de un estado militar, armado y financiado por EEUU y las potencias Europas, como forma de república. Nosotros, no; Puigdemont, Artur Mas, Jordi Pujol y el PDeCAT, sí. Este modelo de república no lo queremos ni para Catalunya ni cualquier otro país.

La República imperialista de Puigdemont

La política de Puigdemont y compañía en relación al Estado de Israel no es casual. Es un ejemplo más de su estrategia burguesa. Aunque Convergència se vista de PDeCAT, Convergència queda. Los representantes de las grandes empresas catalanas defienden el interés de estas. Ejemplo de ello han sido los presupuestos “sociales” que implementaron el PDeCAT y ERC el año pasado, con el apoyo de la CUP.

La burguesía catalana quiere preservar sus negocios. Y también tiene sus peleas con Madrid porque ha perdido una parte sustancial del pastel español. Sin embargo, no quiere independencia alguna como se ha visto en la “no declaración” del 10O y el 27O y en la fuga de empresas cuando la movilización social amenazaba con pasar por encima de Puigdemont y Junqueras.

Y, en caso de que se diera una República catalana, la burguesía catalana la querría solamente como parte de la defensa y ampliación de sus negocios. En síntesis, la burguesía catalana siempre liga el régimen político a la realización de sus intereses como clase. Ejemplo de esto es la “Llei de Transitorietat” aprobada en el lejano 6-7/9 por JxSí y la CUP. Una ley que garantizaba la continuidad jurídica para que las grandes empresas puedan seguir ganando miles de millones mientras el paro sigue en dos cifras.

La clase trabajadora, el pueblo golpeado por los recortes y la crisis, la izquierda anticapitalista y combativa también deben unir la lucha democrática contra el régimen político con los intereses sociales propios (como acabar con el paro, el nimileurismo, la precariedad, garantizar la vivienda, etc.). Una república burguesa no solo será perpetuar el padecimiento actual, sino que será cada vez más blindada, más represiva. Ya se ve con la reacción del Estado español.

Por ello es vital que la CUP rompa definitivamente con JxCat y ERC y con los años de “mano tendida” a los representantes de la burguesía catalana. Para ensanchar la base social es clave esta ruptura. Los trabajadores difícilmente lucharán por una república liderada por la burguesía catalana. La conocen bien de los recortes sociales, del paro y de la precariedad laboral.

Solo si la CUP rompiera con Puigdemont-Junqueras levantando un programa concreto para resolver los graves problemas sociales podría comenzar a entusiasmar a los trabajadores en ésta batalla decisiva. Un programa que plantee el reparto de las horas de trabajo entre todos los que puedan trabajar, sin reducción salarial y a cargo de las millonarias ganancias de las empresas. La expropiación de la banca y todas sus propiedades para crear un parqué público de viviendas en alquiler social. El aumento del salario mínimo. La expropiación sin indemnización de aquellas empresas que quieran marchar. Y, muchas medidas más para acabar de expropiar a los expropiadores.

Un programa así debe ser impulsado por la clase obrera de Catalunya y todo el Estado español para acabar con el Régimen del 78 que es, al fin y al cabo, el máximo responsable de la situación actual y el gran sostenedor de todos los sectores burgueses del Estado. Para sumara a los trabajadores y los pueblos de todo el Estado también es necesario plantear como norte la creación de una federación de repúblicas de los trabajadores y los pueblos de toda la península. Es un camino largo, pero no hay atajos. La alternativa que nos ofrece Puigdemont es el “Estado de Israel”.

(1) Naqba significa catástrofe. Es el nombre que el pueblo palestino da a la ocupación sufrida por el ejército inglés y sionista y la posterior expulsión masiva de palestinos de sus casas para ser ocupadas por sionistas.