Frente a las elecciones en toda la UBA a centro de estudiantes y consejos directivos, hacemos un llamado al PO, IS y a todas las agrupaciones que reivindican la independencia política de los trabajadores y la juventud a defender la perspectiva del Frente de Izquierda en toda la universidad.
Jueves 24 de agosto de 2017 14:04
Durante los dos años del gobierno de Cambiemos, las fuerzas opositoras como el kirchnerismo han colaborado con el oficialismo en el senado y las provincias garantizando las principales leyes de ajuste. Nada muy distinto ocurre en la universidad, particularmente en la UBA, donde el co-gobierno en el rectorado entre radicales y peronistas se profundiza, y cuenta con la colaboración estudiantil de la Franja Morada/Nuevo Espacio (Cambiemos), y de la UES y el kirchnerismo para pasivizar al movimiento estudiantil. Este año se preparan para continuar esta alianza frente a la elección de decanos y rector. Ellos fueron los grandes ausentes en el apoyo a los docentes que este año volvieron con sus paros, jornadas de clases públicas y movilizaciones. No quieren que en las facultades se hable de las grandes problemáticas sociales, por eso ahora callan ante la desaparición de Santiago Maldonado, como también lo hicieron cuando desapareció Julio López. Ambos bloques, utilizan los centros de estudiantes como una extensión del Estado “gestionando” apuntes, becas y comedores estudiantiles, abandonando la pelea porque el estado se haga cargo de garantizar la educación pública y gratuita. Por eso la Franja Morada y la UES-kirchnerismo cuentan con sus propias patotas contra la izquierda y todo aquel que cometa el pecado de querer organizarse. Como la clave es la gestión y “brindar un servicio” a los estudiantes, estas conducciones buscan blindarse lo más posible de la política nacional, ocultando su identidad y a quién responden, mostrando una falsa imagen de agrupaciones “neutras”. Esta tónica “neutra” es la que quieren darle a estas elecciones evadiendo cualquier debate que tenga que ver con la realidad.
Lamentablemente esta transformación de los centros de estudiantes como extensión del estado instaurada por la Franja Morada y tomada por la UES, es reproducida como práctica por organizaciones como La Mella-Patria Grande integrada al PJ en CABA, Libres del Sur que está con Massa y Stolbizer, y también por el Partido Obrero en los centros de estudiantes que conducen como Farmacia y Veterinaria, y con la FUBA como su máxima y más decadente expresión. En la FUBA el PO sigue sosteniendo con un pulmotor su alianza con La Mella para seguir brindando el servicio de fotocopias y bares, a costa de liquidar a la Federación como herramienta de organización y coordinación de las 13 facultades para que el movimiento estudiantil sea un actor político junto a los trabajadores y sectores populares.
Esta política de alianzas del PO con organizaciones integradas al PJ como La Mella, y antes con los que se movilizaron con la Sociedad Rural como el MST, terminó en el abandono de la pelea por un movimiento estudiantil autoorganizado con independencia de los partidos tradicionales y las autoridades, y así lo único que se fortalece es la orientación impuesta por la Franja Morada.
En el Frente de Izquierda hay dos políticas en la universidad. De un lado, la del PO que promueve alianzas para que el movimiento estudiantil sea conciliador con el peronismo y el kirchnerismo contra la Franja Morada, es decir adoptando directamente la perspectiva kirchnerista de La Mella, La Cámpora, Nuevo Encuentro. Así lo hizo también integrando a La Mella en la conducción del Centro de Estudiantes de Arquitectura y Diseños (CEADIG) el mismo año que llamaron a votar por Scioli. Su política incluye, además, adaptarse a las prácticas y métodos burocráticos de la Franja, que hoy muestra su agotamiento en una FUBA ajena completamente al movimiento estudiantil, con un funcionamiento antidemocrático al punto de llevar 4 años en la conducción sin que nadie los elija. Una práctica propia de los agrupaciones que responden al rectorado, y nada tiene que ver con la tradición de la izquierda.
Del otro lado, desde la la red de agrupaciones que impulsamos desde la Juventud del PTS junto con estudiantes independientes (En Clave ROJA, ContraImagen, La Izquierda en Derecho), peleamos por expresar el Frente de Izquierda en todas las facultades, con el objetivo de construir una gran fuerza social en el movimiento estudiantil que pueda convertirse en un factor político capaz de influir en los debates nacionales y en las peleas que hoy se están desarrollando para enfrentar los planes del gobierno y los empresarios, junto a los trabajadores como los de Pepsico, con los docentes e investigadores, contra todo tipo de violencia contra las mujeres y por sus derechos, y poniendo de pie reclamos urgentes como la aparición con vida YA de Santiago Maldonado. Para este objetivo peleamos por la independencia política del movimiento estudiantil, porque los estudiantes no son “neutros” como nos quieren hacer creer desde la Franja Morada, la UES y hasta el PO. En el movimiento estudiantil conviven distintos sectores sociales, y existe un amplio apoyo a las agrupaciones radicales, del PRO y peronistas en varias facultades, así como también al Frente de Izquierda que ha conquistado un enorme apoyo y simpatía en la juventud universitaria y secundaria. La pelea porque cada vez más sectores del movimiento estudiantil quieran unir sus intereses al de los trabajadores, no puede darse de otra manera que desarrollando la perspectiva independiente que expresa el Frente de Izquierda, que busque desenmascarar y enfrentar el rol de la Franja Morada y “los peronismos” en la universidad. Esto es posible a partir de una experiencia, basada en la autoorganización del movimiento estudiantil, donde actúen todas las tendencias políticas con sus posicionamientos, que nuclee y atraiga cientos de estudiantes a espacios de debate y organización que saquen sus propias conclusiones y decidan democráticamente, y desde ahí pelear la perspectiva del Frente de Izquierda.
Esta política es la que desarrolla En Clave ROJA-Frente de Izquierda en la presidencia del CEFyL, que se ha transformado en una importante referencia en el movimiento estudiantil, por ser el centro de estudiantes que está donde tiene que estar: con los trabajadores de Pepsico, a la cabeza de la lucha educativa y del apoyo a los docentes, en las peleas por los derechos de las mujeres, y hoy está impulsando una campaña por la aparición con vida de Santiago Maldonado, como levanta la bandera hace 11 años por Julio López. Es un centro de estudiantes que funciona en base a asambleas, debates por cursos, comisiones de base donde se organiza y discuten los posicionamientos políticos y campañas. Este es el camino al que apostamos, y que ha permitido fortalecer al Frente de Izquierda como alternativa política.
Estamos a la cabeza de la defensa de la universidad pública y gratuita, y apostamos a transformar la universidad para que el conocimiento esté al servicio de los trabajadores y sectores populares, y no de un puñado de empresarios. Peleamos porque todos puedan ingresar a la universidad y nadie tenga que abandonar, llevando la campaña anticapitalista de Nicolás del Caño y Myriam Bregman a la UBA que propone trabajar 6 horas 5 dias a la semana para que todos tengamos trabajo, junto a becas integrales contra la deserción.
Frente a las próximas elecciones en la UBA, donde las agrupaciones que responden al gobierno nacional y al peronismo en sus variantes van a evitar que los debates políticos y la realidad entre a la universidad, tenemos que redoblar los esfuerzos para fortalecer la perspectiva del Frente de Izquierda. Por eso llamamos al PO, IS y a todas las agrupaciones estudiantiles que defienden la independencia política de los partidos tradicionales, y la autoorganización del movimiento estudiantil, a desarrollar la perspectiva del Frente de Izquierda.
Es necesaria una nueva tradición política en la universidad, peleando por la autoorganización para que nuevos sectores de la juventud se unan a los trabajadores, y enfrenten a la Franja Morada y los peronismos, para que el movimiento estudiantil se ponga de pie como un actor político en la escena nacional. Una vez más llamamos al Partido Obrero a romper las alianzas con La Mella en la FUBA, que es una política contraria a la del Frente de Izquierda, y hacer un balance de estas experiencias para superar verdaderamente las trabas y prácticas de una política agotada.
En todo el país el Frente de Izquierda se consolida como alternativa para millones, renovando sus referentes como expresión de procesos de organización obrera, de las mujeres y la juventud. En la universidad es cada vez más necesario profundizar este camino.
* Juventud del PTS + independientes en el Frente de Izquierda