A propósito del congreso ordinario del STUNAM del fin de semana pasado, queremos abrir una discusión en torno a lo que implica su negociación salarial para el resto de los sindicatos universitarios.
Camilo Cruz México
Viernes 1ro de septiembre de 2017
Este fin de semana se realizó el congreso ordinario del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM), dónde se abordó el tema del aumento salarial que se le pedirá a la rectoría universitaria.
El STUNAM es uno de los sindicatos más importantes a nivel nacional, siendo el sindicato universitario más grande de Latinoamérica con más de 29 mil afiliados y juega un rol clave en la Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios, de Educación Superior, Investigación y Cultura (CNSUESIC).
La CNSUESIC aglutina a 30 sindicatos, secciones o delegaciones sindicales de nivel medio superior y universitarios, de instituciones o centros de investigación de la cultura, entre los que destacan el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM), el Sindicato Único de Trabajadores del Instituto de Educación Media Superior (SUTIEMS) y el Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (SUTUACM).
El rol clave que juega el STUNAM en el sindicalismo universitario, hace que su negociación salarial cobre relevancia para el resto de los sindicatos, ya que, al ser el sindicato universitario más grande, establece una importante correlación de fuerzas con la Rectoría de la UNAM y por lo tanto, establece una correlación de fuerzas general entre el sindicalismo universitario y las rectorías que llevan adelante los planes del régimen.
Un duro contexto nacional
El contexto nacional signado por la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), ha dado duros golpes a la clase trabajadora a partir de las reformas estructurales, una inflación del 6.59% y el último gasolinazo que encareció el precio de muchos productos de la canasta familiar, implica un contexto adverso para el conjunto de la clase trabajadora.
Un panorama donde si bien ha habido distintas movilizaciones, donde los trabajadores han participado, los resultados no necesariamente han sido favorables, aunque esto no implique derrotas abrumadoras para los trabajadores.
Pese a que estas movilizaciones, –como la aparición con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa, que implicaron la apertura de una crisis para el gobierno– hoy el conjunto del movimiento obrero y en particular sus direcciones, no han soldado un frente único para golpear de conjunto y pensar en echar abajo las reformas, para avanzar en exigencias concretas, dónde el salario de los trabajadores adquiere una relevancia general.
El STUNAM no está exento de los ataques neoliberales del gobierno. A través de rectoría, los planes de precarización laboral han golpeado en distintos puntos. Desde el programa de Calidad y Eficiencia, hasta la contratación de personal de confianza o por honorarios en detrimento de la apertura de plazas para el sindicato, lo que constituye una violación al Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), pasando por la “modernización” de distintas tareas, lo que le ha servido de pretexto a la rectoría para no abrir más plazas, cuestión que genera sobre carga en la base trabajadora ya que no hay suficiente personal para realizar el trabajo.
¿Qué rol puede jugar el STUNAM?
El próximo 27 de septiembre el STUNAM emplazará a huelga y hacia octubre será su revisión contractual, lo que abre el periodo de negociaciones contractuales del sindicalismo universitario.
El año pasado la dirección sindical decidió no estallar la huelga y aceptar un pírrico aumento salarial de 3.08% y 1.98% en prestaciones. Esta negociación marcó un tope general para el conjunto de las negociaciones salariales del sindicalismo universitario.
La dirección sindical encabezada por Agustín Rodríguez Fuentes, ha dejado en el olvido los métodos combativos como la huelga, apostando por negociaciones fraternas entre la rectoría y el sindicato y aceptando sin chistar cualquier tipo de aumento salarial, evitando que los trabajadores vean la enorme fuerza que tienen.
Es por eso que la clave rumbo a esta negociación salarial, es que los trabajadores vean en sí mismos una fuerza abrumadora, la fuerza de más de 29 mil trabajadores sindicalizados que pueden discutir democráticamente un verdadero plan de lucha en cada dependencia, que apuntale la perspectiva de cómo arrancarle un aumento salarial de emergencia, acorde a la canasta básica y ajustes de acuerdo a la inflación de los precios, que a su vez apuntale a una verdadera defensa del CCT.
La enorme fuerza que tiene la base del STUNAM puede arrebatar un aumento salarial de emergencia. Esto podría marcar impronta en primer momento para los trabajadores universitarios pero en perspectiva podría ser un ejemplo para el conjunto de la clase trabajadora.
Es por eso que los trabajadores deben de saber el rol clave que juega el sindicato. En este marco, como decían algunos delegados en el congreso, pensar en el paro nacional por un aumento general del salario no es tan “utópico”, si pensamos en que es posible organizar desde la base al sindicato para exigir lo antes mencionado.
El STUNAM puede jugar un rol clave que empuje, a través de un plan de lucha que apueste a la unidad entre las filas de trabajadores universitarios en el reclamo por un aumento salarial de emergencia. Esto puede potenciar la unidad de todos los sindicatos opositores para golpear juntos contra los planes antipopulares que lleva adelante el gobierno de Enrique Peña Nieto.
Sabemos que en las cercanas revisiones salariales, no vendrá de la dirección de Agustín Rodríguez una verdadera defensa del CCT (y del salario). La base trabajadora puede apostarse a rebasar a su dirección para recuperar métodos históricos como la huelga y el paro en perspectiva de arrancar éstas reivindicaciones.