¿Cuáles fueron las propuestas que lo llevaron a alcanzar casi el 8% de los votos?
Yo creo que en primer lugar la coherencia del trabajo continuo que venimos haciendo desde hace años, para mí la clave está ahí. Nosotros nos hemos plantado en la Legislatura neuquina denunciando desde que asumimos los privilegios que tienen los legisladores, que asumen un cargo, hacen carrerismo político, se enriquecen a costa del trabajo ajeno, con sueldos enormes y critican a los trabajadores y trabajadoras cuando piden un aumento de sueldo o cuando se pide el pase a planta permanente, en una provincia donde reina la precarización laboral. Hemos planteado también la renacionalización de los recursos hidrocarburíferos, no sólo en la Legislatura sino presentando un proyecto de ley a nivel nacional. Pero sobre todo hay una práctica, porque discursos hay muchos y muy bonitos, hay proyectos que uno los escucha y parecen bárbaros pero después cada uno hace sus negocios, y eso es lo diferente que hay con el Frente de Izquierda, que lo hemos demostrado. No sólo somos una posibilidad real, una alternativa sino que somos necesarios a la hora de tener una voz de los trabajadores en la Legislatura. ¿Se ha reunido con Angélica Lagunas luego de las elecciones?
No hemos tenido la oportunidad, pero si esta nuestro compromiso firme de no sólo mantener el Frente sino que las compañeras se incorporen a la lista de forma proporcional, tal como teníamos acordado. Ustedes saben que nosotros íbamos a las PASO con el compromiso de apenas terminadas unificarnos e ir todos juntos en octubre. Lo que se estaba dirimiendo también acá era la representación proporcional de cada uno de los partidos. Igualmente para nosotros eran unas PASO que no queríamos, nosotros intentamos evitarlas hasta último momento porque no nos parecía lo mejor ir divididos, pero ante la negativa de los compañeros del Partido Obrero tuvimos que ir, pero ahora ya dirimidas las candidaturas vamos a trabajar juntos con la candidatura a presidente de Nicolás del Caño y de Myriam Bregman a vice, voy yo como candidato a diputado nacional, incorporando a la compañera Angélica Lagunas, Natalia Hormazabal que fue conmigo en la lista Renovar y fortalecer el Frente encabeza la lista al Parlasur, y Patricia Jure iría de suplente detrás de Natalia. ¿Con qué propuestas consideran que van a llegar más a la comunidad para superar ese 8% de las PASO?
Nosotros tenemos mucha confianza en el trabajo cotidiano. Tenemos un programa del Frente de Izquierda que habla justamente de tocar los intereses de los grandes monopolios, de los grandes empresarios, eliminar el impuesto al salario, porque no puede ser que los casinos no pagan impuestos, la renta petrolera no paga prácticamente impuestos, la timba financiera no paga impuestos y le cobran impuesto a un trabajador que deja la vida o en los pozos, o manejando un camión o trabajando doble turno como hacen muchos compañeros y compañeras docentes. Muchas veces te dicen “de dónde sacás la plata”, por ejemplo para hacer nuestra propuesta de un plan de obras públicas para construir cincuenta mil viviendas acá en Neuquén. Buenos, nosotros decimos de dónde hay que sacarla, que para poder verdaderamente dar respuesta a las necesidades populares hay que tocarle los intereses a los que verdaderamente se la llevaron en pala durante todos estos años. En ese sentido, desde el Frente de Izquierda no tenemos ningún compromiso con las grandes corporaciones, cosa que es muy diferente para la mayoría de los grandes partidos, que son financiados por empresarios y después tienen que responder a esos intereses. Esas campañas no son gratis, las paga el pueblo después con rebajas salariales o con acuerdos como los de Chevron. ¿Le sorprendieron los resultados de la elección de Del Caño?
Mirá, fue una patriada. Nosotros ya nos dábamos por hechos, y esto te lo digo sinceramente, con la campaña que habíamos hecho, porque ya en la formación de la lista, ante la negativa de hacer una lista conjunta, obligados a armar la nuestra con Nicolás del Caño y Myriam Bregman, le dimos paso a miles de trabajadores en todo el país, y para nosotros fue impresionante la respuesta. Hay mil ochocientos obreros y obreras industriales que integraron nuestras listas, protagonistas de los principales conflictos a nivel internacional que ahora abrazaron la política. También camadas de jóvenes. Y nuestras listas están integradas en un sesenta por ciento de mujeres. Y esto no fue un acuerdo de escritorio sino que son referentes de movimientos sociales, de centros de estudiantes, de fábricas, por ejemplo que han sido referentes de ATEN como Graciela Frañol, Julia Hernández, Paula Carbajal de Convergencia Socialista, obreros papeleros que han dado una pelea enorme en defensa de los puestos de trabajo, obreros ceramistas. Y a nivel nacional tenía esta misma connotación, con compañeros obreros de Lear, obreros de Volkswagen opositores al SMATA, Claudio Dellecarbonara, delegado del subte, Myriam Bregman que es una reconocida defensora de los derechos humanos que iba con Nicolás del Caño en la fórmula. Disputábamos contra una lista que teóricamente eran alrededor de diez grupos, el PO, IS, Frente Popular Darío Santillán, Rompiendo Cadenas, Pueblo en Marcha, muchas agrupaciones pero poca inserción social fuerte que era lo que apostábamos nosotros. Así que nos sorprendió el resultado, sí, porque esperábamos hacer una muy buena elección y ya nos dábamos por hechos con la muy buena campaña electoral que veníamos haciendo, pero se expresó lo nuevo. Yo creo que empezó a destellar todo este trabajo profundo que venimos haciendo, y que vio la luz el domingo con la elección de Nicolás del Caño, un compañero de 35 años, que vivió con trabajos precarizados, en call centers, vendiendo ropa para poder estudiar una carrera en la universidad que no podía terminar nunca porque tenía que trabajar, y bueno este compañero logró una empatía enorme con miles de jóvenes a nivel nacional. Y representa una generación que está cansada de la corrupción en la política, que está cansada de los chamuyos y que él tan sencillamente lo explica. Por eso creo que no nos equivocamos al planear eso de renovar y fortalecer el Frente de Izquierda. La última, ¿por qué considera, si bien hay un despegue en la izquierda en Argentina, que el despegue no es mayor aún? ¿Hay un antiizquierdismo en la Argentina?
Yo pienso que sí hay, pero que se está venciendo. Esta visión, incluso en la vieja burocracia sindical peronista, que si eras “zurdo” eras un bicho raro, eras sujeto de persecución. Hoy en día algunos burócratas sindicales se tiran contra los partidos, pero no contra los partidos en general, porque si sos del MPN, del PJ o radical es todo normal, ahora si sos de izquierda, ese partido es el que te jode. A la burocracia siempre le jode la izquierda. Hay un macartismo, a veces más velado a veces más abierto, de hecho escuchamos a la presidenta hace no mucho tiempo hablando del “sucio trapo rojo”, y eso viene de épocas remotas muy pesadas en la Argentina. Pero ese prejuicio se está venciendo. Yo he escuchado a muchos compañeros en luchas muy duras decir “mirá, si me llaman zurdo por pelear por mis derechos, por exigir una asamblea, por pelear por mi salario, bueno, llamame zurdo, pero yo de mis derechos no me bajo. Y ese es el fenómeno que está pasando en muchos lugares, y se está venciendo ese prejuicio. Por eso es que la izquierda empieza a emerger, porque hace décadas que la izquierda no tenía representación parlamentaria, y en ese sentido viene un crecimiento. Lo que sí, para nosotros, eso no te tiene que marear, no tenemos que subirnos al caballo, tenemos que seguir trabajando en forma paciente, y no transigir en nuestros principios. Hasta acá lo que nos trajo fue ser firmes defensores de un programa. Algunos nos decían “mirá, si bajas esto vas a tener más votos, si hacés un acuerdo con aquel vas a tener más votos”, pero a nosotros lo que nos interesa es un proceso más profundo, que no defraude a la gente que viene trabajando por un cambio profundo, y nos jugamos a eso y ese es el camino que queremos mantener dentro del Frente de Izquierda.