
Natalia Sánchez Concejala Antofagasta por el Partido de trabajadores Revolucionarios, Médico del Hospital Regional de Antofagasta y parte de la Agrupación de Trabajadores de Salud "Abran Paso"
Domingo 10 de enero de 2021
Es indiscutible que los contagios por la infección por el nuevo coronavirus vuelven a tener un abrupto aumento, acompañado de colapso del sistema sanitario, salas de espera atochadas, agresión al personal de salud, falta de insumos, estrés y agobio de las y los trabajadores de salud. Una lista interminable del desastre en que nos encontramos a nivel mundial y nacional.
El estallido es inminente. Con 638.000 casos, más de 4.000 nuevos en la última jornada, y con cifras que se acercan a las de junio y julio, donde se vivió el colapso del sistema sanitario de conjunto, pero que se encontraba en el descenso de la curva, contrario a lo que ocurre en este minuto, cuando está en franco ascenso. Es una crónica de una muerte anunciada.
Pero al mismo tiempo las ganancias empresariales en la minería van al alza, aprovechando hasta el último resquicio legal y de productividad para garantizar “bonanza” en medio de una crisis económica mundial. Caso similar es el de las libertades al “barrio alto” que ha podido gozar de impunidad o como se diría popularmente de ser “medidos con otra vara” cuando de faltas a la cuarentena y las medidas sanitarias se trata.
Lo último fue el escandaloso caso de la fiesta clandestina en Cachagua, que no fue catalogada como tal y por lo tanto no terminó con un desalojo - pese a las reiteradas quejas de vecinos de Zapallar por ruidos molestos - sino con simples multas que para los millonarios concurrentes no comprenden ninguna dificultad para pagar.
Si bien desde el Minsal ya estableció medidas para enfrentar el rebrote, como que todos los viajeros, deberán realizar una cuarentena obligatoria durante 10 días - luego de llegada la nueva cepa - o permitir que cualquier persona que desee acudir a realizarse el examen pueda hacerlo sin indicación médica - con un sistema público de salud incapaz de sostener esa demanda - podrían ser fórmulas que llegan demasiado tarde y que ponen sobre hombros individuales responsabilidades que corresponden a un Estado benefactor.
Durante todo este tiempo el gobierno ha demostrado que no es la salud e integridad de las personas lo que busca resguardar, sino las enormes ganancias de los grandes empresarios, lo que significa la exposición diaria de cientos de miles de trabajadores y trabajadoras al transportarse a sus labores.
Y sólo ha implementado medidas restrictivas, pero solo a una porción sustancial de la población perdonando a una minoría privilegiada, y que lejos de combatir el virus coarta la protesta social, ahogando las iniciativas de organización de decenas de miles en todo el país después del estallido social de Octubre/19, como se muestra con el toque de queda, que da atribuciones a uniformados provenientes de instituciones absolutamente deslegitimadas, a controlar los espacios de circulación.
Pero en medio de un proceso constituyente y un año electoral, deben surgir nuevas alternativas que quieran terminar con esta impunidad y buscar soluciones para el colapso inminente del sistema sanitario y la crisis económica en curso. Por eso desde La Izquierda Diario y el Partido de Trabajadores Revolucionario impulsamos y apoyamos las candidaturas de trabajadores de la salud y sus usuarios, porque viven desde la primera línea en combate contra el COVID19 y los empresarios que profundizan su crisis.