Este breve análisis deja ver una parte de los problemas que enfrentaremos los trabajadores estatales en la CDMX este 2020.
Martes 14 de enero de 2020
En diciembre de 2019, el Congreso de la Ciudad de México aprobó el Presupuesto de Egresos de la entidad. El monto total para el 2020 será de 238,975 millones 793 mil 216 pesos, un aumento de 4,959 millones 467 mil 637 pesos con respecto al año anterior, en términos redondos, 5 mil millones más que el año pasado.
Sin embargo, dado que hay sectores que año con año se les hace aumento presupuestal, estos 5 mil millones no alcanzan a cubrir el aumento que se realizó en 55 dependencias y la creación de nuevos organismos (cuyo presupuesto no apareció en el aprobado para 2019), como el Instituto de Estudios Superiores de la Ciudad de México Rosario Castellanos, la Comisión de Búsqueda de Personas de la Ciudad de México, o la Agencia Digital de Innovación Pública. En total, calculamos un aumento con respecto del presupuesto de 2019, de 18 mil millones en términos redondos.
Los 10 principales beneficiarios en este aumento fueron:
Quien más recursos aumentó este año fue el Fideicomiso Educación Garantizada (FIDEGAR). El presupuesto de solo este fideicomiso equivale prácticamente al aumento total del presupuesto para toda la Ciudad. FIDEGAR es quien se encarga del pago del programa “Mi beca para empezar”, que otorga 330 pesos mensuales a estudiantes de primaria y secundarias de escuelas públicas y este año se extenderá a preescolar.
Es importante señalar el aumento presupuestal para las 16 alcaldías, que en total asciende a 900 millones en términos redondos. La alcaldía con mayor aumento fue Iztapalapa, le sigue Gustavo A. Madero y Tlalpan.
Otros organismos se mantuvieron con el mismo presupuesto que el año anterior, 17 en total. Tal es el caso de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), la Comisión de Derechos Humanos, el Congreso de la Ciudad de México, el Sistema de Transporte Colectivo Metro o el Tribunal Electoral, entre otros.
Los recortes
Con un presupuesto de egresos limitado, un aumento desproporcional en unas áreas, creación de nuevos organismos y el mantenimiento de otros, implicó necesariamente el abandono de muchos sectores. En otro artículo ya anunciamos las consecuencias de estas situación: la inminente nueva ola de ajustes y despidos hacia los trabajadores estatales en las dependencias públicas de la CDMX.
En total, estimamos un recorte de 12 mil millones de pesos distribuidos en 39 organismos públicos. Y era de esperarse, a los 18 mil millones que se les aumentaron a las 55 dependencias, le restamos los 5 mil millones de aumento al presupuesto total y se aproximan al recorte total. Como vemos, toda una ingeniería presupuestaria (quitar aquí y poner allá) para simular bienestar, para crear nuevos organismos públicos, para trata de mantener los que existen, sabiendo que si las cuentas no llegaran a cuadrar y hay déficit (que la 4T ha combatido a cualquier costo), ahí está el conjunto de los trabajadores estatales, sobre todo los precarizados, que terminan pagando la factura con despidos o recortes salariales.
Los 10 principales sectores que sufrieron recorte fueron:
A destacar, también figuran: Jefatura de Gobierno, Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo, Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones, Instituto de la Juventud, Secretaría de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes, Secretaría de las Mujeres, Instituto de las Personas con Discapacidad, Fondo Público de Atención al Ciclista y al Peatón.
Estos datos nos permiten situar en dónde se darán los despidos a trabajadores por honorarios y de estructura que se anunciaron para febrero. La magnitud del despido puede variar, pero si fijamos el salario promedio en 6 mil pesos mensuales de un trabajado precario, un despido de 2 mil trabajadores desahogaría un aproximado de 150 millones de pesos anuales.
Conclusiones
Este breve análisis deja ver una parte de los problemas que enfrentaremos los trabajadores estatales en la CDMX este 2020 y los retos que tenemos quienes ya nos organizamos: los Profesores de asignatura en lucha de la UACM y el nulo crecimiento presupuestal para la Universidad; el Sindicato del IEMS contra el raquítico aumento de 56 millones para este año; la Asamblea de Trabajadorxs de la Cultura y el aumento presupuestal para la Secretaría de Cultura en 512 millones, con el cual las autoridades montan un discurso perverso, pues apenas ayer había retraso en pagos, malas condiciones laborales y ahora se presentan como generosos al anunciar la permanencia de los talleristas en los Faros y Pilares, pero será que este aumento ¿resuelva el problema de los pagos y la precariedad?; la Campaña Queremos Trabajo Digno y el recorte de 150 millones en el DIF, ¿a cuántos trabajadores por honorarios se despedirá en febrero?; la Asamblea General de Trabajadores (AGT) y la Unión General de Trabajadores (UGTM), ambas organizaciones que este año afrontarán el problemas de los recortes y las dificultades para la reinstalación y/o basificación de sus agremiados.
Otro ingrediente que se suma a las contradicciones, es el término de la beca de la primera generación del Programa Jóvenes Construyendo el Futuro, de la cual se nutrieron diversas instancias públicas para cubrir con el boquete que dejaron los despidos y los recortes del año pasado. Es claro que la promesa de trabajo futuro se desvanecerá y la nueva generación que entre ya no morderá el anzuelo con promesas vacías.
Desde las alturas del gobierno y los altos funcionarios no vendrá la solución a estos profundos problemas. Es necesaria nuestra organización como trabajadores, con independencia política, para recuperar nuestros derechos laborales.
¡Reinstalación inmediata para Erick Reyes, quien participa en la Campaña Queremos Trabajo Digno!