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Red Internacional
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Mundo Obrero. Repartidores de comida de Rancagua exigen medidas urgentes en medio de pandemia

Domingo 24 de mayo de 2020

En medio de la pandemia del COVID-19 hay varios sectores de la producción y servicios que siguen funcionando, arrastrando a miles de trabajadores a exponerse al virus y a diferentes riesgos por la necesidad de alimentar a ellxs y sus familias.

“Idealmente nos quedaríamos en casa, pero lamentablemente muchos de nosotros tenemos familias detrás, somos padres y que algunos no siempre fuimos repartidores, pero hoy día vemos esto como una opción detrabajo, porque tenemos que seguir alimentado a nuestras familias y dentro de eso apoyamos a la comunidad con el trabajo que nosotros hacemos quizás es tan importante como los médicos de turno”

Es el caso de repartidores de comida de aplicaciones como Uber o Pedidos Ya, quienes este fin de semana se manifestaron por el riesgo que corren día a día, exponiendo sus vidas al contagio y a robos. Y es que con la pandemia los despidos han aumentado drásticamente, incluso se estima podría llegar al 20%. Junto con eso el hambre y la pobreza aumentan y a algunos la desesperación ante la situación los hace cometer actos en contra de la misma clase. Ante esto lxs trabajadores exigen más protección de la policía, lastima aun tienen alguna esperanza en que los “sicarios de verde” defenderán al pueblo trabajador y así quedo demostrado cuando al recurrir a hacer una denuncia estuvo mas de 40 minutos esperando. “La respuesta de la policía es hacer la denuncia y esperar alguna respuesta algún día…”. Aun cuando el trabajador conocía, por el GPS, el paradero de la motocicleta que le habían quitado no quisieron ir con él.

Queda fielmente reflejada la realidad de que las policías son un gasto solo para la represión contra el pueblo trabajador, aparecen para dar golpes y tirar gases cuando en las poblaciones se manifiestan por el hambre, pero para enfrentar el narcotráfico nada, solo queda abierta una conclusión: trabajan en conjunto narcotraficantes, empresarios y las fuerzas represivas del estado.

¡Que toda la organización que puedan lograr las y los trabajadores de aplicaciones de entrega sirvan para lograr conquistas para la clase trabajadora!

Hace falta levantar organismos de trabajadores para poder enfrentar con solidaridad de clase la crisis, como en Argentina donde cientos de trabajadores de distintas ciudades y provincias se han organizado en la Red de Trabajadores Precarizados, Informales y Despedidos manifestándose y reclamando por mejores condiciones laborales.

Declaran que: “Si bien su situación es preexistente a la pandemia, sostienen que la misma agrava sus condiciones laborales, por los trabajos en negro, el recorte de salarios a la mitad o los despidos injustificable. Ante esa situación es que fundaron la Red de Trabajadores Precarizadxs, Informales y Despedidxs.”

Para acabar con la delincuencia hay que acabar con la pobreza y la desigualdad, hace falta un plan de urgencia que en sus puntos tenga un sueldo mínimo igual a la canasta familiar ($500.000 aprox.) a cada persona que no cumpla un trabajo “esencial”, a todxs lxs desempleados y trabajadores informales. Miles de millones se gastan en armamentos, blindados y sueldos para la represión y solo migajas para los pobres. Hay que poner fin a las FFAA y policías. ¡Disolución ahora!

Es necesaria la unidad de los sectores populares, poblaciones y barrios con sectores de trabajadores organizados. Pero también es urgente que las grandes centrales de trabajadores como la CUT y el Colegio de Profesores llamen a un paro nacional ahora para exigir al gobierno soluciones acordes a las necesidades de la gran mayoría.

Las empresas de aplicaciones deben responder, deben pagar todo el daño y perjuicio que se vean afectados lxs trabajadores, deben asegurar implementos de protección sanitaria y ajustar los sueldos de acuerdo a las necesidades de la catástrofe producida por el Covid-19, la miseria provocada por el capitalismo y las medidas negligentes de un gobierno que representa fielmente a al modelo neoliberal que ya fracasó.