Obama estudia suministrar armamento defensivo a Ucrania y el Gobierno de Moscú advirtió esta ayuda militar no sólo provocaría una escalada del conflicto en Ucrania, sino que amenazaría la seguridad de Rusia.
Viernes 6 de febrero de 2015
Fotografía : EFE
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, estudia el suministro de armamento defensivo a Ucrania debido al recrudecimiento de los combates en el este del país, aseguró este jueves el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, en rueda de prensa tras reunirse con el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk.
Kerry, quien se reunió anteriormente con el presidente ucraniano, Petró Poroshenko, subrayó que "la violencia se intensifica y los acuerdos de paz de Minsk (de septiembre de 2014) no se cumplen".
Por su parte, Obama tomará una decisión "en breve" tras mantener consultas con sus asesores y reunirse la próxima semana en Washington con la canciller alemana, Angela Merkel, agregó. Hasta el momento, Obama siempre se había negado a dar ese paso, aunque el Congreso le dio en diciembre su visto bueno para el envío de 350 millones de dólares en ayuda militar para las fuerzas ucranianas que combaten a los insurgentes prorrusos.
Los partidarios del suministro, que incluyen a congresistas y diplomáticos estadounidenses, abogan por entregar a Ucrania sistemas antitanque y antiaéreos, radares y drones por valor de 3.000 millones de dólares.
Por otro lado, Merkel rechazó rotundamente esta semana en Budapest un posible suministro de armas a Kiev, aduciendo que el arreglo del conflicto sólo puede ser político.
Al respecto, el Gobierno de Moscú advirtió hoy de que el suministro de armamento estadounidense al de Kiev no sólo provocaría una escalada del conflicto en Ucrania, sino que amenazaría la seguridad de Rusia. "En nuestros contactos con representantes de la administración de EEUU siempre subrayamos que las informaciones sobre la intención de Washington de empezar -directamente o mediante intermediarios- a entregar a Kiev armas modernas letales... nos producen una gran preocupación", dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores, Alexander Lukashevich.
"Teniendo en cuenta los planes revanchistas del partido de la guerra en Kiev, eso no solo supondría una escalada de la situación en el este, sino que amenazaría la seguridad de Rusia, cuyo territorio fue disparado más de una vez desde el lado ucraniano", agregó el portavoz.
Por el contrario, el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, volvió a acusar este jueves a Rusia de prestar ayuda a los separatistas prorrusos en el este de Ucrania y dijo que Moscú debe cesar inmediatamente ese apoyo. “Rusia debe cesar inmediatamente su apoyo a los separatistas y sentarse en la mesa de negociaciones", afirmó Kerry en Kiev tras reunirse con el presidente ucraniano, Petró Poroshenko.
"No podemos cerrar los ojos al hecho de que suministros militares rusos han cruzado la frontera ucraniana", agregó.
Kerry subrayó que Rusia debe asumir sus responsabilidades -de acuerdo a los acuerdos firmados en Minsk en septiembre con los rebeldes- y que los separatistas prorrusos de Donetsk y Lugansk también deben dar pasos "para que cese el fuego para siempre y no solo sobre el papel".
Destacó que el conflicto sólo puede ser resuelto después de que se alcance un alto el fuego y tras la retirada de las armas pesadas de las zonas donde impere esa tregua, de manera que no sean más una amenaza para la población civil.
Para Kerry, Rusia sólo podrá evitar el aislamiento internacional si el conflicto en Ucrania se soluciona de manera pacífica.
La visita de Kerry a Kiev se produce en medio de un grave recrudecimiento de la guerra en el este de Ucrania, donde no cesan los combates de artillería y las muertes de civiles y combatientes.
Por otro lado, de manera inesperada el presidente francés, François Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel, viajaron a Minsk este jueves para presentar un plan de paz a Poroshenko, antes de viajar mañana a Moscú, donde con el mismo motivo se reunirán con el presidente ruso, Vladímir Putin.