En las últimas semanas se conocieron datos del vaciamiento de las instituciones de salud en Córdoba. El jueves habrá una movilización y los residentes realizarán un paro de 48 horas.
Miércoles 10 de agosto de 2016
El abandono que sufre el sistema de salud público de Córdoba es uno de los problemas más difíciles de ocultar para el gobierno, dado el perjuicio que provoca en amplios sectores de la población. El Ministro de Salud, Francisco Fortuna, declaró que un 44 % de la población de la provincia, cerca de 1.600.000 personas, concurren al sistema público. Este invierno, las bajas temperaturas y la epidemia de Gripe A mostraron una vez más que los hospitales públicos no tienen infraestructura, personal ni insumos suficientes para atender a esta cantidad creciente de pacientes.
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El deterioro se manifiesta también en las paritarias a la baja, que suman un disgusto más a los trabajadores del sector. Este año, los reclamos por salario y condiciones de trabajo que se desatan al abrirse las negociaciones paritarias duraron más de cuatro meses. A pesar inclusive de los intentos de las direcciones gremiales por dividir las luchas y negociar con el gobierno a espaldas de las bases.
Como sucede con la educación y el transporte, cada medida de fuerza de las trabajadoras y los trabajadores es demonizada por el gobierno y los medios. La semana pasada, el paro de los residentes fue usado por las autoridades como excusa para explicar la reprogramación de cirugías. Pero los mismos médicos, enfermeros y pacientes relataban a los medios que el problema fue la falta de insumos.
Cifras que enferman
En los últimos días, se conocieron datos que desnudan este discurso y causan indignación.
Un informe del Ministerio de Salud a la Legislatura muestra que el equipo de salud de la Provincia está formado por 12.313 personas, entre planta permanente y contratados. Los monotributistas serían sólo 70, un número muy difícil de creer. Hay además 900 profesionales en período de residencia o concurrencia y 125 estudiantes del último año de Medicina, que desempeñan tareas en los hospitales. En total, 13.300 personas: menos de la mitad de la cantidad de policías.
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Un dato que llama la atención, no por ser extraño sino porque generalmente no es reconocido por los gobiernos, es la precarización laboral existente en esta área. Sólo 7.361 de los agentes de salud están en planta permanente, un 55 % del total mencionado anteriormente. De los casi 5.000 contratados, más de 1.700 llevan en esa situación entre 5 y 10 años. Si a esto se le sumaran los trabajadores de limpieza, cocina y otras tareas que están directamente tercerizados, el porcentaje de precarización laboral dentro de sistema de salud seguramente se elevaría a más del 60 %.
Un sistema desfinanciado
Por otro lado, se conoció que el 80 % de los fondos ejecutados por la cartera sanitaria en el primer trimestre del año fue destinado a sueldos, al mismo tiempo que se subejecutaron las partidas para medicamentos e insumos, mantenimiento de equipamiento e infraestructura, y programas de prevención y asistencia.
Esto no quiere decir que los trabajadores de la salud ganen bien. En la comparación interanual, el presupuesto para Salud creció 31 %. Este dato en sí mismo expresa desfinanciamiento, ya que no se contempla la inflación, pero tampoco el aumento de la cantidad de pacientes. Si se desglosan las partidas, el gasto en personal creció 34,09 % y el gasto en bienes de consumo sólo un 5,24 %. Los fondos para bienes de capital se redujeron en un 40 %.
Si bien en el primer trimestre el gasto debería rondar el 25 % del presupuesto anual, para insumos y medicamentos se previó sólo el 16 % y se gastó efectivamente el 7 %. Para equipamiento y aparatología, lo devengado es el 7,6 % y lo ejecutado es el 4,5 %. En infraestructura, lo ordenado a pagar es el 0,5 %, y lo efectivamente pagado, cero.
Hay programas del Ministerio que no han tenido ninguna ejecución en los primeros tres meses: Integración sanitaria (coordinación con los municipios del interior), Protección integral de personas con discapacidad, Asistencia y prevención de la adicción, Contención y protección de las víctimas del narcotráfico y el Programa de lucha contra el VIH-Sida e ITS.
En otras áreas, como el Programa de servicios a las personas con discapacidad y mantenimiento hospitalario, se ha ejecutado menos del 4 % previsto para el año.
Movilización en defensa de la salud púbica
Mañana jueves, en el marco de un nuevo paro nacional de ATE, distintos gremios de la salud convocan a una “marcha blanca” en defensa de la salud pública. Saldrá a las 10 h del Polo Sanitario y se dirigirá a la Casa de Gobierno. El Colectivo de Residentes de Córdoba también participará y realizará un paro de 48 horas.
Desde la Agrupación Marrón Clasista en ATE informaron que también llaman a movilizarse contra los posibles despidos que haya en el Estado a fines de agosto, cuando se vencen 12.000 contratos. Así lo anunció Cecilia Ibarra, enfermera y delegada del hospital Rawson: “La única forma de voltear el ajuste, de frenar los tarifazos y enfrentar este nuevo ataque es con un plan de lucha unificado y asambleas en los lugares de trabajo. Seguiremos exigiendo a las conducciones de los diferentes gremios que se pongan a la cabeza de esta pelea”.