El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) recientemente informó sobre los proyectos en los que se encuentra trabajando. Al mismo tiempo, a inicios de este año se informó sobre el recorte de prestaciones a los trabajadores de dicho instituto.
Miércoles 12 de julio de 2017
En este año, casi de manera simultánea, se dieron a conocer avances en descubrimientos por parte del INAH.
A inicios de junio, el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, informó que desde el hallazgo del tzompantli en 2015, ubicado cerca de Templo Mayor en la calle de Guatemala en el Centro de la ciudad de México, se han encontrado 350 cráneos.
El mes de julio, el INAH dio a conocer que se encontraron indicios de la existencia de un túnel bajo la Plaza y la Pirámide de la Luna en la Zona Arqueológica de Teotihuacán. Ya se sabía de la presencia de conductos subterráneos en la Pirámide el Sol y el Templo de Quetzalcóatl. Esta investigación, para determinar la existencia o no de túneles bajo la Pirámide de la Luna, proporcionaría información valiosa para conocer más sobre la “ciudad de los dioses”.
A la par, y mientras se efectuaban los trabajos de rehabilitación para cambiar el piso de la plancha del Zócalo de la ciudad de México, se descubrió la base del Monumento a la Independencia, el cual no logró ser concluido. Tiene una antigüedad de 174 años.
Como la instancia encargada de investigar, conservar, y difundir el patrimonio arqueológico, antropológico, histórico y paleontológico, el INAH fue la responsable de supervisar los descubrimientos ya señalados.
El INAH es responsable de más de 110 mil monumentos históricos, y 29 mil zonas arqueológicas registradas en el país, 181 están abiertas al público. Además, tiene a su cargo 120 museos en todo el país.
La precarización de la cultura
Gracias a la labor que realizan las trabajadoras y los trabajadores del INAH se tiene acceso al patrimonio prehistórico, arqueológico, antropológico, histórico y paleontológico de México. El Instituto fue creado en el año de 1939 para garantizar la protección y difusión de dicho patrimonio, y desde el año pasado depende de la Secretaría de Cultura.
No obstante, quienes laboran en el INAH están recibiendo un fuerte golpe. A inicios de este año se informó, mediante una circular en el Instituto, de los cambios a los que se sometería en respuesta a las medidas de austeridad y racionalidad en el gasto público solicitada por el Poder Ejecutivo.
Con estas medidas, los trabajadores pasaron a ser prestadores de servicios y a cobrar con recibos de honorarios, lo cual implica que no tendrán seguro social ni vacaciones, a diferencia de un trabajador de nómina que sí cuenta con esos derechos. Antes de este año, los trabajadores del INAH no tenían plaza pero firmaban contratos por 3 o 6 meses, o por proyecto, que sí les garantizaba aguinaldo, seguro social y vacaciones.
El presupuesto de “remuneraciones al personal de carácter transitorio” pasó de 63 millones 118 mil pesos en 2016 a 30 millones 958 mil pesos para 2017, 50% menos. Las remuneraciones al personal de carácter permanente también disminuyó 3.5%.
Ya se conocía que los recortes del presupuesto afectan a los sectores de ciencia y cultura. En el caso del INAH, a quienes se encargan de proteger y conservar el patrimonio cultural les serán arrebatadas prestaciones laborales conquistadas.