Aiyana Jones, Rekia Boyd, Tarika Wilson, Duanna Johnson, Kayla Moore. La lista de las mujeres y niñas negras víctimas de la violencia policial se extiende interminablemente.
Martes 26 de mayo de 2015
@ChicagoRising
El simple hecho de decir sus nombres tiene poder. Simboliza la negativa a olvidar estas mujeres y quiénes eran. Honra las vidas que vivieron y los seres queridos que dejaron atrás. Y es una acusación contundente a una institución policial en la que las muertes de las mujeres negras son vistas por la sociedad norteamericana como daños colaterales.
Es por esto, que el foro político afroamericano AAPF, lanzó esta semana la campaña #SayHerName para difundir en todo EE. UU, las experiencias de brutalidad policial contra mujeres negras, especialmente lesbianas, bisexuales y trans.
Kimberle Crenshaw, directora de AAPF, y coautora de "#SayHerName: resistiendo la brutalidad policial contra mujeres negras", dijo en un comunicado de prensa: “Aunque las mujeres negras son asesinadas, violadas y golpeadas sistemáticamente por la policía, sus experiencias raramente aparecen en la primera plana de los medios cuando se habla de la brutalidad policial. Sin embargo, la inclusión de estas experiencias en las redes sociales, las narrativas de los medios y las demandas políticas alrededor de la policía y su accionar, es fundamental para la lucha eficaz contra la violencia estatal racializada para las comunidades negras y otras comunidades de color”.
Los nombres de Michael Brown, Freddie Gray o Tamir Rice son reconocibles al instante, sin embargo si hablamos de Michelle Cusseaux o Shereese Francis, seguramente no suenen siquiera conocidas. Y aunque el movimiento #BlackLivesMatter está dirigido por mujeres activistas negras, las noticias en los medios sobre la brutalidad policial se han centrado en los hombres y los niños negros, a pesar del hecho de que las mujeres negras también experimentan de los abusos policiales.
De hecho, en 2013, de todas las mujeres detenidas por la policía de Nueva York, el 53,4% eran negras, el 27,5% eran latinas y sólo el 13,4% eran blancas. Igual que los hombres, las mujeres negras son perseguidas por el acoso y la violencia. Además, por ser mujeres y negras, son doblemente oprimidas ya que enfrentan la amenaza de ser abusadas sexualmente.
Desde que comenzó la campaña #SayHerName, el hashtag se ha hecho masivo en los medios sociales, convirtiéndose el miércoles pasado en el segundo hashtag más popular en Nueva York.
#SayHerName ha generado también que las mujeres pasen a la acción en Nueva York, con diferentes movilizaciones y vigilias, como las que dieron en Union Square, Nueva York, por parte de familiares de mujeres negras asesinadas por la policía y en San Francisco, donde un grupo de activistas realizaron una protesta en topless para condenar a una cultura que hipersexualiza y embrutece los cuerpos de las mujeres negras y latinas.
Fuente: MS Magazine / aapf.org/sayhernamereport/