Se diferenció del Gobierno nacional y habló del “futuro”, sin aludir de modo directo a su candidatura para la reelección.
Viernes 1ro de febrero de 2019 14:28
Foto: Prensa Gobierno de Córdoba
El gobernador Juan Schiaretti brindó esta mañana el discurso inaugural del 141° periodo legislativo en Córdoba. Como era previsible luego de 20 años de gestión, el mandatario se centró en el futuro y no en el pasado. Aunque en el inicio de su alocución recordó a los anteriores gobernadores cordobeses, especialmente a José Manuel De la Sota, su “compañero de ruta”. Cínicamente, reivindicó también a los desaparecidos por la última dictadura militar, cuando es el gobernador que más fortaleció el aparato represivo en la historia de Córdoba. Aparato represivo con un largo prontuario de asesinatos de pibes de barrios populares, negociados con el narcotráfico y un sinfín de escándalos de corrupción.
Marca registrada
Retomando un viejo concepto, Schiaretti dijo que “la marca registrada de este gobierno es defender Córdoba”. El “cordobesismo”, que pareció diluirse en la excelente relación que tuvo con Macri desde el inicio del gobierno de Cambiemos, volvió a aparecer en escena.
Pero poco y nada tiene para mostrar Schiaretti en defensa de esa idea. La verdadera marca registrada de los gobiernos de Unión por Córdoba es el aumento de la pobreza, los planes y programas con nombres resonantes para tapar un poco la miseria y los enormes privilegios para los empresarios y la Iglesia.
Deuda, precarización y policías
Aunque no hubo anuncios de grandes obras para este año, el gobernador repasó las que se han realizado en estos años y las que están en proceso. Pero nada dijo de las condiciones de trabajo de los obreros de la construcción, que pagan con su salud y a veces con su vida el afán de cortar cintas antes de las elecciones del 12 de mayo. En los últimos meses, se produjeron al menos cuatro “accidentes” en distintas obras provinciales. Hace menos de dos semanas, un trabajador falleció justamente en la construcción del nuevo edificio de la Legislatura.
La mayoría de estas obras se han financiado con créditos internacionales en dólares, llevando la deuda provincial a más de 100.000 millones de pesos. Deuda que tendrán que pagar “nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos”, a quienes dirigió su discurso el gobernador.
Como política hacia la juventud, Schiaretti reivindicó los planes Primer Paso, destacando que “Córdoba promociona el empleo y no subsidia la desocupación”. Los PPP, al igual que los distintos planes de empleo para mujeres (Por Mí) y para hombres de más de 40 años (PILA), consisten en una asignación no remunerativa con la cual el gobierno subsidia de manera indirecta a los empresarios, que pueden tomar empleados a un costo mínimo. Pero, además, el Estado provincial beneficia por millones de pesos a las grandes empresas vía exenciones impositivas y en los servicios. Estas mismas empresas son las que, ante una mínima caída en sus ganancias, suspenden y despiden trabajadores.
Con respecto a los ítems de salud y educación, el gobernador se limitó a anunciar la construcción de dos hospitales en el interior provincial y de 26 escuelas PROA (secundarios especializados en tecnología de la información). En las 15 escuelas PROA en funcionamiento no hay ningún docente titular, entre otras violaciones al estatuto docente. En cuanto a la salud, la precarización laboral es moneda corriente en los hospitales públicos, como así también los problemas de infraestructura y la falta de insumos básicos.
Una vez más, el gobernador habló de duplicar los fondos en programas sociales “para que nuestra Córdoba no sea tan afectada por la situación que vive el país”. Una mentira absoluta, demostrada por el 30 % de pobreza, cifra que llega al 50 % en el caso de niñas, niños y adolescentes. Unión por Córdoba se caracteriza por “combatir” la pobreza con planes miserables para parar la olla o terminar una piecita, pero también con más policías y gendarmes en la calle, no vaya a ser que a algún “sector desprotegido” de la sociedad se le ocurra protestar.
Para completar la lista de falsedades, Schiaretti dijo que “tenemos la sensibilidad suficiente para dar el lugar que tiene la mujer en la sociedad, reconociendo la plenitud de sus derechos sociales”. En este medio se ha analizado en varias oportunidades la “política de género” del gobernador y sus socios; para resumir, se pueden nombrar el rechazo del bloque de UpC a la legalización del aborto, las exenciones millonarias a la Iglesia Católica y los $ 15.000 que cobran las trabajadoras del Polo Integral de la Mujer.
Consenso para el ajuste
De conjunto, el gobernador intentó despegarse del Gobierno nacional de manera más contundente. La palabra “crisis” apareció diez veces en los 45 minutos de discurso y remarcó que la red de gasoductos troncales se hizo “con el esfuerzo de los cordobeses, ya que nadie nos aportó un peso”. “Los intereses de Córdoba no se negocian con nadie” fue una de las frases más festejadas por los militantes peronistas presentes. Al mismo tiempo, pidió “dejar atrás la grieta” y sacar al país de la crisis “acordando políticas de Estado, sin tenerles miedo a los consensos”.
Schiaretti ha sido uno de los mayores “dadores voluntarios de gobernabilidad” en los tres años del gobierno de Macri. Cada “consenso” que pactó con Cambiemos fue para bancar el ajuste y en detrimento de la calidad de vida de los trabajadores, las mujeres y la juventud de Córdoba y el país: tarifazos, reforma previsional, rechazo a la ley de IVE, pacto fiscal, políticas de fortalecimiento del aparato represivo, acuerdo con los fondos buitre, entre otros. Pero a nivel provincial también cumplió los deberes, impuso la Ley de servicios esenciales, que limita el derecho a huelga, y atacó a los trabajadores y trabajadoras de EPEC, en un intento de disciplinar a la clase obrera de conjunto. Los recortes que aplicó en la empresa estatal de energía empeoran las condiciones de trabajo de los empleados de EPEC, al punto de causar varios “accidentes” y una muerte hace pocos días.
La palabra de la oposición
En declaraciones a la prensa, legisladores de distintos bloques de la oposición opinaron sobre el discurso del gobernador.
Desde Cambiemos, el legislador Juan Pablo Quinteros planteó que “lo importante no es lo que se dijo, sino lo que no se dijo. Habló muy por arriba de temas centrales como el narcotráfico y la inseguridad. No habló de corrupción y la crisis institucional que tiene Córdoba con un fuero anticorrupción que en 14 años no investigó una sola denuncia”.
Martín Fresneda, del sector kirchnerista, fue quien más reivindicó a Schiaretti. “El discurso de Schiaretti me pareció que dialoga con la realidad de crisis que vive la Argentina. En primer término, planteó un fortalecimiento de la democracia y entiendo que lo hizo en función de una lectura regional. Hay un nuevo emergente de neoliberalismo desde (Donald) Trump hasta (Jair) Bolsonaro que va a impactar en Argentina”, dijo. Además, destacó “la cantidad de obras públicas y que se hayan cumplido las promesas”.
Laura Vilches, legisladora por el PTS-FIT, expresó que el discurso del gobernador fue electoralista. “Schiaretti ratificó planes miserables como son las Salas Cuna o los del Polo de la Mujer que son migajas ya que no son más de 3.500 pesos. Ni siquiera anunció aumentos en esas asistencias. La situación de las trabajadoras del polo, que desde el 2008 recibieron tan sólo 1.000 pesos de aumento, da cuenta de esta realidad general. Es miseria incluso para las propias trabajadoras que se tienen que hacer cargo de situaciones durísimas y que muchas veces terminan en femicidios como viene sucediendo a pesar de que hace años que venimos reclamando en las calles. Las mujeres son las grandes despreciadas de la política gubernamental”.
El coro de aplaudidores que trajo @JSchiaretti a la @LegislaturaCBA agita cuando explota hasta el máximo el cordobesismo para despegarse del gobierno de @mauriciomacri al que acompañó desde el.primer momento en el ajuste que descargan sobre las masas trabajadoras. pic.twitter.com/rLKIdzPxko
— Laura Vilches (@VilchesLaura) 1 de febrero de 2019