El triunviro de la CGT compartirá con el secretario de Trabajo de Macri, Ezequiel Zabor, un encuentro de la ACDE sobre “Retos y oportunidades actuales del trabajo en Argentina”. No es chiste.
Sábado 27 de mayo de 2017
El lunes 29 al mediodía, en el hotel NH Tango del centro porteño, la Asociación Cristina de Dirigentes de Empresa organizará una nuevo encuentro del “Ciclo Foros Almuerzo de ACDE”. Allí se darán cita Juan Carlos Schmid y Ezequiel Sabor, en lo que la propia entidad místico-empresaria definió como “un diálogo en torno a los retos y oportunidades actuales del trabajo en Argentina”.
El dirigente del sindicato de Dragado y Valizamiento, presidente de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte y miembro del triunvirato que conduce la CGT aceptó la invitación para meditar en público sobre “trabajo e inclusión: desafíos actuales”.
Según los organizadores de la ACDE, “el desafío del empresariado en conjunto con los demás actores relevantes de la sociedad es lograr la disminución de la pobreza y mayor inclusión a través de empleo digno y trabajo productivo, en el marco de los nuevos paradigmas laborales y del enfoque de nuestra cultura y valores”. Y parece que para dar cátedra sobre el asunto los empresarios cristianos no dudaron en convocar a funcionarios de Cambiemos y a expertos como Schmid.
Leé también El Gobierno y la CGT negocian un techo para la suba del salario mínimo
“La situación actual de empleabilidad de la sociedad argentina”, las “oportunidades y alternativas al desempleo y al empleo informal” y “los desafíos que presenta el futuro del trabajo con relación al impacto de nuevas tecnologías, considerando las tendencias y necesidades de cambio cultural, la transformación en la educación y en la capacitación renovada y permanente”, estarán en el centro de la escena, entre canapés y bendiciones.
De lo que probablemente no hable Schmid con los empresarios admiradores de Cristo sea de la necesidad de elevar los salarios a un nivel equivalente a la canasta familiar, de acabar con la desocupación repartiendo el trabajo existente entre todas las manos disponibles, de terminar con las jornadas laborales agotadoras y de que la crisis del empleo y la precarización laboral la pague la clase empresaria, sea o no cristiana.
La CGT no tiene empacho en acordar con el Gobierno cuanta tregua necesite, dejando para otro momento la solución real a los problemas de la clase trabajadora. Mientras tanto, parece una buena opción juntarse a almorzar y rezar con empresarios angelicales.

Redacción
Redacción central La Izquierda Diario