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Reforma Tributaria. Se abre la “cocina” para la reforma que Piñera prepara a los súper ricos

La votación sobre la idea de Legislar se aplaza una semana, después las negociaciones de Blumel y la entrega del documento de “propuestas de la oposición” para negociar sus votos de las cámaras.

Viernes 5 de abril de 2019

Después de 3 meses de arrancar el segundo año del gobierno de Piñera, los cálculos para la Derecha se vuelven cada vez más odiosos, con tan solo un 34% de aprobación y 53% de rechazo en las encuestas, mostrando la debilidad que tienen los gobiernos de la Derecha regional para aplicar los planes de ataque que promueve el FMI y el Imperialismo con reformas anti populares, hechas a la medida de los súper ricos.

Y es que la promesa de los Tiempos Mejores para los empresarios tiene valores concretos. La recomposición de la economía como pretenden los grandes capitalistas significa preparar un gran ataque sobre las condiciones de vida de toda la población trabajadora.

Leyes como la Reforma Tributarias son una expresión jurídica para el saqueo de las grandes corporaciones y grupos económicos. Ya está dicha en la propuesta de Piñera la idea de la “Simplificación Tributaria”, es decir, permitir que los ricos tributen solamente a través de sus empresas, liberándolos a ellos de pagar impuestos. Una reintegración que costara 833 millones de dólares anuales, lo que se recaudaría en 13 teletones, un monto total que se iría a las 1000 empresas más grandes que operan en el país. No es todo, también repusieron la cláusula para bajar los impuestos a las grandes fortunas, a niveles “OCDE”, como impulsa el Banco Mundial y el FMI.

¿Entonces cuando hablan de recaudación, quién paga?

Por el contrario, esta reforma, deja intacto el IVA y graba el comercio minorista virtual, manteniendo la estructura antipopular, donde son los trabajadores y los sectores asalariados, que con la compra del pan, y los alimentos, junto a todos los productos básicos para la vida, terminan siendo los que cargan con la mayor tasa impositiva en el país.

Y mucho menos se habla del gran saqueo del Estado que se produce a través de la paga de sueldos millonarios a los diputados, senadores y altos funcionarios. Para que decir sobre las enormes transferencias de dinero y regalías tributarias que hace el gobierno a las iglesias, que sólo en materia educacional (las diversas iglesias administran un 40% del sistema escolar) implicaron un traspaso de cerca de $40.000 millones en el periodo 2014-2017 para las iglesias del mundo evangélico. Otros miles de millones le entrega el estado por la cesión de inmuebles del fisco para montar iglesias.

Una oposición responsable con el Modelo y los dueños de Chile

Ninguno de estos temas, los toca la Oposición. Al igual que en noviembre del año pasado, discuten como negociar los ejes de esta reforma y mantener un clima de gobernabilidad y responsabilidad con la agenda del gobierno para los empresarios.

Hoy debaten, desde la DC al Frente Amplio negociar la reforma por partes, mantener el IVA que solo azota a los sectores populares y más empobrecidos de Chile.

Incluso, economistas como Landerretche, ligado al PS, y ex presidente de Codelco, impulsa en su sector un lobby a favor de la rebaja a los impuestos de los super ricos.

Entregaron un documento de propuesta el que discutirán con Blumel, donde evalúan, como mecanismo legislar por partes, buscar compensaciones para la “integración tributaria”, como señalo Giorgio Jackson, de la comisión de hacienda de la cámara y militante de Revolución Democrática (2 de abril, en Mostrador tv).
Sin acuerdo en la comisión, el gobierno tiene como estrategia negociar los votos con la DC y el PR en la cámara de Diputados.

Es necesario terminar el saqueo organizado de los grandes grupos económicos que permite el Estado

Piñera, como representante directo del gran capital, asumió el gobierno con una promesa: Restaurar las condiciones de crecimiento económico para las grandes patronales nacionales y transnacionales, que durante más de tres décadas lograron cosechar sus millonarias ganancias gracias al Chile neoliberal que impuso la Dictadura.

La reforma tributaria será la primera cruzada política del gobierno, y marcara el empedrado para el resto de las reformas que pretende pasar, como la laboral y previsional.

Para terminar con la educación de mercado, la crisis en la salud pública, la alimentación nacional junto al problema de la vivienda, es necesario terminar el saqueo organizado de los grandes grupos económicos que permite el Estado. El debate de la reforma tributaria deja claro la necesidad de echar abajo el IVA y todos los impuestos regresivos, aplicar impuestos progresivos a las grandes fortunas y grandes empresas, atacando las regalías que hace el Estado a las iglesias y los sueldos millonarios de los parlamentarios y demás altos funcionarios del gobierno que ganan sueldos millonarios, junto con la estatización bajo gestión directa de los trabajadores de toda la minería, las empresas estratégicas y los recursos naturales.

Frente a este plan de ataques de la Derecha, es necesario que las grandes centrales sindicales, los trabajadores y la juventud organicen un plan de lucha de nacional para derrotar los ataques que organiza el gobierno.