Con miles de maestros protestando en las calles, las Comisiones de Educación y Puntos Constitucionales aprobaron a espaldas de cientos de miles de maestros que confiaron en AMLO, el proyecto de Ley en materia educativa. No se “abrogó” a reforma de Peña Nieto, sólo se hicieron cambios no sustanciales.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Miércoles 27 de marzo de 2019
En medio de las protestas que realizan miles de profesores adscritos a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), este miércoles 27 se aprobó antes de mediodía el proyecto de ley en materia educativa propuesto por el gobierno del presidente López Obrador.
AMLO consiguió que se votara por 48 votos a favor, 3 en contra, 9 abstenciones y 5 ausencias, su proyecto de Ley. Con este hecho el presidente en turno -quien inspiró una fuerte confianza en las bases magisteriales de todo el país las cuales fueron seriamente atacadas en sus derechos laborales por la “política educativa” del gobierno de Peña Nieto- consumó la falta a su promesa de “abrogar la Reforma Educativa del Pacto por México”.
Una votación a espaldas de los trabajadores de la educación
Desde hace días, miles de maestros se están movilizando en la capital del país y otros estados para evitar que los diputados aprueben un proyecto de Ley que, en los hechos, mantiene una lesiva política laboral hacia el magisterio mexicano. El dictamen no es una propuesta de ley sobre temas pedagógicos y educativos, sino laboral sobre el sector educativo.
De la votación obtenida, pese a que muchos diputados del MORENA están vinculados con la labor educativa o fueron maestros, solamente 3 votaron en contra.
Incluso la mayoría de los diputados que no aprobó prefirió abstenerse o ausentarse.
Esto indica que el dictamen votado esta tarde podría obtener los votos necesarios para aprobarse en el pleno de la Cámara de Diputados.
Se mantiene el espíritu de la reforma educativa de Peña Nieto. Como hemos señalado antes, la reforma que presenta AMLO mantiene muchos puntos en común con propuesta que tanto atentó contra la educación básica pública y gratuita, así como contra los derechos laborales del magisterio.
La política de formación de profesionales para la enseñanza se mantendrá en el abandono como ahora lo viene siendo.
En la iniciativa hoy votada se mantiene el ingreso por examen al magisterio, aun cuando es el Estado el responsable de formar a los maestros normalistas. Por décadas, el ataque ha sido tan fuerte contra el normalismo mexicano que se llegaron a cometer atrocidades tan indelebles en la conciencia social como fue la desaparición de los 43 de Ayotzinapa.
En la nueva iniciativa desaparece el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INNE) para convertirse en el Sistema Nacional para la Mejora Continua de la Educación. Y si bien, al parecer, se dejan sin efectos los despidos a causa de las evaluaciones que se aplicaron en los meses previos, la iniciativa continúa con la tecnificación de la labor docente.
La iniciativa crea la Ley reglamentaria del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros, abrogando la Ley General del Servicio Profesional Docente. Es decir, el contenido de la reforma educativa cambia de nombre pero mantiene una política laboral sobre el magisterio. Incluye transitorio que propone regular los derechos laborales del magisterio por el artículo 123 apartado B constitucional.
La lucha de los maestros a nivel nacional, que han venido dando desde hace semanas, continuará en los próximos días. Mientras tanto Adela Piña, presidenta de la Comisión de Educación, enviará la iniciativa recién votada a la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, para que pueda ser conocido este jueves por los 500 diputados.