Una legislacion que no rompe con la problemática del aborto de manera profunda, ni menos su carácter de clase.
Miércoles 7 de septiembre de 2016
La votación alcanzada en la comisión de Salud del Senado, es la demostración actual de que los debates en torno a los derechos y las problemáticas de género en las mujeres en nuestra sociedad hoy están al día y en la palestra de manera permanente.
Ya han pasado más de 2 años que desde el gobierno de la Nueva Mayoría introduciría en el debate nacional la idea de que las mujeres pudiésemos decidir abortar bajo las 3 causales en torno a un aborto terapéutico, legislación que solo además apunta a un solo 3,6 % de las razones por las cuales más 4 mil mujeres año abortan. Mujeres que en su mayoría proceden de sectores precarizados.
Ayer martes, el debate se volvió a reabrir a nivel del senado, donde no se dejaron esperar dejar ver las diferentes posiciones por parte de quienes votaron la legislación sobre la decisión de las mujeres embarazadas sobre nuestros cuerpos.
Desde sectores de Derecha, pudimos ver nuevamente a la senadora UDI Rysselberghe referirse con una polémica frase que ha desatado desde la burla hasta la indignación de quienes la escucharon: “si ese feto lo que se dice es que va a morir, a mí no me cabe la menor duda de eso, todos van a morir. Algunos a los 80 años, otros a los 20, otros a los 10, otros recién después de haber nacido, pero todos van a morir“. Frase que se suma a las anteriores que la misma diputada protagonizó tiempo atrás, como por ejemplo: “En países donde el aborto es permitido hay muy pocos niños con síndrome de Down” o “Si alguien no quiere quedar embarazada, que tome anticonceptivos, pero no mate un ser que está por nacer”.
Estas frases que parecieran tener la intención de “la protección de la vida” para muchas de nosotras quienes somos parte de Pan y Rosas Teresa Flores no tienen asidero absoluto en la realidad, y terminan siendo expresiones oportunista y legitimadoras de un modelo capitalista y patriarcal, que empuja a las mujeres pobres, estudiantes y trabajadoras a seguir estando expuestas a abortos clandestinos, encarcelamientos y cuestionamientos morales sustentado por la Iglesia, el Estado y la Derecha.