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Alemania refugiados. Se multiplican los ataques xenófobos contra centros de refugiados en Alemania

El viernes se produjo un ataque con piedras y petardos contra un autobús de refugiados en Jahmdorf, cuando trataban de acceder a un centro de acogida. El ataque fue realizado por un numeroso grupo de unas 30 personas, según la policía alemana. Hubo numerosos heridos, entre ellos el propio conductor.

 Juan Romero

Juan Romero Madrid | @jromelasco

Sábado 12 de diciembre de 2015

Foto: EFE/Julian Stratenschulte

La portavoz de la policía de Leipzig Kathleen Doetsch indicó que varios de los agresores fueron inmediatamente identificados.

El Gobierno local criticó el suceso, pero como ya viene siendo costumbre declaró que los agresores provenían de fuera. Lo cual resulta muy curioso, ya que en esta localidad ya son habituales las manifestaciones racistas y protestas contra el centro de refugiados.
El pasado jueves también se registró un ataque incendiario contra un centro de refugiados en Herxheim, el segundo en apenas unos días según la policía local.

Según el departamento de Investigación de lo Criminal de la Policía federal (BKA) hasta el 7 de diciembre, se han registrado en Alemania 817 ataques contra centros de acogida habitados y en construcción, una cifra que cuadruplica la del conjunto de 2014 y coincide con la cifra de un millón de refugiados llegados a Alemania este año. Estando todos relacionados con la ultraderecha que no para de crecer, y que avanza en el marco de la crisis económica europea, los ataques del Daesh y las respuestas guerreristas como las de Hollande en Francia, Cameron en Reino Unido y Merkel en Alemania.

La Agencia Federal para la Migración y los Refugiados (BAMF) sigue desbordada con los cientos de miles de solicitudes presentadas y tiene acumulados 355.914 expedientes sin resolver.

Mientras tanto, la situación en Siria se recrudece con la ofensiva guerrerista de Hollande, seguido de sus socios europeos y la tensión entre Turquía y Rusia. Por si fuera poco, los ataques del Estado Islámico, están dando el pretexto a los Gobiernos capitalistas para cerrar sus fronteras, continuar con una represión sistemática, facilitando así el crecimiento de la ultraderecha. De esta forma buscan que se siga expandiendo entre la sociedad el pánico y la paranoia, ocultando las verdaderas intenciones políticas de los Gobiernos y la patronal, recortando derechos y libertades en nombre de la “seguridad y la patria”.

Lamentablemente, el racismo y el hostigamiento a los refugiados sirios no cesa en Alemania. A la UE no le interesa que los medios difundan cómo el racismo y la xenofobia se extiende por la “cuna de Europa”. Ya no hemos vuelto a ver en la televisión a periodistas poniendo la zancadilla a refugiados mientras estos huyen de las cargas policiales, pero por desgracia, todo esto continúa existiendo.