En varias escuelas se ha condicionado la inscripción de alumnos al pago de la aportación “voluntaria”.
Arturo Méndez Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase
Viernes 26 de agosto de 2022

El 8 de agosto, la Secretaría de Educación de Puebla emitió un comunicado para establecer las directrices para el pago de cuotas “voluntarias” en las escuelas públicas del estado (desde preescolar hasta media superior).
En dicho comunicado, aunque se aclara que las aportaciones “voluntarias” no deben limitar que las y los estudiantes puedan inscribirse al nuevo ciclo escolar, también se establece que “los comités de padres de familia realizarán un diagnóstico pormenorizado de las necesidades de cada escuela y exponerlo durante una asamblea para fijar el monto a solicitar.”
Además, se especifica que “Los recursos obtenidos obligatoriamente serán aplicados al sostenimiento de las necesidades como: pago de servicios básicos (luz y agua) y mantenimiento de los inmuebles y mobiliario.”
Por otro lado, en un par de entrevistas realizadas a principios y mediados de agosto al secretario de Educación de Puebla, Melitón Lozano Pérez, el funcionario asegura que las cuotas escolares son necesarias.
A modo de justificación de esta política, el Secretario habla de “recuperar lo valioso que es la participación de los padres de familia”, de las “necesidades amplias de las escuelas”, de que “los papás siempre son generosos y a lo largo de la historia es lo que ha apoyado para que las escuelas puedan salir adelante”, y de que la Ley General de Educación considera las aportaciones voluntarias.
En palabras de Melitón Lozano, “como Estado nos toca garantizar su derecho a la educación, esa es la clave de las cuotas escolares, yo no lo veo tan complicado”. Para él, el cobro de cuotas escolares se desvirtúa cuando se quiere imponer, por lo que debe hacerse a manera de invitación y de colaboración, siguiendo cuatro criterios:
1. La cuota debe estar consensuada con padres de familia en asamblea.
2. Las cuotas deben ser manejadas por los comités de padres de familia.
3. Debe haber transparencia y rendición de cuentas.
4. No puede haber condicionamiento para el acceso a la educación.
Eso sí, si alguien no puede pagar la cuota en una sola exhibición, “hay que ser muy flexibles”, “se tienen que dar facilidades” y buscar alternativas como pagar en varias exhibiciones o ayudar de otra manera.
Inscripciones condicionadas
Aunque se hace énfasis en que el pago de las cuotas no debe condicionar el acceso a la educación, diversos medios locales dan cuenta de escuelas en las que sí se ha condicionado la inscripción o reinscripción de alumnas y alumnos a la presentación del comprobante de pago, lo que claramente viola el derecho a la educación de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
A lo anterior se suman denuncias por parte de madres y padres de familia por las elevadas cuotas que se fijaron en muchas escuelas, que aunque varían pueden llegar hasta los 2,500 pesos.
Al respecto, el presidente de la asociación estatal de padres de familia, Alejandro Águila Argüelles, expuso que “los padres de familia no se atreven a realizar las denuncias porque existe el temor de que se condicionarán los documentos o no se permitirá la inscripción”.
Así, en los hechos, la presión ejercida por la Secretaría de Educación estatal se ha traducido en la imposición de cuotas en las escuelas públicas. Esto a pesar de la situación económica crítica por la que atraviesan las familias trabajadoras como resultado de la pandemia, ahora agravada por la inflación.
El problema visto desde arriba
El cobro de cuotas escolares es una práctica común en Puebla desde tiempo atrás. Sin embargo, la diferencia para el ciclo escolar que está por comenzar es la política que la Secretaría de Educación estatal está desplegando en ese sentido, que tiende a volver obligatorias las cuotas “voluntarias”.
Ante esta situación el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa (Morena), cínicamente ha declarado que las cuotas no son legales pero que “es una realidad que se impone ante situaciones de falta de recursos en el día a día del movimiento de las escuelas".
Por otro lado, la diputada local Mónica Rodríguez Della Vecchia (PAN) presentó un exhorto a la Secretaría de Educación estatal para que implemente visitas a las escuelas públicas con el fin de verificar que no haya abusos en las cuotas escolares requeridas.
Por Morena, el diputado Eduardo Castillo López planea presentar una iniciativa de reforma a la ley de Educación para evitar cuotas excesivas, mientras que la diputada presidenta de la Comisión de Educación en el Congreso local, Xel Arianna Hernández García, se pronunció por que tanto padres como personal escolar verifiquen que los recursos obtenidos mediante las cuotas sean ejercidos en beneficio de las y los estudiantes.
Como puede verse, el cobro de cuotas escolares está bastante naturalizado en la entidad. Desde el poder, lo máximo que se proponen es que no haya abusos y nadie, ni por asomo, plantea aumentar el presupuesto educativo para atender las necesidades de las escuelas.
Más allá de Puebla, ni la secretaria de Educación Pública saliente, Delfina Gómez, ni la entrante Leticia Ramírez, ni el presidente López Obrador han dicho nada al respecto.
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En cuanto al SNTE, ni una palabra por parte del secretario general Alfonso Cepeda, ni de los secretarios de las secciones 23 y 51, correspondientes al estado de Puebla. Sin embargo, el aval de estos personajes a las cuotas como algo “normal” se mostró en febrero de este año, cuando los tres, en el marco de solicitar que el servicio de energía eléctrica fuera gratuito para todas las escuelas, agregaron que de esa manera el dinero de las cuotas de inscripción se podía utilizar para solucionar otro tipo de necesidades escolares.
¡Defender la educación gratuita!
Bajo la 4T se ha preservado en su esencia neoliberal la reforma educativa peñista; no se garantizaron las condiciones para el acceso de todas y todos a la educación a distancia, que las y los docentes sostuvimos con nuestros recursos; se impuso el regreso a clases presenciales sin garantizar condiciones sanitarias seguras, lo cual ha costado vidas; no hay una política para combatir realmente el rezago educativo y el abandono escolar; el presupuesto educativo está abismalmente lejos de las necesidades; la revalorización al magisterio no se ve por ningún lado y con las escuelas de horario extendido quieren avanzar en la precarización docente, entre otras cuestiones que degradan la educación pública.
Todo este avance tiene como contraparte la pasividad que ha mostrado el magisterio desde el comienzo del sexenio, en lo cual le cabe una gran responsabilidad a los dirigentes de la CNTE (en tanto referente nacional de lucha), al contribuir en gran medida a sacar de las calles a las y los maestros para llevar su confianza a las mesas de negociación con AMLO, mediante las cuales poco y nada se logró.
Ahora la ofensiva incluye un atentado contra la gratuidad de la educación, que de avanzar sin lucha puede extenderse más allá de Puebla.
Para defender la educación pública y gratuita, así como para mejorarla, no hay otra forma más que la organización y la movilización del magisterio, en unidad con las madres, padres de familia y otros sectores de trabajadores para luchar, entre otras demandas, por un aumento al presupuesto educativo acorde a las necesidades, que podría salir del no pago de la deuda externa, de impuestos progresivos a las grandes fortunas y de redirigir los recursos que hoy se destinan a la militarización del país, al la Guardia Nacional y a los megaproyectos. Consideramos que la CNTE debe incorporar esta perspectiva en el plan de lucha que se propone para este ciclo escolar.