Fue en un allanamiento en el country Abril de Hudson. La escultura metálica está en el patio de la casa de Walter Carbone, exdirector de Administración de la Jefatura de Gabinete bonaerense.
Miércoles 14 de septiembre de 2016 16:44
Esta tarde el fiscal Álvaro Garganta ordenó un operativo en el country Abril, en la localidad de Hudson, partido de Berazategui. Allí tiene una costosa vivienda Walter Carbone, quien durante años fue el titular de la Dirección General de Administración de la Jefatura de Gabinete de la Provincia de Buenos Aires.
Carbone, segundo del exjefe de Gabinete Alberto Pérez y con uno de los cargos más importantes en la gobernación de Daniel Scioli, recibió la visita de funcionarios judiciales en el marco de la investigación por “enriquecimiento ilícito y lavado de dinero” que pesa contra el exgobernador a partir de una denuncia realizada por la diputada Elisa Carrió.
Según las primeras versiones oficiales, en la casa del exfuncionario se encontraron dos cajas fuertes, una dentro de la vivienda con unos $40 mil y otra vacía, ubicada en la “panza” de un enorme dragón alado de metal emplazado en el jardín. La escultura tiene unos cuatro metros de alto y en una de sus manos sostiene una bandera argentina.
En la causa que motivó éste y otros allanamientos están imputados el exgobernador Scioli, su exjefe de Gabinete Alberto Pérez y otros exfuncionarios.
Las alterativas del caso tienen una cobertura amplia por parte de Clarín y otros medios aliados al macrismo, en una suerte de reparto de tareas para mostrar la corrupción de la gestión anterior al tiempo de tapar la corrupción actual.
Por eso no llama la atención que la "noticia" de hoy tenga un tratamiento más espectacular por parte de esos medios que hechos similares o incluso más relevantes como la existencia de importantes sumas de dinero no declarado en el ropero de la vicepresidente Gabriela Michetti.
Un cable de la Agencia DyN reproduce declaraciones del fiscal Garganta. Allí el funcionario confirmó que la caja fuerte es “de grandes dimensiones” y aseguró que se encontraba en un patio dentro de la escultura de metal de un dragón. Después del mediodía, efectivos de Policía Federal (luego se sumaría la Bonaerense) intentaban separar la caja fuerte del “cuerpo” del dragón para trasladarlo a una entidad bancaria o bien para que quede bajo “custodia” de alguna de esas fuerzas.
Minutos después de conocida la noticia Alberto Pérez, exjefe de Gabinete de Daniel Scioli, fue entrevistado por el canal TN. Allí dijo que confiaba plenamente en Carbone, al punto de creerle cuando su exsubordinado le informó que en esa caja fuerte sólo “guardaba productos de limpieza para una pileta”. A su vez Pérez confirmó que “su amigo” Carbone instaló la escultura en el jardín después de que abandonaron la función pública, el último 10 de diciembre.
La causa que tiene a su cargo el fiscal Garganta, impulsada por Carrió, intenta determinar si hubo “manejos irregulares de fondos públicos” durante la administración de Daniel Scioli, con la eventual constitución de “cajas negras” en dependencias estatales como IOMA, Astilleros Río Santiago o la empresa de aguas Absa.
Si bien la denuncia se inscribe en la avanzada judicial de Cambiemos y sus aliados políticos contra las administraciones nacional y provinciales del kirchnerismo, la posibilidad de que esas “cajas negras” hayan existido no es descabellada.
La Izquierda Diario denunció durante la campaña electoral de 2015 desvíos de salarios o “donaciones compulsivas” de personal de los ministerios de Economía y Trabajo bonaerenses. Algo que nunca fue desmentido por la administración de Scioli.
Para no hablar del “hallazgo” de José López y sus pesados bolsos arrojados al convento de General Rodríguez. Un caso que pegó de lleno en la línea de flotación del kirchnerismo, que en su disputa política con el macrismo no pudo capitalizar siquiera el escándalo de los Panama Papers que involucra al Presidente.
Habrá que ver qué tienen para decir sobre el curioso hallazgo varios de los vecinos de Carbone en el country ubicado en el kilómetro 33 de la Autopista Buenos Aires-La Plata. Entre ellos Silvia Majdalani, actual subdirectora de la Agencia Federal de Inteligencia, su amigo Francisco “Paco” Larcher, exnúmero 2 de la AFI y Alfredo Lijo, hermano de Ariel, el juez, y esposo de una allegada del fallecido fiscal Alberto Nisman. Capaz alguno de estos encumbrados habitantes del barrio tenga algo para aportar sobre el dragón de lata.

Redacción
Redacción central La Izquierda Diario