Los precios del esparcimiento y los alimentos fueron los que más crecieron. La medición muestra una desaceleración respecto a meses anteriores y está por debajo de mediciones privadas.

Lucía Ortega @OrtegaLu_
Viernes 12 de agosto de 2016
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó hoy su informe mensual de inflación en el que apunta una suba de 2 % en el nivel general de precios en el mes de julio para la región metropolitana, un inferior a los meses anteriores. El freno a las fuertes subas de tarifas y la recesión que afecta a los ingresos y a la mayoría de las actividades económicas explican la desaceleración de los precios que, no obstante, siguen siendo altos en los bienes de consumo populares.
Las estimaciones del INDEC estuvieron por debajo de la inflación medida por los privados (2,4 %) y por la ciudad de Buenos Aires (2,2 %) y se trata del dato de inflación más bajo desde mayo de 2015, en que el organismo volvió a publicar el Índice de Precios al Consumidor (IPC). En junio la inflación calculada por el INDEC había sido del 3 % y en mayo de 4,2 %. El apagón estadístico desde principios de año llevado a cabo por el gobierno no permite realizar cálculos oficiales de inflación acumulada ni interanual.
Si bien se muestra cierta disminución en el ritmo inflacionario, algunos rubros más asociados a los consumos populares se mantuvieron en niveles elevados. El incremento de estuvo impulsado por alimentos, esparcimiento, salud y equipamiento y mantenimiento del hogar.
Sigue la suba de los alimentos
El relevamiento del rubro Alimentos y bebidas mostró una variación de 2,7 % respecto del mes pasado, por encima del nivel general, y tiene una incidencia del 36 % sobre la suba promedio. En tanto que el sector de Esparcimiento fue el que más incremento mostró debido al receso de vacaciones, con un crecimiento del 5%, sin embargo su impacto en el nivel general de precios es del 9%.
Entre los alimentos que lideraron la suba se encuentran los aceites (22 %), el zapallo (38 %), la batata (15,4 %), la lechuga (14 %) y el tomate redondo (10,6 %). Por su parte, de las bebidas la suba más destacada se observó en los vinos con una variación del 11 %.
En el caso de las carnes la suba en conjunto fue del 1,1 %, mientras que los lácteos lo hicieron en 2,1 % y las frutas 3,7 %.
Por su parte, los gastos en salud tuvieron un incremento de 2,1 %, por efecto de subas en prepagas y en productos medicinales. El equipamiento del hogar mostró variaciones de 2,4 %, mientras que transporte y comunicaciones se movió 1,4 % y educación 2,4 %.
El rubro vivienda y servicios básicos tuvo una suba de 0,8 % que se explica por un incremento de 2,2 % en alquileres. Aquí la suba no fue más elevada aún ya que los aumentos de tarifas se mantienen a la espera de la resolución judicial.
El único ítem en baja fue Indumentaria, con precios que en promedio descendieron 0,8 %.
A su vez, la inflación núcleo de julio -que limpia la serie de factores estacionales- fue de 1,9 %, exhibiendo también una caída respecto de mayo (2,7 %) y junio (3 %). La información oficial añade que los precios regulados aumentaron 1,9 % y los estacionales 3,4 %.
Para el gobierno esta desaceleración estaría teniendo un ritmo mayor al previsto, tal como señaló el ministro de Hacienda y Finanzas Públicas, Alfonso Prat-Gay el lunes pasado, al anticipar que el promedio de la inflación medida por las provincias y el INDEC estará en torno al 2 %.
El dato inflacionario no asombra si se toma en cuenta el conjunto de indicadores poco alentadores en el curso real de la economía, con bajas pronunciadas en la industria y la construcción, destrucción de miles de puestos de trabajo y sin señales claras de recuperación.

Lucía Ortega
Economista UBA. Coeditora de la sección de Economía de La Izquierda Diario.