La expresidenta se defendió sobre el pedido de allanamientos a sus domicilios. Denunció que la “patria contratista” no comenzó con ella, lo que por omisión es un reconocimiento de la continuidad de esos negociados en su gobierno.
Miércoles 22 de agosto de 2018 20:36
Una indignada y enérgica Cristina Fernández de Kirchner cerró su intervención en representación de su bloque durante la sesión en la que se discutió la aprobación al juez Claudio Bonadio para que realice allanamientos a los domicilios de la expresidenta.
Tras más de seis horas de debate, la votación terminó siendo de 66 votos a favor, ninguno negativo y ninguna abstención.
Cristina fue la antepenúltima oradora, en representación del bloque del Frente para la Victoria. Luego lo hicieron Miguel Ángel Pichetto y Luis Naidenoff. Su discurso duró más de 40 minutos y allí denunció al Gobierno y al Poder Judicial, en la persona del juez Claudio Bonadio, por lo que planteó como maniobras persecutorias e intento de proscripción, haciendo un paralelismo entre su situación judicial y la de José Ignacio Lula da Silva en Brasil, que actualmente está siendo impedido de presentarse a las elecciones del vecino país, siendo el de mayor intención de voto por parte de la población.
La expresidenta habló de los empresarios ligados a la obra pública que hoy están bajo la figura de “arrepentidos” por orden de Bonadio. Preguntó retóricamente si alguien puede creer que todo lo que están declarando “bajo extorsión” es verdad. En ese momento, tal vez, sin pensarlo detenidamente admitió, por omisión, que “la patria contratista no empezó con mi gobierno”.
Queriendo apuntar a los negociados entre empresarios y el Estado en torno a la obra pública, que grupos económicos como el de Iecsa, cuyos dueños fueron por muchos años la familia del presidente Mauricio Macri -y él mismo- realizaron, dejó sentada la continuidad durante su gobierno, de esa sociedad entre empresarios y funcionarios estatales para alzarse con millones de pesos. El que calla otorga.
Luego se dedicó certeramente a denunciar la política económica del gobierno de Cambiemos: desde el blanqueo de capitales (que favoreció a varios de los empresarios que hoy son “arrepentidos”, además de miembros del Gobierno actual), hasta el ajuste en curso que afecta a la gran mayoría de la población.
Fuego Amigo
En otro tramo de su discurso se refirió elìpticamente al jefe del bloque de Peronismo Federal, Miguel Angel Pichetto: "También está el problema de hombres de mi partido que creen que yo soy el obstáculo para llegar no sé a dónde. Quiero ser sincera, si mañana me parte un rayo y de mi quedaran sólo cenizas, hay algunos que no llegarían nunca a Presidente".
Pichetto es el negociador clave del PJ, en el senado, que le vino garantizando "gobernabilidad" a Cambiemos desde que comenzó su gobierno. En alusión a él, que hace 10 días lanzó su pre candidatura a presidente es que CFK lanzó esa frase, refiriéndose al "fuego amigo".
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