La ciudad es nuestra marca el regreso de David Simon a las tierras de la serie The Wire, una historia de corrupción policial que marcó su carrera y de alguna forma la “era dorada” de las series. Columna de Cultura en El Círculo Rojo.

Celeste Murillo @rompe_teclas
Viernes 15 de abril de 2022 01:46
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· La ciudad es nuestra marca el regreso del guionista y productor David Simon a las tierras de la serie The Wire, una historia de corrupción policial que marcó su carrera y de alguna forma la “era dorada” de las series. La miniserie La ciudad es nuestra está basada en un libro homónimo del periodista de policiales del diario Baltimore Sun Justin Fenton.
· Los primeros pasos de David Simon fueron en el periodismo policial en el mismo diario. Trabajó en el Baltimore Sun durante 15 años y de esa experiencia salen muchas de sus obsesiones: cómo se mezclan la historia y la cultura de las ciudades con la corrupción policial y política, negocios y la vida cotidiana.
· David Simon es un guionista y productor estadounidense. En casi todas las series de Simon, la ciudad es una protagonista clave. Y como todo lo que escribe tiene muchas capas: se habla de política, de gentrificación, de problemas culturales. Las tramas se entrelazan constantemente.
Tres historias y tres ciudades
· The Wire (2002-2008). El corazón de The Wire es la corrupción policial en plena “guerra contra las drogas” en la ciudad de Baltimore, en la que vemos en paralelo la investigación del departamento de Policía, cómo se mueve el narcotráfico y cómo actúan en los barrios de la ciudad. Durante años, la serie fue comentada (a favor y en contra) por políticos y funcionarios de esa ciudad.
· David Simon contó que “The Wire le encantaba a la gente de la calle, pero no le gustó a ningún policía por encima del rango de teniente”. Es una de esas series que marcaron, como Los Soprano, esta nueva era en la que la pantalla chica dejó de ser sinónimo de producciones menores.
· Muchas veces le dijeron a Simon que iba a fracasar porque la acción es lenta y compleja, los límites entre buenos y malos son difusos. No sucedió y, al contrario, es una serie que sigue encabezando la lista de las mejores series del siglo XXI, con observaciones sugerentes sobre la sociedad.
· Tremé (2010-2013) sucede en la ciudad de Nueva Orleans tres meses después del huracán Katrina. Es una especie de radiografía en movimiento de la reconstrucción de la ciudad. No habla solo de la infraestructura sino de cómo se reconstruyó, sobre qué pilares (injusticias y desigualdad, pero también lazos solidarios). Simon dijo que Tremé desentonaba en la televisión de la hipérbole, de la acción y la fantasía constantes, pero que creía que contaba buenas historias.
· La cultura de Nueva Orleans ocupa un lugar muy importante y la puerta de entrada son la música y la comida. También está recorrida por una reflexión muy interesante sobre el turismo y la explotación de las tradiciones de diferentes culturas para consumirlas como algo exótico (una tensión constante en la ciudad, antes y después de la reconstrucción).
· The Deuce (2017-2019). En esta serie se entrecruzan, el surgimiento de la industria pornográfica mientras se metamorfosea el negocio de la prostitución, en la Nueva York de fines de los años ‘70 y comienzos de los ‘80, que desaparece a manos de la gentrificación. En ese momento, dijo sobre sus series: “mis trabajos son difíciles de vender. No hay zombies, ni dragones. Son horas sobre racismo y segregación en Nueva York”.
· A The Deuce no le interesan los costados morbosos ni hay muchos desnudos, pero lo más interesante es que no existe ningún juicio moral sobre lo que sucede. Vemos la maquinaria detrás de la industria pornográfica, los intereses que la mueven y las discusiones que despierta.
· David Simon es un obsesivo por reconstruir momentos. Se da el lujo de hacer un cameo de Andrea Dworkin en una reunión donde se discute si es posible o no una produccion pornográfica feminista.
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El universo Simon
· Fue bastante criticado cuando dijo “que se joda el espectador ocasional”. Fuera de contexto, podría sonar como algo snob pero apuntaba a algo diferente. Sin descartar la posibilidad de disfrutar cualquier tipo de serie, Simon propone pensar en un público que podría tener muchos más intereses de los que le ofrecen las productoras y plataformas, que suelen subestimarlo o reducirlo a “consumidores” de entretenimiento.
· Entre sus producciones más recientes está la adaptación de La conjura contra América, la novela de Philip Roth. En ella, el escritor estadounidense imagina qué podría haber pasado si, en lugar de Franklin Delano Roosevelt, un simpatizante nazi ganaba las elecciones de Estados Unidos en 1940.
· David Simon no se guarda ninguna opinión, son conocidas sus críticas al gobierno de Donald Trump desde antes de su llegada a la Casa Blanca. Apoyó las movilizaciones contra la brutalidad policial racista, se sumó a la campaña de varias productoras y productoras en defensa del derecho al aborto. Lo más interesante de todo esto es que casi nada de eso se traduce en “bajadas de línea” torpes.
· Sus universos son porosos. Los personajes no son 100 % buenos o malos, los problemas no tienen soluciones fáciles y a veces no tiene solución. Sus series navegan el lado oscuro de la sociedad, no es el único, lo que hace especial su mirada es que, a contramano de muchas producciones mainstream, se toma el tiempo necesario para detenerse en las personas, lo que nos hace humanos en medio de tanta inhumanidad, y sobre todo, contarnos una historia.

Celeste Murillo
Columnista de cultura y géneros en el programa de radio El Círculo Rojo.