La Presidenta se pronunció sobre el poder judicial, la violencia en Chiapas y el caso Cuén, en su conferencia del 21 de octubre.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Lunes 21 de octubre de 2024

En la conferencia matutina del 21 de octubre, Claudia Sheinbaum abordó temas que revelan las tensiones crecientes entre el gobierno federal y los sectores judiciales. Entre los más destacados estuvo la controversia sobre la reforma judicial, la situación de violencia en Chiapas y el asesinato del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Cuén, junto con menciones a los programas sociales que, a pesar de ser vistos con buenos ojos por sectores importantes de la población, han generado escepticismo ante su implementación y efectividad.
Sobre la reforma judicial, Sheinbaum continuó con su crítica al poder judicial, acusando de desacato a la jueza Nancy Juárez por su decisión de ordenar la eliminación de la publicación de la reforma en el Diario Oficial de la Federación. Aunque la Presidenta descartó llevar a cabo un juicio político contra Juárez, declaró que: "Estamos actuando conforme a Derecho, quienes lo están violando son ellas y ellos", señaló, reiterando su crítica hacia los órganos judiciales que han protegido a figuras como Emilio Lozoya o Javier Duarte. Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, también intervino para atacar a jueces y magistrados, acusándolos de nepotismo y corrupción, lo que evidencia la creciente confrontación entre el Ejecutivo y el Poder Judicial.
En cuanto al caso Héctor Cuén, Sheinbaum reafirmó su respaldo a la Fiscalía General de la República (FGR) y defendió la autonomía de la institución en las investigaciones. Sin embargo, la sospecha de que la Fiscalía local manipuló las pruebas genera dudas sobre el manejo del caso y la transparencia del proceso. Pese a ello, la Presidenta no ofreció detalles claros sobre cómo se abordarán estas irregularidades, limitándose a destacar la coordinación entre instituciones.
Sobre Chiapas, Sheinbaum expresó su preocupación por la violencia en la región, tras el asesinato del sacerdote Marcelo Pérez Pérez en San Cristóbal de las Casas, aunque su discurso fue vago y repetitivo. Prometió una estrategia que "se va a notar en poco tiempo", pero no presentó medidas concretas para frenar el creciente nivel de violencia en el estado ni para atender la crisis de desplazamiento interno, crimen organizado y paramilitarismo. A pesar de la retórica de “atención prioritaria”, la situación en Chiapas continúa deteriorándose, mientras el gobierno parece más enfocado en mantener su imagen que en actuar eficazmente.
En lo que respecta a los programas sociales, Mario Delgado, secretario de Educación Pública, y Ariadna Montiel, secretaria del Bienestar, presentaron iniciativas como "Vida Saludable" y "Salud casa por casa", pero evitaron mencionar las críticas que señalan la falta de recursos y personal para implementar efectivamente dichos programas, así como las condiciones laborales de los miles de profesionistas que pretenden integrarse a estos programas. Si bien el gobierno intenta proyectar una imagen de progreso, en la realidad muchos de estos programas están enfrentado dificultades logísticas y administrativas, lo que plantea serias dudas sobre su impacto real en las comunidades más vulnerables.
La conferencia expresó una mezcla de confrontación abierta del Ejecutivo contra el poder judicial y respuestas poco concretas ante los problemas de seguridad y violencia. Las promesas de programas sociales y estrategias de seguridad contrastan con la incertidumbre laboral que generan, así como la falta de resultados tangibles en estas áreas clave para las mayorías.