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COVID-19. Sin pruebas masivas, México entre primeros lugares por muertes en personal de salud

Supera en contagios y muertes de médicos y enfermeras a Italia y Estados Unidos, mientras que está por alcanzar a Brasil.

Arturo Méndez Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase

Martes 2 de junio de 2020

Imagen: Puebla Noticias

Según las últimas cifras dadas a conocer por la Secretaría de Salud (SSa), el número de trabajadoras y trabajadores de la salud contagiados de Covid-19 en el país asciende a 11,394, de los cuales 5,841 corresponden al IMSS, 4,160 a la SSa, 772 al ISSSTE, 210 a sistemas estatales, 178 a privados y 129 a hospitales de Pemex.

Se tienen registrados además 82 fallecimientos de médicos, 24 de enfermeras y enfermeros, de tres dentistas, dos laboratoristas y 24 de “otro personal”, sumando un total de 149 casos.

Estos datos sin contar el registro de los días subsecuentes, del que no hay información.

Con estos números México supera a países como Estados Unidos e Italia en cantidad de contagios y muertes de personal de salud. En el primer caso se cuentan 9,282 contagiados y 27 decesos; en el segundo, 11,000 infectados y 73 fallecidos.

A la vez, el país está por alcanzar a Brasil, que presenta el mayor número de muertes entre el personal de salud en el mundo, con 150 casos, mientras que el número de contagiados en este sector es de 16,660.

Test e insumos de protección: exigencia vital

La falta de insumos de protección es lo que explica, en primer lugar, las altísimas cifras de contagios y muertes entre trabajadoras y trabajadores de la salud en México. A ello se suma la negativa de las autoridades, justificada por López Gatell, a realizar pruebas de detección del virus a todo el personal.

Ante esta situación, médicos y enfermeras se han visto en la necesidad de salir a manifestarse en múltiples ocasiones en varios puntos del país, y se están dando los primeros pasos por la coordinación de estas luchas.

Para enfrentar la desidia del gobierno es una necesidad de primer orden forjar la unidad de las y los trabajadores de la salud, partiendo de la organización democrática en los centros de trabajo, para luchar por insumos de protección suficientes y adecuados, por test periódicos para todo el personal, por equipo médico, medicamentos y todo lo necesario para la atención de enfermos, por el redireccionamiento a salud del presupuesto que se destina a la militarización del país, a los megaproyectos y al pago de la deuda externa, y por la centralización en manos del Estado de todo el sistema de salud, público y privado, bajo control del personal.

Junto a ello, la unidad con otros sectores de trabajadores y populares es indispensable para enfrentar en común no sólo la pandemia, sino también las consecuencias de la crisis económica, peleando por el cierre de los sectores no esenciales en donde haya riesgo de contagio, por test masivos y condiciones de seguridad sanitaria para todos los que estén laborando, contra los despidos y la precarización laboral, por el reparto de las horas de trabajo entre todas las manos disponibles sin reducción salarial, por el aumento del salario de acuerdo a la inflación, entre otras demandas.

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