Con el rechazo en bloque de la derecha, la Nueva Mayoría aprobó en el Senado la idea de legislar sobre el proyecto de ley de modernización de las relaciones laborales, conocido como reforma laboral, haciendo oídos sordos a las demandas de los trabajadores. El Gobierno se negó a dar a conocer las indicaciones que introducirá.
Nicolás Miranda Comité de Redacción
Jueves 20 de agosto de 2015
Dos bloques para la votación, más de tres para las indicaciones
Este martes y miércoles la Sala del Senado discutió la reforma laboral. Por 22 votos a favor se votó en general, contra los 14 votos de la derecha.
La Nueva Mayoría argumentó con la necesidad de saldar la deuda de los Gobiernos de la Concertación con los trabajadores, por no haber modificado en más de 20 años el Código Laboral heredado de la dictadura.
La derecha, utilizó una vez más el chantaje y terrorismo económico, expresando que las reformas son rechazadas en las encuestas, que la reforma laboral es pro-sindical, y que afecta la inversión y el crecimiento económico.
Finalmente, tras aprobarse la idea de legislar, se pasará a discutir en particular, con las indicaciones que el Gobierno introducirá tras largas sesiones de diálogo con sindicatos, empresarios y académicos.
Muchos son los puntos en debate, entre ellos titularidad sindical, servicios mínimos y reemplazo en huelga.
Haciendo oídos sordos a las demandas sindicales, muchos otros fueron excluidos, como la negociación por rama.
La votación en dos bloques claramente enfrentados, es una ficción. Detrás de los dos bloques, está la fragmentación, que se desplegará en la discusión de las indicaciones.
Un sector de la Nueva Mayoría, liderado por la DC, y seguido por senadores del PPD como Lagos Weber, ya ha declarado públicamente que buscarán restringir el derecho a huelga, así como la titularidad sindical. Otro sector declaró que lo aprobado en Diputados es el “piso mínimo”. Otro sector, liderado por el PS y presidente de la Comisión de Trabajo juan Pablo Letelier, busca crear puentes.
Pero las posiciones son irreconciliables: hay derecho a huelga efectivo, o no lo hay.
El Gobierno sordo, y mudo
Ayer miércoles, el vocero de Gobierno Marcelo Díaz declaró que no van a adelantar cuáles serán las indicaciones, explicando que aún "hay margen de discusión" con los parlamentarios.
Aunque dio algunas luces diciendo que “hay acuerdo en que la reforma debiese contemplar un tratamiento especial para la micro y pequeñas empresas porque nos parece que las condiciones generales tienen un efecto distinto en las empresas de menor tamaño". Y agregó respecto al derecho a huelga que el debate "no es si o no".
Coherente con el giro del Gobierno, indicaciones rechazadas ya por los trabajadores.
La dirigencia de la CUT sigue guardando silencio. Y dejando las calles vacías, cuando una nueva cocina está ya en marcha.