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Red Internacional
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San Miguel. "Soy candidata por que siento que ésta realidad merece ser cambiada de raíz"

Paola Díaz se presenta como precandidata a consejera escolar por el Frente de Izquierda Unidad en San Miguel. Reproducimos las palabras que nos hizo llegar donde nos cuenta su historia y porqué decidió presentarse en las listas del FIT Unidad.

Gabriel Altamirano

Gabriel Altamirano Estudiante de Historia en UNGS

Martes 16 de julio de 2019

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Me llamo Noelia Paola Díaz, tengo 29 años y vivo en Santa Brígida, un barrio que pertenece a San Miguel y que es sumamente conocido por albergar a miles de familias de clase trabajadora.

Vengo de una familia que nació y creció en el Chaco, que luego de la muerte de mi padre debió mudarse a Buenos Aires en busca de empleo cuando en los ´90, la época Menemista de despidos, obligaba a mi madre y hermanos a vender su fuerza de trabajo en condiciones precarias y por pocas monedas.

Me crié viendo a mi madre trabajando de empleada doméstica hasta largas horas con cama adentro, quien luego para ocuparse de sus hijos dejó su vida en su pequeño comercio de barrio, en el que dejó sus mejores años y su salud.
De muy chica entendí que era mi obligación salir a ganarme la vida y así poder alivianar el peso con el que cargan las madres que están solas.

Mi infancia y adolescencia transcurrieron en escuelas públicas en las que se escuchaba que el pobre no necesita ir a la universidad, “porque no les da” o porque “no es de su incumbencia” acceder a profesiones que fueron pensadas para las familias adineradas. Jamás dudé que quería estar ahí, quería saber lo que era entrar a una “Universidad”.

Actualmente -y lo digo con mucho pesar- soy la primera generación de la familia que tiene estudios universitarios, pero conozco a muchos vecinos e incluso familiares que reconocen que conseguir el acceso y permanencia en las casas de estudio no es fácil. Porque si no es el costo de las fotocopias, es el aumento del pasaje, o las largas horas de trabajo las que nos dejan atónitos para lograr concentrarse en la tarea intelectual y además aprobar.

Para sostener mis cursadas, pasé por trabajos precarizados que no llegaban a ser un gran ingreso pero me permitían seguir. Así fui mesera, empleada doméstica, niñera, entre otros.

Hoy que me faltan dos materias para recibirme de Licenciada en Educación, y con más de la mitad del profesorado de Filosofía puedo ejercer de docente en una escuela que atiende a la población de Las Tunas de Pacheco, otro barrio como el mío en el que identifico muchas familias que dejan su salud y sus mejores años de producción en fábricas, limpiando countries, o cuidando hijos de las clases altas.

Hoy, veo como esos jóvenes que son mis alumnos deben hacer malabares para arreglarse con el abrigo heredado de algún hermano mayor para no exigir demasiado a sus padres, porque también lo sienten y se dan cuenta que a sus padres no les alcanza;“todo se les vá en transporte y en lo básico de la casa” .

A veces me cuentan que ven al acceso a la Universidad como algo imposible, similar a lo que yo sentía, por ellos es que siento que ésta realidad merece ser cambiada de raíz.

Sé que tanto para ellos, como para la adolescente que fui y que abundan por ahí las cosas no son sencillas, ahí siento que es mi deber defender la educación pública y de calidad, porque sino lo defendemos nosotros, nuestros derechos históricamente adquiridos. se irán detrás del FMI.

Entiendo que la famosa renegociación de la que hablan esconde intenciones de más ajuste y hambre. Hace rato que vienen recortando en salud, educación y en previsión social en aquel 18 de diciembre en el que mientras reprimían a la población consciente del mal que se vendría, diputados del PJ y del PRO acordaban el ajuste. Allí no habría brecha.

A esos sucesos hace rato los venimos viviendo. Y como lo hago desde que tengo conciencia: no me quiero resignar a vivir así. Nosotros queremos darles pelea a quienes se enriquecen a costa de nuestra espalda.

Nosotros, la izquierda es la única que plantea invertir las prioridades y que la salida esta vez sea de la mano de los jóvenes las mujeres y los trabajadores.