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Red Internacional
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INFLACIÓN Y TARIFAZOS. Sturzenegger, su campaña del miedo y la unidad por arriba contra el salario

El presidente del Banco Central dio la cara para frenar el mal humor social por la inflación y los tarifazos. El juego del policía bueno y el malo. La unidad del gobierno y los empresarios para atacar el salario.

Lucía Ortega

Lucía Ortega @OrtegaLu_

Martes 17 de abril de 2018

Después de un amargo fin de semana para el oficialismo por el mal humor social ante la inflación y los tarifazos, el presidente del Banco Central aprovechó la presentación del Informe de Política Monetaria para desligarse de la responsabilidad de la aceleración inflacionaria ocurrida el primer trimestre de 2018 y reafirmar la irreal –y ya poco creíble- meta de inflación de 15 % para este año.

Frente a los números de inflación difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) el jueves pasado, en donde se expresó la realidad que viven millones de trabajadores que ven cómo sus ingresos se licúan frente a la carrera de precios, el gobierno dio mano al recurso de autoridad para batallar duro las últimas semanas restantes de negociaciones paritarias.

La "autoridad" en este caso, Federico Sturzenegger, se limitó a culpar a los tarifazos que impactaron entre diciembre y marzo en los números de inflación (y más aún en el costo de vida) y defender la actuación del Banco Central. Pero, especialmente y en forma subterránea, a insistir en la necesidad de pautas salariales del 15 % para este año como "mecanismo" de contención de precios.

Si está claro que es prácticamente imposible que la inflación termine a fin de año en un 15 % acumulado (ello implicaría que el ritmo de precios se reduzca de un promedio de 2,2 % mensual a 0,85 %, es decir, menos del 1 % mensual), la insistencia del presidente del Central en el cumplimiento de metas irreales, y del gobierno en general, sólo puede explicarse por la guerra desatada contra el salario.

Es claramente evidente que el incremento tarifario como "método" de reducir el gasto fiscal es el principal responsable del rebrote inflacionario, reconocido esto por el presidente del Banco Central. Pero si el gobierno realmente se propusiera como estrategia central el frenar la inflación, en su supuesta "preocupación" de reducir la pobreza, no buscaría artilugios monetarios complicados sino que cortaría de cuajo con los tarifazos e investigaría cuál fue el destino de los subsidios que desde hace años han favorecido la rentabilidad de múltiples empresas prestadoras de servicios públicos.

Este jueves se debatiría en una sesión especial del Congreso el proyecto del PTS - Frente de Izquierda de congelar los tarifazos y conformar una comisión de auditoría, balance y revisión de las tarifas entre técnicos, usuarios y representantes de los trabajadores.

Toda la teoría se desvanece en el aire

Sturzenegger se mostró ayer decidido en frenar la inflación -aunque no pudo ocultar su incomodidad- y también confiado hasta los dientes de la efectividad de la política monetaria para lograrlo. Así, aseguró que la inflación debería bajar en mayo y sino procederá a “aumentar la tasa de interés”. Se tomó en serio su rol de policía malo.

La presentación parece haber tenido el objetivo de asegurar, como ya tiene acostumbrado el gobierno de Macri, que "lo peor ya pasó". Y también sembrar la idea de que, efectivamente, los tarifazos (o el "incremento de precios regulados" como suelen llamarse elegantemente) son los responsables de esta aceleración de precios en el primer trimestre del año, llegando a marzo con una inflación acumulada de 6,7 %.

"Hemos tenido un número de inflación de marzo que no era el que estábamos esperando, sin duda alguna". Y agregó, "la inflación del trimestre no fue la que queríamos. Entendemos que hubo shocks bastante importantes, como por ejemplo que el Gobierno haya concentrado los aumentos de precios regulados en estos cuatro meses".

En sus palabras, la inflación núcleo, es decir, aquella sobre la cual tendría impacto la política monetaria, está controlada. En lo que va del año esta "se movió prácticamente igual que en 2017, teniendo en cuenta que ahora tuvimos dos shocks de precios regulados y con una política monetaria más contractiva, lo que muestra el poder de la política monetaria para contener el impacto de este tipo de eventos".

El mensaje en definitiva es claro: estaría todo bajo control. Es más, esbozó una pequeña queja porque el team "económico" de Quintana y Dujovne no le habrían informado de algunos "ajustes tarifarios".

Sin embargo, su explicación peca de inconsistente. Dejando a un lado el sostenimiento de las irrisorias "metas" de inflación, un primer aspecto salta a la vista: si las tarifas han sido el principal elemento inflacionario, ¿qué hace pensar que el ritmo de crecimiento de precios bajará a partir de mayo, siendo que están planificados nuevos tarifazos en lo que queda del año?

Un segundo aspecto tiene que ver con la explicación misma de la "inflación núcleo". Mostró mucha insistencia en el control de los agregados monetarios para frenar el ritmo de precios, para terminar planteando que un elemento clave en el freno a la inflación será el cierre de las paritarias en torno al 15 %. Sin embargo, ya está totalmente refutado el mito que plantea que son los salarios los causantes de la inflación. Por el contrario, en los últimos dos años de gobierno macrista los salarios han ido por detrás de los precios, sin recuperar el poder de compra de 2015.

Y entre otros aspectos, cabe señalar un hecho fundamental de este fenómeno: la inflación, misterio tan debatido entre los economistas, fue indiscutiblemente causada por las propias políticas del gobierno macrista. Sturzenegger intenta desligarse, pero no puede negar que el tipo de cambio subió "libremente" durante meses hasta que finalmente utilizó su poder de fuego para intervenir en el mercado cambiario y planchar, por el momento, el dólar a $ 20,50.

De igual forma, la depreciación del tipo de cambio, junto con los tarifazos y la eliminación o disminución de retenciones al agro (impactando sobre el precio interno de alimentos), son los principales elementos que traccionaron los precios.

¿Es posible frenar la caída del poder adquisitivo? No solo posible, sino también necesario. El proyecto del congelamiento de tarifas, devolución de los incrementos ya cobrados e investigación de las ganancias empresarias, presentado por el Frente de Izquierda, puede conquistarse con la movilización en las calles. Pero no es el único camino a recorrer.

La pelea por la reapertura de paritarias firmadas al 15 % por algunas cúpulas sindicales, y la quiebra del "techo" que intenta imponer el gobierno mediante paritarias que reflejen la verdadera inflación de 25 % con clausula gatillo automática, son una lucha de primera necesidad para que el pueblo trabajador le tuerza el brazo al ajuste de Macri.


Lucía Ortega

Economista UBA. Coeditora de la sección de Economía de La Izquierda Diario.

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