Desde el lunes entró en vigencia un nuevo ajuste al bolsillo, que hace que llegar a la facultad ahora cueste más.
Martes 12 de marzo de 2019 17:17
11 concejales deciden por millones para favorecer a los empresarios
El pasado 8 de marzo, el Concejo Deliberante de la Capital aprobó la suba del boleto en el transporte urbano, que pasó de $15,5 a $19,30. El aumento fue aprobado por 11 votos a favor y 7 en contra y entró en vigencia fue a partir del lunes 11. Un comienzo de semana que golpea de lleno a las familias que deben llevar a sus hijos a la escuela, ya que empezó también coincidió con el ciclo lectivo.
Días previas al tarifazo, la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT) había exigido una suba del precio del boleto a $24,50 aduciendo que no les alcanzaba para abonar los sueldos de los trabajadores, a lo que la Unión de Trabajadores del Automotor (UTA) amenazó con arranca la semana con otro paro en reclamo por la falta del pago. Luego de que el Concejo aprobara una suba del 24,4%, los empresarios abonaron en su totalidad los sueldos por lo tanto la medida fue levantada por la UTA.
Cada vez cuesta más
El transporte en la provincia se divide en urbano (para dentro de capital) y en interurbanos con diversos códigos de viaje que diferencia la distancia de los municipios y departamentos limítrofes a los que los colectivos llegan. Presentamos aquí un cuadro comparativo de lo que gastaría cada estudiante para ir a la facultad y volver a casa por día, semana y mes en el boleto de ómnibus sólo con dos viajes diarios.
El código 100 se conoce cómo boleto urbano. El resto son los códigos interurbanos y que viajan a través de algunos departamentos, de la cual hay una cantidad muy considerable de estudiantes que no viven cerca de sus facultades.
El cálculo que se muestra es para un gasto mínimo, de sólo dos viajes por día, lo cual sabemos que es irreal ya que en diferentes facultades y depende de la carga horaria de las carreras, hay materias que se cursan por la mañana y otras por la tarde, por lo tanto los montos se duplicarían si es que uno no se queda a comer o hacer tiempo en la facultad. También se debe tener en cuenta que si uno no abona un “bono solidario”, no puede elegir la comisión que prefiera, por ende las autoridades los designan menos populares, las que tienen horarios de salida prácticamente al anochecer, y por ende se debe abonar otro boleto más para no arriesgarse a caminar por zonas oscuras.
No a la demagogia en tiempos de elecciones, por un boleto educativo sin restricciones
A finales de noviembre del año pasado, el intendente de la capital, Germán Alfaro (Cambiemos) llamó a una reunión con los centros de estudiantes de la UNT para dialogar y coordinar la implementación del BUG (boleto universitario gratuito), el cual ya se reciben las inscripciones este mes y se aplicaría en abril.
Pero los requisitos son muy restrictivos, como tener el domicilio dentro de Capital, por lo tanto deja afuera a todos los estudiantes del interior que viajan de los municipios limítrofes a la facultad. También quedan afuera aquellos que vienen de otra provincia y que aún tienen domicilio de sus hogares, y tiene que afrontar gastos de alquileres, pensiones, comida y hasta boleto si es que en sus carreras tienen más de una sede para cursar (como el caso de Derecho, Medicina, Agronomía o Veterinaria).
Durante las elecciones del año pasado, agrupaciones como SUR, o pertenecientes a la UCR (Franja Morada, La Reforma, Siempre Más) hicieron campaña electoral con la “conquista” del boleto estudiantil a la cual Alfaro vetó porque fue un proyecto presentado por el bloque opositor en el Concejo, apelando a que fue un proyecto apresurado y que tenía muchas limitaciones, que dejaba sin la cobertura a miles de estudiantes, como si el Boleto actual resuelve esas mismas problemáticas.
En un año electoral, la intendencia integrante de Cambiemos presenta éste proyecto como parte de su demagogia, cuando vienen de aplicar un nuevo tarifazo. Ya desde el año pasado el movimiento estudiantil tomó nuevamente la bandera de lucha por el boleto educativo gratuito, siguiendo con el proyecto propio elaborado y discutido en asambleas interfacultades durante las tomas del 2013 en la UNT. Un boleto gratuito sin restricciones, que abarque a toda la comunidad educativa y que al mismo tiempo no signifique nuevos tarifazos contra el pueblo trabajador, en la perspectiva de un sistema de transporte estatal bajo control de sus trabajadores y usuarios.