Desde el año 2019 al 2021 hemos visto un aumento sostenido en el encarecimiento de la vida, situación que en su momento fue la chispa que generó el estallido social y solo ha ido en aumento con la llegada de la pandemia, la inflación mundial y los altos costos de los elementos esenciales para vivir, sin embargo se culpa de esta situación a los retiros del 10% ¿Qué tan cierto es esto?
Viernes 15 de octubre de 2021
Es usual escuchar como el costo de la vida ha ido en aumento, además de la falta de trabajo y estabilidad laboral que por su parte también subieron durante la pandemia, debido a la denominada “Ley de protección del empleo” que permitió a los empleadores suspender y despedir a trabajadores a diestra y siniestra, dejando un saldo de 864.306 trabajadores con solicitudes aprobadas durante los confinamientos más estrictos, de los cuales actualmente quedan 65.054 bajo esa condición y aún mantiene a 771 mil personas sin trabajo.
A esta situación se le suma el sostenido aumento de los precios que hizo que el consumo de productos que no fuesen de primera necesidad bajaran, lo cual llevó a muchas pequeñas empresas a la quiebra y en muchos casos a despedir trabajadores para evitarla, mientras que los grandes monopolios al quedarse sin competidores solo seguían aumentando sus ganancias sin tener que disponer de todas y todos sus trabajadores, aumentando el agobio laboral a aquellos que ya tenían empleo y reduciendo costos.
Razón por la cual hubo un momento en donde la economía no presentaba crecimiento, ya que no había mucho consumo, ya sea por el confinamiento o por la falta de empleo, lo cual generó que la gente necesitará disponer de una ayuda económica al igual que las Pymes, para poder sobrevivir, problema al cual el gobierno reaccionó fomentando el IFE y los retiros del 10% de los fondos de pensiones de las y los trabajadores, que fueron una suerte de bencina para que la economía siguiera pujando, sin embargo en ningún momento se dispusieron a frenar los despidos o ayudar a las pequeñas empresas que se venían yendo a bancarrota o regulando los precios al consumidor que seguían aumentando, solo permitir que las grandes empresas no perdieran sus ganancias dejando que precarizarán y tercerizarán los puestos de trabajo.
Tomando este caso es que vemos hoy, según el mismo de la FNE, como los distribuidores mayoristas de gas (Gasco, Lipigas, Abastible) aumentaron su margen anual en un 35% a un rango entre 50% y 55% aproximadamente, o sea una ganancia anual agregada de $261 millones de dólares. Sus ganancias son nuestra pobreza, haciendo aún mas caro el costo de la vida para nuestras familias.
Por otro lado tenemos también el alto costo de las bencinas que llegaron en su momento a los mil pesos sin que el MEPCO (Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles) interviniera, hasta que la situación se volvió tan insostenible, ya que aumentaba el precio de elementos como el pan, transporte y varios productos de primera necesidad, obligándolos a ajustar sus parámetros.
Además de permitir las colusiones, salvatajes de grandes empresas, ganancias de las 10 familias más ricas del país y prácticamente que los fondos del seguro de cesantía de millones quedarán vacíos, nos culpan del aumento de precios debido al retiro del 10% de nuestros fondos de pensiones.
Sabiendo que esto se debe a factores que devienen precisamente de la mecánica moderna del dinero y su sistema bancario de reserva fraccionaria que promueve el mismo capitalismo , donde la deuda es el principal responsable de mantener una economía que solo beneficia a los más ricos y promueve la desigualdad entre los más pobres , además de destacar factores como la alza del dólar, problemas con las importaciones por la pandemia, el alza de los combustibles y el impulso al consumo que el gobierno mismo fomentó.
Mientras nos quieren hacer creer que se debe al retiro del 10%, siguen saliendo a la luz casos de corrupción y robos millonarios que según ellos no afectan a la economía del país.
Es necesario que exista un sueldo acorde a la inflación, además de reducir las horas laborales, para poder repartirlas y así acabar con el desempleo, además de que los responsables de corrupción paguen por sus crímenes que solo afectan a nuestras familias y enriquecen a las suyas.